Para realizar esta entrevista me dirigí a primera hora de la tarde a su domicilio de Caputxines junto al convento. Cerca está la sede del Círculo de Bellas Artes de Palma, del cual, nuestra protagonista es miembro de la junta directiva. Llamé al portero automático y me contestaron – ¡dirígete al segundo piso!
Ascendí por una escalera con balaustrada y ella me esperaba en el descansillo. Salió su hija Lola, a saludar. Percibí la amabilidad de madre e hija. – Bienvenido – Siéntete como en tu casa. – Me dijeron.
Entramos en una confortable sala diáfana que recibe abundante luz durante el día y que comparte espacio con la cocina y un coqueto balcón que asoma a una zona de cierta privacidad.
Me condujo al piso superior dónde está su estudio con salida a una terraza, desde la que se divisan un mosaico de azoteas y tejados.
¿De dónde surge su afición por la pintura?
Desde pequeña mis padres nos llevaban a exposiciones y a conciertos y mi abuela tenía una amiga, Mari Pepa Estrada que fue una pintora naif muy reconocida en Málaga. Ella tuvo cierta influencia en que me interesase por practicar el dibujo.

Soledad Jiménez -Villarejo Fernández, es la quinta de siete hermanos, Luisa, Carmen que vive en Roma, Teresa, Francisco, Soledad, Adela y Pablo. Es hija de Francisco que era fiscal y de Carmen que era un ama de casa nada corriente, siempre preocupada por labores sociales. Nace en Málaga un 5 de noviembre de 1964.
Un día que comenzaba en miércoles y era bisiesto, fue el año en el que hubo más nacimientos de españoles de toda la historia, entre otros, Miguel Induráin, Emma Suárez, Anabel Alonso, José María Olazábal, Ernesto Valverde, David Summers, Rossy de Palma, Sergio Dalma, Carlos Ruíz Zafón. Fallecieron algunos famosos, Harpo Marx, Ian Fleming, Sam Cooke, Alan Ladd. En Egipto se inauguraba la presa de Asuán, en Inglaterra se fundaba la banda de rock Pink Floyd, estaba en plena promoción mundial el grupo The Beatles, Martin Luther King recibía el Premio Nobel de la Paz, Frank Sinatra que rodaba en Málaga junto a Raffaella Carrà la película “El coronel Von Ryan” fue detenido por enfrentarse a la autoridad y pasó una noche en los calabozos en un edificio del Paseo de la Aduana que hoy en día es el Museo de Málaga. Los cinéfilos ocupaban las salas para ver, Marnie, la ladrona de Hitchcok, My Fair Lady de George Cukor, Mary Poppins de Robert Stevenson o Por un puñado de dólares de Sergio Leone con un joven Clint Eastwood como protagonista.
Retrocedamos unos años y descríbanos escenas de sus recuerdos.
¿Cómo era de niña y cómo era la Málaga de aquel entonces?
La mía fue una infancia muy divertida. Es que en casa éramos siete hermanos y estaba siempre llena de gente, uno u otro siempre tenía algún invitado y a mi madre eso le encantaba, primos, amigos, conocidos de mis padres. Era un hogar lleno de vida.
Aquella Málaga nada tiene que ver con la actual. Son notables los cambios en los últimos años que la han convertido en una ciudad muy moderna.
¿Qué tal se le daban los estudios?
Me mira y sonríe…
Fui al Colegio de la Asunción de Málaga. Era empollona, estudiosa, pero era al mismo tiempo tan charlatana y risueña que los profesores decían que distraía a todo el mundo.
En dibujo siempre tenía notas de sobresaliente.
Más tarde estudié en Montpellier, por un intercambio acordado entre los centros de las dos ciudades. En mi caso, fui de manera temporal como persona acogida por una familia, a cambio de realizar un trabajo, lo que se conoce como “au pair”. Además de aprender francés, descubrí que esa era la ciudad natal de quien fuera rey de Mallorca, Jaime I el Conquistador. Hay una placa explicativa en la fachada de la que fue su casa.
Pensó en hacer Bellas Artes, pero…
Me inscribí en Artes y Oficios, y el profesor José Onieva me convenció de que no perdiera tiempo en hacer Bellas Artes. - Son demasiadas horas de dibujos y repeticiones, y eso es lo que haría cualquiera. Yo te daré unas nociones y con lo que sabes, te será suficiente. Lo importante es que tienes personalidad y debes manifestarla a través del arte. - Le escuché.
A medida que íbamos avanzando me iba acostumbrando a la velocidad con la que se expresa y a su notable acento andaluz que no ha perdido.
Siendo aún una adolescente viene a Mallorca…
No sé la fecha exacta, en 1981 le ofrecieron a mi padre un cambio de destino con el cargo de Fiscal jefe. Entre Pamplona, San Sebastián y Palma se decidió por esta última. Nos desplazamos a la isla y seguí mis estudios en el Colegio Montesión. Al principio tuve cierta dificultad por el idioma, me llamaban la forastera, eso me recordaba a las películas del oeste de aquel tiempo, pero lo cierto es que hice amigos que aún hoy conservo.
¿Qué puede contarnos de su trayectoria profesional?
Quería ser intérprete, me gustaba el oficio de traductora de idiomas, pero a los 20 años aprobé las oposiciones para ocupar el cargo de Oficial de juzgado y me marché a Málaga, donde pasé cinco años.
Un oficial de juzgado se encarga de tramitar los expedientes y de elaborar las diligencias y notificaciones en las jefaturas de las oficinas judiciales.
En 1990 regresa a la isla y es cuando empieza a practicar la acuarela.
Así es. Vine a la edad de 25 años y me instalé en un piso de la calle Pelaires para continuar con mi trabajo, en los juzgados de Palma.
En ese regreso, mi segunda vez en Mallorca, visité el Círculo de Bellas Artes, donde encontré a un profesor llamado Navarro Garcelán que me enseñó a pintar con acuarela, hasta entonces siempre había usado el óleo. Aprendí a manejar la proporción de agua y pigmentos, el blanco en el papel, la luz, aunque el agua en acuarela a veces juega malas pasadas. Cuando miro atrás me arrepiento de haber arrinconado el óleo.
Continúa con su trayectoria profesional, sin abandonar la pintura. Es entonces cuando presenta su primera exposición.
En 1995 en la Galería Adaia situada en Berenguer de Tornamira, presenté una colección de mis primeros óleos. Guardo un fantástico recuerdo de ese día. Entre otras personalidades acudieron la prestigiosa escultora Remigia Caubet y el historiador Mascaró Pasarius que me dedicó un artículo de prensa.
Fragmento de ese artículo: Una joven y bella malagueña, espiritual, sensible y lírica, expone por primera vez. Paisajes, marinas y bodegones. Pintura suelta y risueña con atisbos de añoranza y tristeza…
Veo que tiene estanterías llenas de libros. ¿Si le pido que escoja alguno?
Me gustan todos, pero escogeré dos; “El principito” por el mensaje que transmite de la amistad con brillante filosofía y “Las cartas a Theo”.
A través de la correspondencia le confesó tantas sensaciones, tantas dudas, tantos secretos a su hermano, que siempre he pensado que si Van Gogh viviese no permitiría esta publicación.

¿A qué tipo de cine dedicaría unas horas?
Soy aficionada al cine clásico. Por ejemplo, fíjate que carteles; “Vive como quieras” de Frank Capra, con James Stewart, Jean Arthur y Lionel Barrymore y “Con faldas y a lo loco” de Billy Wilder, con Jack Lemmon, Tony Curtis y Marilyn Monroe. A todos los he dibujado alguna vez.
Al igual que libros, dispone de una notable colección de discos de vinilo (LP’S) y también de CD’S. ¿Qué tipo de música es la que más escucha?
Muy variada, desde la clásica, pasando por el jazz, el folk, el flamenco y las fusiones del flamenco con otras disciplinas.
¿Cuál es para usted un viaje inolvidable?
Mi tío Fernando es un misionero que estuvo una larga temporada en África. Hace unos 30 años le visité en la misión de Caicara del Orinoco en el estado de Bolívar al sur de Venezuela. Me habían advertido de lo peligroso que podía ser ese viaje y sobre todo para una mujer. En el aeropuerto de Caracas me robaron los papeles que me llevé para pintar con acuarelas. Mi tío era una persona especial, siempre estaba feliz, hacía que la gente bailase las danzas ancestrales en las iglesias. Trabajé en la cocina, a veces comíamos pirañas a la plancha. Fue un viaje inolvidable.
Se atreve a darnos un consejo gastronómico
Un plato que aprendí, visitando a mi hermana que reside en Roma. Una especie de sopa, una pasta caldosa que se rellena con calabaza.
Ahora yo le permito pedir un deseo, aunque ya le adelanto que no me comprometo a que se cumpla.
Me gustaría que algún día me dijeran que algo de lo que he hecho ha valido la pena.
¿Qué temas de la actualidad le preocupan?
Un tema que me preocupa muchísimo es la inmigración. Pertenezco a Montesión Solidarios y nos ocupamos de atender numerosos casos. Solos, sin arraigo, sin dinero, sin certeza de lo que les espera. Eso me duele.
Tengo un ejemplo de solidaridad en la familia, mi tía Adela que con más de ochenta años, enseña el idioma español a los inmigrantes, en Málaga. Ella proclama que las personas debemos actuar más y criticar menos.
¿Qué lugar del mundo es el ideal para vivir?
Sin duda Málaga. Aprovecharé para decirte que la figura de Antonio Banderas tiene mucha relevancia para nuestra ciudad. Ha influido para dar un fuerte impulso a la cultura y para promocionar la ciudad.
En las últimas décadas Málaga ha sido la ciudad con mayor actividad económica de Andalucía. En su promoción se ha implicado Banderas. Hay visitas imprescindibles, la Catedral, el Teatro Romano, la Alcazaba, y los consejos del artista te llevan también al Museo Picasso, al Museo de Málaga, a los teatros, a los restaurantes o tabernas típicas para saborear la gastronomía o hacer una escapada hasta la playa de Benajarafe.
Descúbranos los nombres de sus artistas favoritos…
Velázquez, Goya, Sorolla, Mariano Fortuny y destaco la Escuela Pollensina con Anglada Camarasa, Tito Cittadini, Dionis Bennàssar, como también otros ilustres visitantes a la isla como Joaquin Mir o Santiago Rusiñol. También admiro a otro tipo de artistas como Picasso, Dalí, Tapies, etc. Por otro lado, me apasionan Pep Girbent, y el maestro Luis Serna.
¿Qué condiciones son indispensables para trabajar como artista?
El esfuerzo, la constancia, el equilibrio, la creatividad, la mentalidad.
¿Cómo definiría los momentos en que está pintando?
Exigencia por mejorar, por aprender más, los efectos de la acuarela, cuando el agua corre como quiere, se forma mucha tensión. En la acuarela manda mucho el agua.
A lo largo de su recorrido ha realizado muestras individuales y colectivas entre las que destacan las exposiciones en toda la geografía de Mallorca, en Granada, Huesca, Holanda, Dublín, Colombia y colaborando con proyectos solidarios con Ucrania y con la República del Congo.
¿Qué etapa de la historia del arte es su preferida?
El siglo XIX donde en el arte se produjeron cambios trascendentales.
Cierto es que a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX la sociedad artística pugnaba por sorprender con todo tipo de vanguardias y a fe que en esa búsqueda de espacio, surgieron movimientos como el puntillismo, el surrealismo, el fovismo, el cubismo, el expresionismo, la iconografía pictórica. Una revolución de competencias por la supremacía pictórica que exigía cambios a toda prisa.
¿Qué es reprochable en el ser humano?
La falta de valores, la falta de humildad, la falta de autocrítica.
Alégrenos recordando uno de los días más emocionantes de su vida
No tengo dudas, como diría cualquier madre, el nacimiento de mi hija.
En ese momento, precisamente su hija Lola abrió la puerta de su habitación y se acercó para interesarse por saber cómo iba la entrevista. Le pedí si podía hacernos unas fotos que estarían en la galería de este reportaje. Le pregunté si también era aficionada a la pintura y me descubrió que hace muchos años que estudia y practica saxofón.
¿Qué acontecimiento internacional le quedó grabado en la piel?
El discurso que dio la madre Teresa de Calcuta el día en que recogió el Nobel de la Paz.
¿Qué opina de la integración de la tecnología al mundo plástico?
Como toda aportación que nos llega a través de la tecnología siempre debemos coger aquello de lo que podamos hacer buen uso. En principio, lo que sea añadir siempre es interesante.

¿De qué proyectos a la vista puede avanzarnos unos detalles?
Hace unos días ha finalizado mi última exposición satisfactoriamente con una colección de acuarelas y ahora voy a ocuparme de unos encargos y de la restauración de telas al óleo, además de un proyecto de arquitectura con mi amiga María Gómez Guillamón (Mariquilla) en Málaga.
Analizar las obras de Soledad es adentrarse en paisajes plácidos, en figuras humanas y rostros nítidos, es distinguir el manejo experto de quien ha elaborado una pieza artística con sutileza, es observar la oscuridad y la claridad en su pureza y en la saturación, es calibrar el manejo de pigmentos de colores que estratégicamente se han diluido en agua. Es reconocer un exquisito manual de efectos y transparencias.
Habíamos llegado al fin de la entrevista. Lola y Soledad, salieron al rellano para despedirme y se lo agradecí - A la izquierda de la barrera de hierro verás un botón blanco, pulsa encima y se abrirá la puerta.
Cuando pisé de nuevo la calle ya había oscurecido. Entonces decidí que sería mejor regresar a casa caminando, la temperatura acompañaba.
Texto: Xisco Barceló
Fotografías: Xisco Barceló y Soledad Jimenez-Villarejo