¿Cuándo fue creada Rullán Navarro?
Nuestra empresa fue creada en 1991 por mi padre, quien ya había empezado a trabajar en el ámbito de la distribución del vino a mediados de los años setenta.
¿Qué otros productos distribuyen además de vinos y cavas de alta calidad?
Destacaría el café Segafredo y también un agua cien por cien ecológica, además de vinos, cavas, champagnes, licores y cerveza.
¿Están preparando algún nuevo proyecto?
Sí, efectivamente, un futuro club de vinos, que esperamos poder poner en marcha ya el próximo año si la situación del Covid-19 mejora. Cuando ese club esté ya en funcionamiento, nuestra idea es que la gente se registre y que nosotros, por nuestra parte, hagamos una promoción mensual de vinos. Además, también haremos catas particulares, que empezamos ya a hacer el año pasado en nuestra nueva sala de catas.
En su web hay una frase muy llamativa de Eurípides, "donde no hay vino, no hay amor"...
La idea de incluir esa frase en nuestra web se me ocurrió a mí —sonríe—. Pienso que el vino es alegría. Además, el vino es también una cultura. Cuando te metes dentro del mundo del vino, ves que es algo muy bonito y muy romántico.
¿En qué medida les afectó el confinamiento del año pasado?
Bueno, nosotros no cerramos, porque éramos una actividad esencial, y al estar los supermercados abiertos les teníamos que servir. Aun así, nuestra actividad bajó mucho en aquel momento, al estar entonces toda la restauración cerrada. Posteriormente, cuando acabó el confinamiento y abrió la restauración, empezó a haber un cierto movimiento, pero sólo durante junio, julio y hasta mediados de agosto del pasado año, momento en el que dejaron de venir los turistas alemanes por la pandemia.
Fue un momento muy difícil, sí...
Piense que nosotros, como distribuidores, somos una empresa de servicios, por lo que tenemos que dar siempre servicio al cliente. Eso implica tener que comprar productos para poder servir a ese cliente, a pesar de la incertidumbre económica provocada por la pandemia.
¿Cuándo se empezó a normalizar ya un poco la situación?
Yo diría que a partir de marzo de este año. Aun así, sigue siendo muy difícil poder planificar en estos momentos, por la incertidumbre que hay todavía. Actualmente, tenemos que planificar casi semana a semana. Tenemos que ir planificando así, pensando en el posible importe total de cada factura.
¿Cuál es su distribución más importante?
La distribución del Grupo Moët Hennessy es la más importante que llevamos, junto con la distribución de Torres y la distribución de Marqués de Cáceres. En el caso del Grupo Moët Hennessy, somos el distribuidor oficial desde hace más de veinte años. En el caso de Torres, ellos tenían una delegación propia aquí, la dejaron y en abril nos dieron toda su distribución a nosotros.
¿Cómo valora el hecho de formar parte de Asima?
Es algo muy enriquecedor. Además, tanto el presidente de Asima, Francisco Martorell Esteban, como el director general, Alejandro Sáenz de San Pedro, son unas bellísimas personas. Cuando tienes algún problema, les puedes llamar directamente, pues son dos personas muy accesibles, y siempre te dan una solución a todo. Están ahí de verdad, como digo yo.
Usted forma parte, además, de Asima Jóvenes...
Así es. En Asima Jóvenes hay desde empresarios de poco más de veinte años hasta empresarios de algo más de cuarenta años. Somos gente que tenemos muchas ganas de trabajar, de aportar ideas y de aprender. Recuerdo ahora que el último viaje que hicimos justo antes del inicio de la pandemia fue, por ejemplo, a Inditex y a una empresa de cerveza. La verdad es que estuvo muy bien. Por otra parte, este año desde Asima Jóvenes estamos ayudando al comedor social de Zaqueo, cocinando para ellos.
¿Los isleños somos hoy más expertos en vinos que hace unos años?
Lo hemos constatado, sí. Aparte de esto, ahora hay mucha formación y mucha cultura del vino. La gente ya no se limita a decir "me gusta" o "no me gusta" tal o cual vino, sino que tiene un criterio propio. Por otro lado, hemos de pensar que antiguamente sólo existía la denominación de origen de Rioja, de Ribera y del Penedès, mientras que en la actualidad puedes elegir también un vino de Almansa, del Bierzo o de Toro, así como vinos mallorquines, pues ahora se hacen muy buenos vinos aquí. Hoy en día podemos estar orgullosos de los grandes vinos que hacemos en la isla, que además están muy bien valorados en Alemania, Austria o Suiza, sobre todo los blancos y los rosados.
¿Destacaría algo más?
Sí. Me gustaría recordar que antiguamente los comerciales de las distribuidoras eran sólo comerciales, mientras que ahora todos vamos haciendo cursos para formarnos. Hoy en día ya no vendes sólo por precio, tienes que vender también por calidad. Por su parte, los restauradores, sobre todo los más jóvenes, quieren que les puedas explicar las características de tal o cual vino o las posibles novedades. Por todo ello, las distribuidoras tenemos que estar al día, ya que si no, nos quedaríamos atrás. En definitiva, aquí hay hoy grandes profesionales del mundo del vino.