El vicepresidente del Govern de Baleares, Antoni Costa, ha considerado la posibilidad de llegar a un nuevo acuerdo con Vox para aprobar los presupuestos autonómicos, siguiendo el ejemplo de la Comunidad Valenciana. El diputado de Vox, Sergio Rodríguez ha expuesto que la puerta sigue abierta si se comprometen a cumplir con las exigencias de su partido.
El vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Vox para aprobar los presupuestos autonómicos de Baleares, en línea con lo sucedido recientemente en la Comunidad Valenciana. Durante la sesión de control de este martes en el Parlament, Costa ha preguntado al diputado Sergio Rodríguez si el pacto alcanzado entre Vox y el PP en Valencia es un caso aislado o si podría replicarse en Baleares.
Rodríguez, en respuesta, ha asegurado que el acuerdo valenciano "muestra el camino" y lo ha vinculado a tres ejes principales: el rechazo al Pacto Verde Europeo, la negativa al reparto de migrantes y, en el caso de Baleares, la defensa de los derechos de los castellanohablantes.
El conseller ha recordado en el debate que la presidenta del Govern, Marga Prohens, ya ha manifestado su oposición tanto al pacto verde europeo como al reparto de menores migrantes, pero ha cuestionado a Rodríguez sobre su autonomía para negociar con el Ejecutivo balear. "¿Va por libre? ¿Está autorizado por Abascal?", ha preguntado Costa, en referencia al líder nacional de Vox, Santiago Abascal, quien había declarado previamente que no se aprobarían presupuestos en las comunidades autónomas mientras el PP mantuviera ciertos acuerdos en Bruselas.
Rodríguez, sin embargo, ha tendido la mano a una posible negociación y utilizado una metáfora para describir la relación entre su partido y el PP. "Los matrimonios pueden ser por interés o por amor. No sé si tenemos amor, pero sí que tenemos el interés común de los ciudadanos de Baleares. El movimiento se demuestra andando. Les pido que caminen en nuestra dirección y nosotros caminaremos en la suya."
A pesar de esta aparente apertura, Costa también ha aprovechado la ocasión para exigir explicaciones a Vox sobre su reciente alianza con el PSIB, que ha permitido la designación de un socialista al frente de la ponencia de la ley de polígonos y el apoyo a enmiendas del principal partido de la oposición.
El debate en el Parlament también ha estado marcado por la polémica cuando el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha solicitado la retirada de ciertas expresiones del diario de sesiones. La petición ha venido motivada por el inicio de la intervención de Rodríguez, quien ha asegurado que "viendo rebuznar a la izquierda, me entran ganas de votarles a todo que sí."
Estas palabras han provocado la protesta de Apesteguia, que ha exigido su eliminación por considerarlas inapropiadas dentro del marco parlamentario.
Por otro lado, el diputado del PSIB, Llorenç Pou, ha acusado al Govern de estar "escondiendo" sus derrotas parlamentarias y de haber perdido varias votaciones recientes. Ha defendido, además, que las enmiendas aprobadas con Vox han sido fruto de una postura más abierta por parte del resto de grupos, con excepción del PP, y ha reclamado "más parlamentarismo" en la toma de decisiones. "Ni quieren ni saben negociar", ha criticado Pou.
Frente a estas acusaciones, Costa ha respondido apelando a la necesidad de una "oposición constructiva y no destructiva", asegurando que el Govern está dispuesto a escuchar al PSIB si este adopta una postura más propositiva. "Si siguen el camino de las propuestas constructivas, nos encontrarán", ha concluido.