Nos emplazamos cerca de su casa, en la Cafetería Ángel. Un lugar muy concurrido de la barriada de Son Cotoner, conocido por sus exquisitas elaboraciones de pastelería artesanal. Compartimos unas horas con su propietario Ángel Cortés, al que sabemos que le apasiona el arte y que le agradan las pinturas de nuestra protagonista.
Por fin, después de tanto tiempo. Tenía ganas de verte – Yo también, le contesté, mientras se añadía Ángel a la conversación.
Gracias por invitarme a formar parte de esta charla – Tú, siempre eres bien recibido, añadí.
Es hija de Antonino de profesión herrero y fontanero (fallecido el 1 de abril de 2005) y de Ángela María Magnífico de profesión cocinera en un colegio y ama de casa, Sandra Renzi nace en Sant ‘Agapito una pequeña comuna en la provincia de Isernia en la región italiana de Molise, un 27 de octubre de 1965…
Ese año comenzaba un viernes y fue declarado por la ONU “Año Internacional de la Cooperación”, moría Winston Churchill a los 90 años, Salvador Dalí ilustraba una edición especial de El Quijote, se producía el asesinato del activista Malcolm X, un terremoto de magnitud 7,6 azotaba Chile y dejaba 500 fallecidos, en Dakar se celebraba el primer Festival de Arte Negro, Vittorio Adorni se adjudicaba con contundencia el Giro de Italia, la lira italiana obtenía el premio Óscar de las monedas, en Nápoles se celebraba el X Festival de Eurovisión, 66 ex SS eran condenados a pena de muerte en un juicio por el campo de concentración de Auschwitz, se inauguraba el túnel de Mont Blanc que uniría Francia con Italia a través de los Alpes, Bob Dylan presentaba uno de los discos más celebrados de la historia de la música, “Highway 61 Revisted” que incluía la canción “Like a rolling stone”, nacían Julia Ormond, Andreu Buenafuente, Robert Downey Jr., Belén Rueda y Maurizio Fondriest, Elvis Presley recibía en Graceland la visita de The Beatles, la actriz italiana Virna Lisi estrenaba junto a Jack Lemmon “como matar a tu propia esposa”.
¿Cuál es aquel primer recuerdo que la vincula con la pintura?
Tenía 3 o 4 añitos, sentada a la mesa con mi tía Margherita, la hermana menor de mi padre, ella dibujaba unos rostros femeninos con el lápiz. Con una sola línea hacía unos perfiles deliciosos, luego me pasaba el lápiz y yo intentaba copiar esas líneas que mostraban una niña con el pelo recogido en una cola (Tengo viva esa imagen). Lo repetía una y otra vez hasta que, poco a poco, iba soltando mi trazo. Nunca salían como las suyas. Otro recuerdo estando en primaria es un dibujo de Sandokán a caballo, que hice con lápices de colores en un folio de cuaderno. Salió tan perfecto que cuando lo enseñé a mi abuela paterna, quiso quedárselo y lo conservó toda su vida. De vez en cuando lo sacaba y me lo enseñaba orgullosa de su nieta, le brillaban los ojos de emoción.

¿Descríbeme el entorno en tiempo de su infancia?
Nací en un pequeño pueblo de una pequeña región. No había casi coches y los niños jugábamos por las calles, en los rincones del pueblo, subíamos a la montaña, hacíamos cabañas en los árboles y la fantasía nunca nos faltaba. Recuerdo la casa de mis abuelos paternos. ¡Los amaba! Mi abuela siempre tenía una tierna sonrisa, el brillo de sus ojos y nunca me decía que no a nada. Guardo en mi corazón cada minuto pasado en esa casa.
¿Cuál era su juguete favorito?
Teníamos una habitación llena de juguetes, mis hermanos y yo. Al ser los primeros sobrinos, nuestros tíos nos mimaban mucho. Mi favorito era un Mickey Mouse de goma, todavía sigue en casa de mi madre y con él ha jugado mi hija y luego mi sobrino. Se ha conservado estupendamente.
¿Qué tal era cómo estudiante?
El sistema escolar italiano es distinto al español. La enseñanza primaria dura cinco años, la ESO tres y el bachillerato cinco. En primaria de mi pueblo era una alumna excelente, en la ESO, las cosas cambiaron. Me encontraba en la cercana ciudad de Isernia, tomaba el autobús cada mañana a las 7:20 y regresaba a las 14,30 h, allí no conocía a nadie y mi timidez se manifestó como nunca antes. Fue en el tercer y último año, casi adolescente, que empecé a confiar en mí, a hacerme notar por profesores y compañeros. El talento que manifestaba en dibujo suscitaba admiración, y eso me daba confianza. Lamentablemente, mis padres no estaban por la labor de que siguiera con mi evolución artística y, a pesar de mi insistencia y de los profesores, me inscribieron en bachillerato científico, que cursé durante tres años. En ese instituto surgió la rebelde que llevaba dentro. Intenté convencer a mis padres que me dejaran cambiar de instituto, sin éxito, a pesar de que mis profesores del científico lo aconsejaban. Lo que hacía en clase, sobre todo, era dibujar, retratos de profesores y compañeros, continuamente. Hice todo lo necesario para que me suspendieran con la esperanza de que claudicasen. ¡Y salió bien! Por fin cambié de instituto. Aunque tuve que empezar desde primero. Era mayor respecto a mis compañeros y me veían como “la grande”. Para recuperar el tiempo perdido, me gradué en dos años en lugar de cinco. Conseguido el diploma de arte, me inscribí en la Academia de Bellas Artes de Roma, mudándome a la gran capital. Me licencié en el 91 en Escenografía Teatral con las notas más altas, con matrícula de honor y el abrazo del profesor.
¿Cómo fue su paso por la adolescencia?
La viví en mi pueblo. Fui rebelde en todo. Me veía muy distinta a mis paisanos, sentía que no tenía nada que ver con ellos. Todo lo que hacía, a los ojos de los demás, era criticable. (Aclaro que en aquel entonces la gente de mi pueblo era muy cerrada de mente y, al ser yo una chica, según ellos, había cosas que no estaban bien para una mujer). Paraba poco en casa, no quería hacer tareas domésticas y mi madre estaba casi siempre enfadada conmigo, a mí me gustaba estar con mi padre en su taller de herrero. Él me dejaba ayudarle en pequeñas cosas, como soldar piezas o pintar lo que construía. Amaba el olor a hierro, ¡todavía lo amo!
En esa época presenta su primera exposición.
Tendría unos 17 años. Fue una exposición colectiva en el ayuntamiento del pueblo, junto con artistas mayores, algunos profesionales. Mi obra era de estilo figurativo realista y obtuvo un gran éxito. Dos personas del pueblo casi pelean por comprarla. No tenía pensado venderla y, por no saber a quién vendérsela, al final se la regalé a mis padres.
El arte y el trabajo se entremezclaban. Hagamos un recorrido por su trayectoria. Hábleme de sus trabajos en Italia.
Desde que terminé la Academia en Roma, trabajé en el mundo del arte. En 1991 empezó mi experiencia con la pintura mural y fondos escenográficos para el teatro, el cine y la televisión en el taller más antiguo de Roma, al lado de Cinecittá, donde adquirí habilidad en la escultura teatral.
En 1992 trabajaba asiduamente en el ámbito teatral, hasta 1996. Fui ayudante escenógrafa de Alessandro Chiti (escenógrafo italiano), con quien aprendí mucho, y viajé de gira con espectáculos por Italia, en los teatros más prestigiosos. Fue una etapa estupenda e inolvidable. Eso me permitiría más adelante, firmar mis propios diseños, alineando el estilo con el guión y los personajes para que convergieran en la escenografía.
Entre las colaboraciones artísticas en este campo, valoro las que desarrollé junto a los maestros: Nicola Piovani, Vincenzo Cerami, Roman Polansky, Milo Manara, y Marika Carniti Bollea.
A partir de 1996 cumplí con numerosos encargos: trampantojos, pintura decorativa, murales, reproducciones de obras de autor, en residencias de Roma, iglesias, locales comerciales y hoteles. Así mismo participé durante esos años en diferentes exposiciones (tanto individuales como colectivas) en varias galerías de arte en Roma. De 2009 a 2011 colaboré con la revista "Budismo y sociedad", de tirada nacional, en calidad de ilustradora.
Dejé el mundo del teatro y me dediqué a la pintura artística de interiores, mientras seguía pintando mis cuadros y haciendo exposiciones en Roma.
En 2011 se trasladó a Palma de Mallorca.
Mis inicios fueron colaborando con una tienda de decoración, pintando accesorios de decoración y muebles.
He seguido haciendo mis exposiciones, decorando locales y hogares, colaborando con producciones de cine y televisión de la isla dentro del departamento de arte y también doy clases de dibujo y pintura.
En los últimos años ha realizado murales en interiores y en exteriores.
Mis obras pueden verse en calles, cafeterías, restaurantes, colegios, algunas que pinté de forma solidaria, un mural en la sede de la Asociación SOS Mamás de Palma. Un trabajo en el restaurante pizzería “Sa Ximbomba” de Génova y la larga escalera exterior del Hotel “Bikini” en Puerto de Sóller, entre otros.

Ha participado en numerosas exposiciones. Este es un breve detalle:
“1001 Caps, un poema visual” (1000 cabezas de gres a alta temperatura, de 8/10 cm cada una) Obra en conjunto con 50 artistas. Exposición itinerante que se inauguró en Can Gelabert Casal de Cultura, Binissalem.
Se expuso también en la “Diada de les Illes Balears” llamando la atención a los miles de visitantes y continuó su periplo por relevantes espacios de Andratx, Valldemossa, Denia, Ibiza, Calvià.
Fui seleccionada en la segunda Bienal Internacional de Arte de Palermo, y estuve en “Arteminas” una inolvidable colectiva en Madrid. Participé en individuales y colectivas en Palma, en Andratx con el “Premio Josep Ventosa de Pintura”, pintura en directo durante el primer Symposium de medicina: “The Doctor as a Humanist” en Caixaforum de Palma.
En “El Universo es el Corazón” y “Estira’t”, colectivas en Fundación Sa Nostra.. “¡Eh, Humano! Soy la Tierra” colectiva solidaria de serigrafías en Caixa Fórum de Palma. Homenaje a Leonardo Da Vinci en la Fundación López Fuseya y en varias de la galería Can Boni en Palma. He intervenido en distintas Nits de l'Art de Palma y otras del territorio mallorquín.
¿Qué aficiones ocupan parte de su tiempo?
En teoría, tengo muchas más de las que practico. Hace algunos años practicaba el vuelo libre en parapente, una de las cosas más emocionantes que he vivido en mi vida. También dedicar tiempo a mi espiritualidad, y al arte, que no solo es mi trabajo, sino también mi mayor afición. ¡Me apasionan los videojuegos! Y un vinito en buena compañía.
Descúbrenos la lectura de algún libro
Es difícil decir solo uno. Me decanto por “La insoportable levedad del ser” de Milan Kundera y “Mujeres que corren con los lobos” de Clarissa Pinkola Estés. Me han sido de inspiración para unos cuantos cuadros.
Alguna película.
Son muchas las que me gustan, me sería imposible elegir una o dos.
¿Con qué tipo de música se siente bien acompañada?
Tengo una larga “playlist” en mi Spotify. Me gusta el rock, el rhythm and blues, parte del jazz, las bandas sonoras de las películas. Nunca prescindo de la música cuando pinto.
¿Cuál ha sido su viaje inolvidable?
Uno no, por lo menos cuatro: París, Ámsterdam, Granada y Málaga. Todos esos fueron inolvidables, por diferentes motivos.
Un consejo gastronómico
¿Uno solo? Berenjenas a la parmesana.
Algún deseo
Crecer como artista y como persona y que hubiera paz en el mundo y felicidad para todos los seres vivos.
¿Qué lugar del mundo es el ideal para vivir?
Ni idea (risas), no conozco muchos lugares en el mundo. Mallorca la consideraba un paraíso cuando me mudé, y seguí pensándolo durante años. Ya no es lo mismo que antes, o tal vez soy yo quien ha cambiado.
¿Qué tipo de arte y artistas le gustan?
El arte verdadero, el de los grandes maestros de la pintura. No amo el arte analfabeto.
Dígame algunos nombres de sus artistas favoritos.
Caravaggio, Rembrandt, Diego Velázquez, Joaquín Sorolla, Gustav Klimt, Egon Schiele, Lita Cabellut.
¿Qué requisitos son imprescindibles para ser artista?
Es un tema complejo. No existe una única lista de requisitos, aunque hay cosas esenciales que pueden ayudar a desarrollar el camino en el arte. Creatividad e imaginación. Técnicas y habilidades (es fundamental desarrollar y perfeccionar habilidades específicas). El arte es una forma de comunicación, así que se debe ser capaz de transmitir emociones, ideas y/o mensajes. Conocimiento y estudio, pasión, constancia, paciencia. La inspiración ayuda, pero el esfuerzo es lo que marca la diferencia.
¿Cómo definiría esos momentos en los que está frente a una obra, trabajando en su estudio?
Excitantes y terroríficos
¿Qué etapas de la historia del arte considera las más fecundas?
El Barroco, por su introducción de altos contrastes de luz y sombra, su riqueza y teatralidad en detalles y expresiones. Luego voy directamente al siglo XX, el Modernismo: arte Pop, Surrealismo, Realismo y Abstracción.
¿Qué no soporta en el carácter del ser humano?
Me gusta todo. Cada ser humano posee dentro de sí miles de aspectos, “buenos y malos”. Sin embargo, solo podemos manifestar uno a la vez. Sea bueno o malo el que se manifieste, hay otros más que están ahí, por eso no se puede definir a una persona por su apariencia. Es increíble lo complejos que somos, eso me fascina. Por ejemplo, cuando permito que mi energía o vibración baje, no diría que me gusta todo del ser humano. Lo importante es que hay que mantener altas las vibraciones.
¿Qué temas de la actualidad son de su interés?
Temas sociales, culturales, espirituales. El ser humano principalmente.
Uno de los días más emocionantes de su vida
El día del nacimiento de mi hija, Alice, fue el 10 abril del año 2000.
Uno de sus peores momentos
El día en que murió mi padre.
Hablando de tantas cosas, surgió una fugaz memoria en la mente de Sandra. Mirando una foto se acordó de que una maleta la acompañó desde muy jovencita en sus viajes. Una maleta que se trajo a Mallorca y con el paso del tiempo se quedó en un armario y sirvió para acumular fotografías, cartas, y algún que otro objeto que le trae viejos recuerdos.
¿Cómo responde sí alguien opina acerca de sus obras?
¡Muchas gracias! Me alegro de que te guste. Bromas aparte, me encanta escuchar opiniones. A veces me dan algo de pudor (soy más tímida de lo que parece), sin embargo, aprendo mucho gracias a ellas.
¿Qué opina de la incorporación de la tecnología en el arte, estamos preparados para afrontar esta marcha?
Según como se use. Todo lo que ayude a avanzar, es bienvenido.
Háblenos de planes de futuro
Seguir aprendiendo y mejorando mis técnicas, experimentar más estilos, salir de mi zona de confort, preparar una exposición individual, crecer con mi escuela de dibujo y pintura, y trabajar con encargos. Llevar el Arte del Trampantojo a los hogares de Mallorca pudiendo crear una nueva tendencia cultural y enriquecedora.

Su obra también tiene algo de barroca como la de esa época que admira, desde un púlpito contemplativo, lleno de las experiencias que se fueron acumulando por su paso junto a grandes maestros, analizando los elementos, átomos, vísceras, historias, efectos, tramoyas, telones, decorados, vestidos, todas esas cosas que se perpetuán en la piel y que aparecen de manera inconsciente y mutante.
Hasta aquí llegamos, apreciando cierta nostalgia en sus confesiones.
Gracias por haberme dedicado parte de vuestro tiempo – dijo Sandra.
Nos despedimos de Ángel que andaba atareado, haciendo entrevistas de personal, atendiendo proveedores y encargos de fabulosas ensaimadas.
Texto: Xisco Barceló
Fotografías; Xisco Barceló y Sandra Renzi