Así, ante una nueva convocatoria electoral el PSIB se vería en la obligación de repetir el resultado que el 28A le permitió conseguir tres de los ocho escaños en el Congreso de los Diputados que estaban en juego en Baleares. Los socialistas obtuvieron entonces un resultado histórico que ahora aspiran a reeditar si finalmente hay nueva convocatoria electoral.
Para ello, ya han puesto en marcha la maquinaria electoral disfrazándola de campaña de afiliación: en un vídeo subido a redes sociales Armengol explica cómo "ahora es posible gobernar para luchar contra el cambio climático, mejorar la educación, la sanidad, los servicios sociales, y proteger el territorio y la identidad de Baleares" y todo "gracias al apoyo de quienes han votado al PSIB".
Podemos, por su parte, se muestra discreto en sus valoraciones, poniendo siempre como ejemplo el entendimiento que hubo en Baleares con el PSOE y que no ha fraguado a nivel nacional. Una nueva convocatoria podría reducir sus expectativas. La formación que encabeza Mae de la Concha obtuvo dos diputados en abril mientras, ahora, las encuestas le dan resultados a la baja y podría perder el segundo puesto que consiguió el 28A. El secretario de Organización de Podemos en Baleares, Alejandro López, expresó este lunes su temor a que una nueva convocatoria de elecciones generales incremente el abstencionismo entre los votantes progresistas y facilite un Gobierno de coalición de derechas.
Més, contra Madrid
Por su parte, Més ha escorado su posición hacia el nacionalismo desmarcándose del PSIB -a quien consideran responsable de haberles dejado el grueso del desgaste de la anterior legislatura- y han planteado llevar al Gobierno central a los tribunales para reclamar al Estado los 177 millones que éste adeuda a la Comunidad, tal y como plantea Cataluña. El objetivo es evidenciar la falta de exigencia del Ejecutivo de Armengol ante Madrid.
Los ecosoberanistas nunca han conseguido representación en el Congreso de los Diputados por lo que está por ver si concurren a unos nuevos comicios o declinan presentarse, como ya hicieron en 2016. Mientras se aclara el calendario futuro, la formación tiene pendiente el congreso que marcará la hoja de ruta del partido en los próximos años, incluída su relación con los socios del Pacte y la gestión de temas sensibles como ecologismo y lengua.
El PP, a subir del cuarto puesto
El PP, que pasó a ser cuarta fuerza política en las eleccones de abril, se ha volcado en poner sobre la mesa los escasos réditos que supone para Baleares un gobierno socialista en Madrid. La falta de financiación, el REB, la deuda... han configurado durante los últimos meses el grueso del argumentario electoral que podría permitir a la formación aumentar su representación en Madrid, donde el 28A únicamente situó a una diputada, Marga Prohens. Este mismo lunes, el presidente de la formación, Biel Company, volvió a recordar el agujero económico de cerca de "500 millones de euros" que tiene el Govern insistiendo en la falta de gestión y reclamando los datos del plan de estabilidad económica que prepara la conselleria de Rosario Sánchez, con ajustes en diversas partidas del presupuesto.
Por su parte, Ciudadanos, que también sacó un escaño en las últimas generales, potencian al máximo el papel de Mesquida presentándole como el "verdadero" garante de los intereses de Baleares en Madrid: depuradora de Palma, acciones para contrarestar el aumento del paro y la precariedad laboral, ayudas por las riadas del Llevant, licitación de los viajes del Imserso... No obstante, las encuestas hablan de una caída importante de votos de la formación naranja, que en las pasadas generales se convirtió en la tercera fuerza política en las islas.
Vox también aspira a mantener el escaño que consiguió el pasado mes de abril y para ello explota el tema de Cataluña y "la dictadura pancatalanista" en Baleares constantemente. La única duda es quién encabezará la lista ya que Malena Contestí, que consiguió escaño, abandonó el partido y dimitió de todos los cargos en ActuaBaleares el pasado mes de agosto por unos presuntos sueldos irregulares en Vox.
El PI, que nunca ha conseguido entrar en el Congreso, se plantea ahora no presentar candidatura en nueva cita electoral. Este lunes, el líder de la formación nacionalista, Jaume Font, advertía que lo único que conviene a Baleares y a España "es que no haya elecciones".