El pasado 24 de febrero, los ministros del Interior de España y Argelia se reunieron en Madrid, tras años de ruptura diplomática. ¿Qué cabe esperar de la normalización de relaciones bilaterales entre Argelia y España?
– La ruptura diplomática con Argelia empezó cuando se hizo pública la carta del presidente Sánchez al rey de Marruecos, el 19 de marzo de 2022. Se agravó en abril con la inmigración y se agravó aún más en junio con prácticamente el cese del comercio hispano-argelino. Desde hace algunos meses se tendía a la normalización, sobre todo con la vuelta del embajador argelino a Madrid.
¿Qué ha propiciado este incipiente diálogo?
– Yo creo que el reencuentro entre los ministros del Interior ha sido, en parte, la colaboración argelina para rescatar al ciudadano español Joaquín Navarro, secuestrado en Argelia, al sur de Tamanrasset. Aunque la información no se ha hecho pública, doy prácticamente por seguro que el ministro Marlaska le ha pedido que se reactiven las repatriaciones de inmigrantes irregulares argelinos que llegan a España, que están prácticamente suspendidas desde el 2 de abril de 2022. Sólo han aceptado por razones muy diversas a 19 inmigrantes irregulares desde entonces. Durante casi tres años han aceptado solo a 19 inmigrantes.

¿Qué ha obligado a Argelia a cambiar su posición con respecto a España?
– En buena medida, aparte del rehén, lo que también ha contribuido a restablecer la relación entre España y Argelia ha sido la enorme tensión que hay entre Argelia y Francia y están en plena crisis desde el mes de julio del año pasado. Argelia no se puede enfadar y enemistar con todos sus vecinos. Ya tiene una pésima relación con Marruecos; también es muy mala con la Junta Militar en Mali, y digamos que el único país con el que tiene una relación muy estrecha y cordial era Italia. Yo creo que Argelia ha querido ampliar el círculo de sus amistades en Europa y por eso ha trabajado para normalizar la relación con España. La crisis con Francia ha propiciado un acercamiento con España.
Lo que también ha contribuido a restablecer la relación entre España y Argelia ha sido la enorme tensión que hay entre Argelia y Francia
¿Saldrán menos pateras de Argelia hacia Baleares o eso no va a suceder?
– Soy optimista en este sentido y creo que el esfuerzo será doble por parte de Argelia. Por un lado efectivamente en la repatriación de inmigrantes, no a todos, porque en todos estos países de África del Norte o de África subsahariana lo hacen un poco con cuentagotas, con porcentajes bajos, pero va a haber repatriaciones. Por un lado se efectúa el embarque desde Algeciras o desde Alicante o desde Armería y creo que también habrá un mayor intento de controlar la costa argelina para que no lleguen pateras con inmigrantes a Baleares y también al Levante español, especialmente a Almería y a Murcia, que es donde también más llegan en la península.
Hay que subrayar algo importante y es que una gran diferencia entre Marruecos y Argelia es que Argelia nunca ha aceptado ningún tipo de ayuda material, a diferencia de Marruecos o de Túnez, o de formación o de dinero para luchar contra la inmigración irregular. Siempre ha declarado que esto era una responsabilidad suya y la ha ejercido en términos generales hasta hace un par de años, de forma bastante satisfactoria. Ya no es así y prueba de ello son los 5.800 inmigrantes llegados a Baleares, una cifra récord. El grueso de las pateras llegan a Formentera y a Ibiza porque evidentemente son las islas más cercanas a Argelia.
¿Cree que la situación con respecto a Marruecos y el Sáhara puede cambiar? Estos días se han publicado unas declaraciones de José Bono, donde defiende la posición de España con el tema de la autonomía del Sáhara en el Reino de Marruecos.
– Bueno, esta es la postura del PSOE y esta es la postura del propio presidente del Gobierno Pedro Sánchez en la carta que mandó al rey de Marruecos el 14 de marzo de 2022 y que el rey hizo pública el 18 de marzo de 2022, algo que causó un auténtico disgusto al Gobierno de España, puesto que no se esperaban a que la Casa Real Marroquí hiciera público ese apoyo mediante un comunicado. Yo creo que con Marruecos la relación va a ser una relación sosegada por lo menos hasta el Mundial de fútbol de 2030. El Mundial de 2030 es una especie de póliza de seguro para España, en la medida en que las autoridades marroquíes, la Casa Real, están muy empeñadas en que sea un gran éxito y lo hacemos, lo preparamos y lo vamos a acoger conjuntamente entre España, Marruecos y Portugal. Yo no digo que de aquí a 2030 no vaya a haber algún roce, pero creo que tenemos cinco años, digamos, de póliza de seguro que va a funcionar con Marruecos gracias al fútbol.

¿La Administración Trump puede alterar la situación geopolítica entre Marruecos y España?
– Entre Marruecos y España yo diría que no, pero sí en la zona, en el Magreb, en el Sáhara, etc. Lo que quieren las autoridades marroquíes es que la Administración Trump dé un paso a más en su apoyo a los planes de Marruecos, al reconocimiento de la soberanía marroquí del Sáhara. Esto ya lo hizo Trump en diciembre de 2020, pero quieren que vaya más allá. Les gustaría, por ejemplo, que Estados Unidos patrocine una gran conferencia internacional de apoyo a la soberanía marroquí del Sáhara. Eso es algo que les gustaría. Veremos si la administración Trump va a dedicar esfuerzos a este asunto y qué precio cobrará, porque en general la administración Trump, ya se vio en 2020, no actúa gratis. Siempre pide contrapartidas. En 2020 pidió a Marruecos que estableciera plenas relaciones con Israel, cosa que hizo Marruecos el 10 de diciembre de 2020. Faltaba un mes entonces para que Trump se fuera de la Casa Blanca. Fue una de sus últimas iniciativas en política exterior.
Hábleme un poco de este gran vecino del que tan poco sabemos, que es Argelia.
– Argelia está empeñada en mejorar su relación con España y va a hacer esfuerzos adicionales en materia migratoria como los ha hecho con Italia, sobre todo con la Italia de Meloni, con la que tiene una espléndida relación. En cuanto a la evolución del país, bueno, es un país que depende muchísimo de las exportaciones de hidrocarburos. Yo diría que el principal fracaso de Argelia desde la independencia es su que no ha sido capaz de reducir su enorme dependencia de los hidrocarburos, y dependerá un poco de la evolución del precio del petróleo y sobre todo el gas, porque Argelia sobre todo exporta gas, mucho más que petróleo. Es el segundo proveedor de Europa, al mismo nivel que Noruega aproximadamente, y siempre por detrás de Rusia, cuyo gas se sigue comprando en la Unión Europea y contribuye a aumentar su economía de guerra.
Argelia está empeñada en mejorar su relación con España y va a hacer esfuerzos adicionales en materia migratoria como los ha hecho con Italia
¿La inestabilidad que puede haber en Argelia puede acabar afectando a España?
– Yo a día de hoy no veo indicios de inestabilidad. Si hay algunas cosas que podemos recordar es que Argelia es un país que se manifestó masivamente pidiendo un cambio hasta que llegó la pandemia. Cuando digo masivamente, el llamado movimiento Hirak, pidiendo un cambio, llegó a movilizar en algunos fines de semana de 2019, 15 millones de personas al mismo tiempo en las calles de diversas ciudades argelinas. Luego creo que por parte de la población hay una gran aspiración de cambio y creo que eso es una de las razones por las cuales en un país cuyo gobierno, cuyas autoridades son profundamente propalestinas, solo han permitido una manifestación a favor de los palestinos en contra de la invasión de Gaza por Israel. ¿Por qué solo han permitido una manifestación? Pues por una razón muy sencilla, temen que las manifestaciones acaben desbordando y que aquellos que apoyan a Palestina en la calle acaben también pidiendo un cambio de sistema político; y evidentemente las autoridades no lo quieren y por eso cuantas menos manifestaciones haya, mejor.