El próximo miércoles 19, el Parlament balear se vestirá de gala para presentar el retrato del socialista Vicenç Thomàs (Palma, 1958), quien ocupó el cargo de presidente de la Cámara autonómica entre 2019 y 2023. La legislatura anterior había sido vicepresidente primero y aún antes el doctor Thomàs fue conseller de Salut i Consum entre 2007 y 2011, en el Govern de Francesc Antich.
Cuando se cumple poco más de un año y medio desde que dejó el cargo, Vicenç Thomàs verá colgado su cuadro, mientras que los lienzos de sus dos predecesores, Baltasar Picornell (2017-2019) y Xelo Huertas (2015-2017), siguen sin ocupar su lugar en la sala correspondiente.
La velocidad con la que ha aparecido el retrato resulta extraordinaria, si se tiene en cuenta el tiempo que se tarda entre encargar el trabajo y su finalización. De ahí que haya sospechas de que el cuadro podría haber sido encargado antes incluso de que Thomàs dejara el cargo. ¿Acaso el pincel se adelantó a su partida? Si el retrato de Dorian Gray es famoso por llevar en él los estragos del tiempo y los pecados ocultos, el retrato de Vicenç Thomàs parece haber sido elaborado de forma exprés, lo que puede haber afectado a la calidad de la obra.
AUSENCIAS
La crónica pictórica de las presidencias del Parlament está incompleta, con las ausencias de Baltasar Picornell y Xelo Huertas, además de la de Maria Antònia Munar (UM). En la sede del antiguo Círculo Mallorquín se verá el retrato de Vicenç Thomàs, que no hace ni dos años que se marchó tras la derrota del PSIB en las elecciones de 2023. El anterior socialista que presidió la Cámara fue Antonio Diéguez, aunque ocupó el cargo tan solo 19 días (del 12 al 31 de julio de 1999), lo que no fue óbice para que se le inmortalizara para la posteridad con su correspondiente lienzo en la Sala del Senado, donde se exhiben los apreciados y costosos retratos presidenciales.
ODIO Y CANCELACIÓN
El odio africano que Vicenç Thomàs profesa contra Xelo Huertas, se remonta años atrás, ya que Huertas militó en las filas socialistas hasta 2012. La animadversión quedó en evidencia durante el acto institucional del Día de les Illes Balears, celebrado el uno de marzo de 2023, cuando también se conmemoró los 40 años de vigencia del Estatut d’Autonomia. Dos expresidentas de la Cámara no fueron invitadas: Maria Antònia Munar y Xelo Huertas. Las diferencias entre ambas saltan a la vista y equiparar su situación legal es un oprobio para Huertas, pues ella no sólo no ha sido jamás condenada por un tribunal; ni siquiera fue imputada nunca. Asistieron, como se puede ver, Joan Huguet, Baltasar Picornell, Marga Durán, Vicenç Thomàs, Pere Rotger y Antonio Diéguez.

Ahora, el desprecio se consuma colgando el retrato de Vicenç Thomàs antes que el de Huertas, cuando nada justifica vetar a la expresidenta de Podemos hasta rozar la cancelación.
Cabe recordar que en la IX Legislatura, la primera del Govern de Pacte de Progrés, bajo la presidencia de Francina Armengol, Podemos no formó parte del Ejecutivo, que estuvo integrado por PSIB, Més per Menorca y Més per Mallorca. A cambio del apoyo externo de la formación morada, entonces liderada por Alberto Jarabo, se otorgó la presidencia del Parlament a Podemos, con la contrariedad de Vicenç Thomàs, que aspiraba a ocupar el cargo y resultó el principal damnificado en aquella entente para que la izquierda recobrase el poder tras la presidencia de José Ramón Bauzá (2011-2015). La elegida fue Xelo Huertas, que ocupó el puesto desde el 18 de junio de 2015 hasta el 26 de enero de 2017, cuando fue cesada por la Mesa del Parlament tras haber sido expulsada de Podemos.
BALTI
En sustitución de Huertas, el diputado Balti Picornell fue escogido presidente del Parlament. Según ha podido saber El Infiltrado, al cesar en el cargo al concluir la Legislatura en 2019, Picornell hizo saber que renunciaba a tener su propio retrato en la galería de expresidentes.
Por el contrario, la Mesa del Parlament de la X Legislatura decidió romper la tradición y sin que hubiera ninguna causa legal, como sucede en el caso de Maria Antònia Munar, acordó no encargar el retrato de la expresidenta Huertas.
Se consuma así la venganza de Vicenç Thomàs contra Xelo Huertas, a costa de una injusticia, pues fue presidenta elegida democráticamente y nunca fue ni imputada ni condenada, como para ser cancelada, sin retrato y sin ser invitada en los actos institucionales.