¿Puede hacer una valoración de la situación que se vive ahora mismo en Ibiza desde el punto de vista político, económico y social?
– La situación yo la describiría como compleja, porque hemos salido de una pandemia y hemos salido diferentes. Se valoran más otras cuestiones que antes tal vez no valorábamos tanto. La sociedad en general busca otras cosas. Y hemos entrado en una etapa, como destino turístico de éxito que es Ibiza, donde tenemos que valorar muy bien qué se hace para enfocar nuestro futuro. Porque se habla de sostenibilidad y siempre se ha pensado en la sostenibilidad como una cuestión medioambiental. Evidentemente, la económica siempre ha estado ahí, pero siempre hemos hablado de la sostenibilidad ambiental. Pero hay una cuestión que siempre había estado un poco relegada que era la sostenibilidad social. Y ahora tenemos una serie de problemas que han aflorado y que debemos abordar. Me refiero, por ejemplo, al tema de la vivienda, el tema del turismo. Y todos están relacionados.
"La vivienda se ha convertido en el principal problema. Y se culpabiliza falsamente al turismo como responsable de esa falta de vivienda"
¿En qué sentido?
– La vivienda se ha convertido en el principal problema. Y se culpabiliza falsamente al turismo como responsable de esa falta de vivienda. Muchos dicen que lo que sobran son turistas. Y eso, la verdad, es una cuestión que hay que analizar. No sobran turistas. Lo que sobra es gente que hace negocio y atrae turistas de manera ilegal. Esa es la cuestión. Y eso ha provocado que mucha vivienda se destine a negocio turístico cuando debería ser para uso residencial. Abordar esta problemática supone, en primer lugar, escuchar a la gente. La gente se ha movilizado. Se ha movilizado contra el turismo. Empezó en Canarias, ha continuado en Ibiza, en Baleares. Y, por lo tanto, debemos abordar esta problemática porque es un gran desafío. Debemos escuchar a la población y debemos poner sobre la mesa soluciones de futuro, que enfoquen esta nueva etapa. Por eso, desde Ibiza, hemos impulsado una ley de regulación de la entrada de vehículos porque pensamos que hay que abordar esta situación. En el tema de la vivienda estamos luchando contra el intrusismo desde hace cinco años con la Oficina de lucha contra el intrusismo. En definitiva, hay que poner sobre la mesa soluciones a este problema para que nuestra única industria no cargue con las culpas de los problemas que tenemos.
¿Cuál considera el mayor logro de su gobierno desde que accedió a la presidencia del Consell d’Eivissa en 2019?
– Yo no lo centraría en una única cuestión. Yo hablaría de una gestión seria y responsable. Se trata de ir atendiendo la problemática que tiene la isla, en ese trabajo constante en todos los ámbitos, desde el urbanístico, desde el turístico, desde el cultural, deportivo. Yo no centraría solo en un único logro, sino en ir abordando todas las necesidades que tiene la isla de Ibiza. Y, sobre todo, en la manera de gobernar de todos los que conformamos el equipo gobierno, en dar tranquilidad, en ser previsible, en gobernar con seriedad, no a golpe de intereses políticos o a golpe de ideologías, sino ir buscando soluciones y trabajando para dar lo que reclaman los ciudadanos.

En el mandato de Vicent Torres ya proliferaban los asentamientos ilegales, sobre todo alrededor de Vila, pero han proliferado mucho más en estos últimos años. Hay asentamientos ilegales y se ven muchísimas más caravanas de las que había. ¿No le parece que prohibir las caravanas es como prohibir la pobreza, que es un poco desenfocar la solución?
– Es que no podemos normalizar que vivir en una caravana, en una tienda de campaña, sea algo normal. Si somos un destino turístico de primer orden debemos solucionar el problema y los trabajadores que vienen aquí a hacer la temporada, a trabajar, a ganarse la vida, porque Ibiza es una isla de oportunidades, no tienen que malvivir en unas condiciones que no son aceptables. Por lo tanto, esta proliferación de caravanas me preocupa como residencia de los trabajadores, pero también me preocupa por el hecho de que muchos vienen a disfrutar de unas caravanas en vez de ir a unas zonas habilitadas, los cuatro campings que hay en la isla de Ibiza, aparcan en cualquier sitio, en parques naturales, en bosques, en primeras líneas de costa, con el riesgo que ello conlleva. Por lo tanto, hay que prohibir el uso que se hace de distintos espacios protegidos por el riesgo de incendio, tratamiento de agua, pisos, caravanas, así como lo puede ser en otras zonas. Y esta temporada en Ibiza, no se permitirán las caravanas fuera de los espacios habilitados.
"No podemos normalizar que vivir en una caravana, en una tienda de campaña, sea algo normal"
Antes ha mencionado la restricción de entrada de vehículos. ¿Se aplicará esta próxima temporada turística?
– Sí. La ley se va a aplicar este verano. Ya nos hemos reunido con las navieras, con los representantes de los vehículos de alquiler, con representantes de caravanistas, precisamente para poner en marcha esta Ley, que se ha hecho para ser aplicada y lo vamos a hacer de manera progresiva. Es verdad que hay que poner en marcha toda una serie de mecanismos de control y eso requiere medios humanos, medios materiales, digitales, y ya es una realidad y se aplicará este verano. Tenemos que empezar a ir por caravanas y flotas de vehículos de alquiler, y esta semana pasada ya se publicó en el BOIB los cupos para las tipologías de vehículos, en este caso flotas. Es un paso importante. Año tras año la llegada de vehículos es más alta y es un colapso. Los aparcamientos son los que son, y queremos que se controle esta llegada indiscriminada de vehículos. Para eso era necesaria esta ley.
¿Pero no cree que también hay que actuar sobre las infraestructuras? Ustedes vienen reclamando un convenio de carreteras con el Estado…
– Hay dos cuestiones que son fundamentales. El convenio de carreteras desapareció del mapa y el Gobierno no central todavía no ha tenido a bien sentarse con el Consell d’Eivissa. El antiguo convenio de carreteras acabó el año 2019-2020, y desde entonces no contamos con la financiación necesaria, que es de alrededor de unos 100-120 millones de euros. Hay que hacer las carreteras más seguras, dotarlas de carriles bici y adaptarlas a las necesidades. Eso es fundamental. Y, por otro lado, es necesario mejorar el transporte público. La ley de regulación de los vehículos no tendría demasiado sentido si no va acompañada de una mejora del transporte público. Ya hemos adjudicado la nueva contrata, que presenta autobuses nuevos, modernos, con mejores rutas y horarios. Tiene que mejorar la movilidad, pero eso tiene que ir acompañado de las carreteras, que nos han dejado de lado. Pero eso no quiere decir que no sigamos con la inversión más inmediata, actuando en la rotonda con los calzadores, por ejemplo, que es un punto en el que no podemos esperar.
"En materia de agua, estamos en una situación que yo calificaría de crítica"
¿Le preocupa el suministro de agua?
– Me preocupa y le diría que hasta me quita el sueño, porque llevamos una época larga de sequía y esto es un problema. Las reservas hídricas están alrededor de un 37%. Estamos en una situación que yo calificaría de crítica, y desde todos los municipios, junto con el Govern, siempre mandamos mensajes de alerta para que se haga un uso racional del consumo de agua. Pero, por otro lado, también hay que llevar a cabo proyectos y mejoras. Desde la gestión de las fugas de la red de distribución, hasta dar un uso al agua depurada. Hay mucho trabajo por hacer. En anteriores legislaturas no hubo ninguna previsión para combatir esta sequía, no había proyectos. La única política hídrica que había era la de esperar a que llueva, lo que me parece temerario. Desde esta legislatura sí que hay un compromiso de llevar a cabo diferentes infraestructuras. Ya está en fase de adjudicación el proyecto de ampliación de la desaladora de Santa Eulària con una línea más, que significarán 5.000 metros cúbicos Y está en fase de estudio ya la cuarta desaladora de la isla de Ibiza, en el municipio de Sant Josep. Se trata de reducir el consumo de agua, evitar fugas, reutilizar el agua y por otro lado incrementar la producción de agua desalada, para conservar el acuífero subterráneo para los usos agrarios. Hay mucho trabajo por delante, pero hay un compromiso por parte del Govern balear de invertir lo que haga falta para revertir esta situación y garantizar la producción de agua desalada, para atender todas las necesidades de la población.
Ya que menciona las relaciones con el Gobierno Balear, hablemos de esto.
"Estamos con la ampliación de la desaladora de Santa Eulària y con la cuarta desaladora de la isla de Ibiza"
¿Cómo está la relación con el Govern? ¿Está satisfecho o hay quejas?
– Bueno, yo puedo comparar esta legislatura con la anterior y es la noche y el día. Ibiza fue castigada por el hecho de no ser del mismo color político que quien gobernaba en el resto de las islas, el PSOE. Ibiza ha sido maltratada, no estoy descubriendo nada.
"Ibiza fue castigada por el hecho de no ser del mismo color político que quien gobernaba en el resto de las islas, el PSOE"

¿Se refiere a las infraestructuras educativas o a qué se refiere concretamente?
– A temas sanitarios, a todo lo que es la sanidad en Ibiza. Faltaban médicos, oncólogos, había manifestaciones. Era una situación desesperada y por lo menos ahora hay una voluntad de revertir esta situación. Lo mismo con las infraestructuras educativas. Había un déficit de infraestructuras importantes, pero no había la inversión necesaria para su mantenimiento Se han tenido que cerrar centros educativos precisamente por el mal estado en que se encontraban Esta dejadez nos sitúa en unas condiciones muy precarias. Lo mismo que las inversiones en recursos hídricos. Cada vez que se pedía algo al Govern, siempre la callada por respuesta. No había una voluntad clara de preocuparse de los problemas de Ibiza y los ibicencos. Todo lo contrario que está ocurriendo ahora, que tenemos una interlocución fluida y permanente. Y se ve la voluntad de invertir. No son solo palabras, sino que son hechos. La presidenta Marga Prohens tiene muy claro, porque se lo explicamos antes de que llegara al Govern, cuál era la situación de Ibiza y es muy consciente de que hay que llevar a cabo toda una serie de inversiones para recuperar este déficit, este tiempo perdido. Y esto requiere mucho esfuerzo y mucha dedicación, pero sabemos que hay esa voluntad de trabajar para Ibiza y para los ibicencos.
¿Puede poner algún ejemplo de lo que está diciendo?
– La distribución de los fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS). Hemos pasado de ser ignorados, a ser la isla que más fondos recibe en el reparto del ITS. ¿Por qué? Porque hemos pasado de ser castigados a recuperar esa necesidad de atención en determinadas infraestructuras que necesita el ciudadano. El error de los anteriores gobernantes del pacto de izquierdas fue pensar que gobernaban solo para la gente que les votaba. Y donde no se les votaba, pues haría que castigarlos. Esto es lo que se hacía y ahora la situación es totalmente la contraria.
¿Traerán los residuos de Ibiza a Mallorca para ser incinerados?
– Ese es otro de los problemas que tenemos y en el que estamos trabajando desde hace unos años para dar una solución a ese rechazo de los residuos que no se pueden reciclar y una vez pasados por la planta de triaje, acaban en el vertedero El vertedero tiene una vida útil limitada. Le pueden quedar 3, 4 o 5 años de vida útil. Y para entonces tenemos que tener una solución que alargue la vida útil. Porque siempre tendrá que haber un vertedero de emergencia, para depositar allí ciertas cantidades, pero no las cantidades que van ahora al rechazo. Entonces la solución que parece más factible es trasladarnos a la planta de incineración de Son Reus, que tiene capacidad para hacerlo. Pero para esto tenemos que solventar toda una serie de cuestiones técnico-jurídicas, porque la económica no va a ser un problema. Ibiza ya le ha dicho al Consell de Mallorca que pagará la tasa que tenga que pagar para llevar los residuos a Son Reus. Pero es una competencia de cada Consell Insular. El vertedero de Ca na Puxa depende del Consell d’Eivissa y Son Reus, del Consell de Mallorca, pero es una problemática autonómica. La intervención aquí del Govern balear es imprescindible también para dar seguridad y garantías a este proceso.
"Si hay una infraestructura en Balears que puede albergar esos residuos de rechazo, sería ilógico no aprovecharla"
Se está trabajando de una manera seria para llevar a cabo un plan piloto para ver en qué condiciones se tiene que hacer ese traslado para que cause las mínimas molestias. Si hay una infraestructura en Balears que puede albergar esos residuos de rechazo, sería ilógico no aprovecharla, cuando además se puede contribuir desde Ibiza a que los costes de esa planta sean inferiores, porque no lo tienen que pagar todos los vecinos de una isla, sino que otra isla también puede contribuir a esos gastos y a esos costes que tiene la incineradora de Son Reus. Construir otra incineradora en la isla de Ibiza, teniendo una que está sobredimensionada, cuando en España solo hay 11, sería ilógico. Son infraestructuras muy complejas y muy caras. Por lo tanto, el traslado de residuos es una de las opciones con más garantías que hay en este momento. Pero se tiene que hacer bien, que no haya olores y que no se generen molestias en ninguna de las dos islas. Pero es un tema que se está trabajando.
¿El caso ‘La vida islados’, en el que el PSOE le acusaba de corrupción y que ha sido archivado, es un caso de ‘lawfare’?
– Es un caso de persecución política. Como antes le comentaba, Ibiza era la gran olvidada y yo el gran perseguido. Se olvidaba a los ibicencos y a mí me han perseguido a través de la Oficina Anticorrupción por intereses puramente políticos, con órdenes directas de políticos para que se me persiguiera, para que se hiciera todo lo posible para quitarme de medio políticamente. Ha sido muy feo y muy triste. Todo era una gran mentira y así ha quedado acreditado. Cuando se ha instruido el caso, se han aportado pruebas, testimonios y se ha visto que todo era una gran mentira. Yo no espero disculpas del PSOE, pero cada uno se retrata como quiere. Y en este caso el PSOE no ha estado a la altura. Ni el partido, ni las personas que lo dirigían y que, en algunos casos, lo siguen dirigiendo.