Una de las paradojas de la actual situación de incipiente recuperación económica en Baleares es que hay determinados sectores en los que los empresarios no están pudiendo cubrir todos los puestos de trabajo que están ofertando ahora mismo, en especial en el sector de la restauración. Las buenas perspectivas en el inicio de la actual temporada turística no se traducen, por ahora, en un escenario laboral semejante al que había en Mallorca antes del inicio de la pandemia.
En la actualidad, hay unos 41.000 parados en Baleares, por lo que una pregunta que surge de manera natural es la de qué puede estar pasando hoy en nuestra Comunidad para que, paradójicamente, falte mano de obra en no pocas empresas, cuando además se está ya a las puertas del verano. Para el director técnico de la Fundación Impulsa Baleares, Antoni Riera, habría dos causas concretas que estarían contribuyendo a que ahora se esté dando esa situación. Por una parte, Riera recuerda que cuando empezó la pandemia, "muchos trabajadores que no residían de manera permanente en Baleares volvieron a sus lugares de origen y buscaron allí otros trabajos". En ese sentido, "la pandemia rompió un poco la cadena de suministro de mano de obra".
Por otra parte, Riera recuerda también que el mercado laboral ha evolucionado en estos dos últimos años, en el sentido de que "ahora se necesita una mano de obra más cualificada". Sin embargo, "en el mercado balear hay aún unos niveles de inadecuación de la mano de obra muy elevados". De hecho, "un 49,6 por cien de la mano de obra no está asignada al lugar de trabajo que le correspondería". La consecuencia de todo ello es que en el mercado laboral hay hoy un problema para intentar casar "oferta y demanda". Ese problema se hace "aún más evidente" en una situación económica como la actual.
En opinión de Riera, no habría que olvidar tampoco que a lo largo de 2020 y 2021, "la incorporación natural de los jóvenes al mercado laboral no se produjo", pues muchos jóvenes prefirieron seguir estudiando en aquel momento. En su análisis para mallorcadiario.com, Riera también se pronuncia acerca de si ha habido un posible empeoramiento de las condiciones laborales desde el inicio de la pandemia, como apuntan algunas voces críticas, algo que descarta. "Al contrario, las condiciones laborales han mejorado, como consecuencia de las sucesivas reformas laborales que ha habido y de los convenios colectivos que están en vigor", indica.
"Hemos de ser conscientes del momento en el que nos encontramos, que está condicionado por un escenario post-Covid, con todo lo que ello supone", prosigue el director técnico de Impulsa, quien reconoce que ahora mismo habría una cierta situación de "desajuste" a nivel laboral. Aun así, si la economía continúa en su actual fase de expansión, esa situación se irá normalizando. Otro dato positivo a tener en cuenta sería que la actual tasa de paro en Baleares "es de las más bajas que ha habido en el Archipiélago", situándose en este mes de mayo en torno al siete por cien. En cualquier caso, para Riera falta todavía algo de tiempo para llegar a una situación prepandemia, "porque se tiene que ir incorporando nueva gente al mercado laboral y porque se ha de ir atrayendo nuevamente mano de obra de otras regiones".
LAS CONDICIONES LABORALES
Desde los sindicatos se tiene una visión algo diferente sobre las posibles causas de que no se puedan cubrir hoy determinados puestos de trabajo. "Creo que este problema se ha magnificado un poco, aunque es cierto que existe", señala el secretario general de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT, José García, quien añade que el citado problema "se da en todos los sectores, no sólo en la hostelería". Paralelamente, explica que el encarecimiento que ha experimentado el precio de la vivienda en estos últimos años o la dificultad que hay para poder encontrar pisos en alquiler hace que profesionales como médicos, policías o guardias civiles "no deseen venir a trabajar aquí o no quieran que se les destine a Baleares".
García también considera que la mencionada falta de trabajadores en determinadas empresas "se está dando sobre todo en empresas en donde no han tenido la previsión suficiente a la hora de contratar o en las que no se ofrecen condiciones laborales demasiado atractivas". A su juicio, ambas circunstancias hacen que estén renunciando a venir a trabajar a las Islas personas que ahora mismo viven en la Península. Además, los posibles alquileres elevados que deberían pagar y el poco tiempo de trabajo que les ofrecen son otros dos elementos disuasivos para esas personas.
Por lo que respecta a los residentes, García recalca que sus prioridades cuando buscan un trabajo han ido cambiando a lo largo de los últimos años. Así, "las personas jóvenes ya no aceptan cualquier cosa, como ocurría hasta hace poco, sino que valoran hoy sobre todo unas buenas condiciones laborales y de calidad de vida a la hora de aceptar un posible empleo". Esas buenas condiciones se estarían ofreciendo en la actualidad en las grandes cadenas hoteleras que hay en el Archipiélago, "que además no están padeciendo este problema de falta de empleados".
En ese contexto, García destaca a modo de conclusión que "el actual convenio de hostelería de Baleares es de los mejores que hay en España". Cabe recordar que en 2014 se firmó para el sector un primer buen convenio para el periodo 2014-2018. Acabado ese cuatrienio, en 2018 se aprobó una prórroga de dicho convenio, de cuatro años más, hasta el 31 de marzo de 2022, con una subida salarial global del 17 por cien. En 2020, a causa de la pandemia, se pactó la no aplicación del incremento salarial concreto previsto para ese año y se amplió doce meses más la vigencia del convenio, hasta el 31 de marzo de 2023, manteniendo la subida global pactada en su momento.
UNA SITUACIÓN COMPLEJA
"Todavía nos quedan más de 41.000 personas en situación de desempleo que necesitan trabajar", afirma por su parte la secretaria de Empleo y Política Sectorial de CCOO, Yolanda Calvo, para añadir a continuación: "Lo que ocurre es que lo que ofrecen determinados empresarios son trabajos a media jornada o a tiempo parcial, obligando además a los trabajadores y a las trabajadoras a hacer muchas horas extras". Ante esta situación, "lo que exigen las personas trabajadoras es que se las contrate a jornada completa". Otro objetivo esencial para esas personas sería disponer de un puesto de trabajo en el que "las condiciones sean dignas y adecuadas".
Precisamente, uno de los motivos por los que algunos empresarios estarían teniendo problemas para poder contratar personal sería "porque los salarios que están ofreciendo son salarios de miseria". Según Calvo, "aquellos empresarios que siempre se han dedicado a cumplir la ley al mínimo o que incluso han bordeado la legalidad se están topando hoy con dificultades para encontrar trabajadores". En una tesitura como la actual, en la que hay una mayor oferta de empleo, "lo que hacen los trabajadores es elegir aquellos puestos de trabajo en que las condiciones son mejores, pues evidentemente nadie quiere que le exploten".
A todo ello habría que añadir que, como han apuntado Riera y García, ante la carestía de la vida y de los alquileres en Baleares "hay muchos trabajadores procedentes de otras comunidades que cuando encuentran un posible puesto de trabajo en su comunidad de origen echan cuentas, y si les resulta medianamente rentable, se quedan allí". Como es sabido, un número significativo de los trabajadores discontinuos que hay en el Archipiélago proceden de otras comunidades. "Algunos de esos trabajadores están pidiendo ahora una excedencia, con lo que no pierden su puesto de trabajo y además pueden plantearse regresar quizás la próxima temporada, en función de las circunstancias", aclara Calvo.
Más allá de todo lo expuesto hasta ahora, "también es verdad que hay empresarios que dicen que no encuentran trabajadores cualificados, pero lo cierto es que aquí durante muchísimos años cualquier persona era válida para poder cubrir un puesto de trabajo, sin necesidad de ningún tipo de cualificación, porque así no se tenía que pagar el salario en función de la competencia profesional que tenía esa persona". Calvo apostilla que algunos empleadores "se aprovecharon de las circunstancias con anterioridad para no tener que pagar el salario correspondiente, y ahora que reclaman trabajadores cualificados les ofrecen salarios que tampoco se corresponden con su preparación".
CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA
Desde la asociación Restaurantes, Bares y Cafeterías —RBC—, vinculada a Pimem, se aporta una perspectiva distinta a las expuestas hasta este momento. La presidenta de la citada asociación, Eugènia Cusí, señala que cuando se analiza por qué no se están cubriendo hoy algunos puestos concretos de trabajo en Mallorca, es necesario "tener en cuenta un aspecto previo". Para Cusí, "lo que estamos viviendo ahora es también consecuencia de dos años de unas medidas sobre el sector de la restauración absolutamente injustificadas y sin ningún criterio sanitario real, que han provocado que muchas personas que hasta ahora veían el sector de la hostelería y de la restauración como un refugio laboral, hoy no lo vean ya así".
Profundizando en esa misma línea de críticas al Govern, añade que numerosas personas "han visto que la restauración se ha convertido en un sector muy poco atractivo a nivel laboral, porque en cualquier momento te lo cierran, o te imponen restricciones que dificultan la operativa, o te meten en un ERTE sin que sepas cuándo te van a sacar". Por esas limitaciones, "una parte muy importante del mercado laboral se ha ido a otros sectores, descartando la restauración como una posibilidad profesional". Otra circunstancia a destacar sería que ha habido también personas que "viendo la dependencia extrema que tiene la economía de Baleares de la movilidad aérea y constatando que hay problemas para esa movilidad, han decidido buscar trabajo fuera de aquí y salir de las Islas".
En relación al convenio de hostelería actualmente vigente, suscrito hace cuatro años, Cusí lo valora de forma positiva. "El empresariado asumió determinados compromisos en su día, a través de sus representantes, y se está cumpliendo lo que se acordó", defiende. La principal diferencia entre la situación que había en 2018 y la que hay en 2022 es que ha cambiado el contexto económico a causa de la pandemia y de la guerra en Ucrania. La elevada inflación actual y el hecho de que la subida de los alquileres no se acompase con el poder adquisitivo de la población residente son, según la presidenta de RBC, "dos factores negativos adicionales" que no ayudan a que se quiera buscar hoy un trabajo en la hostelería en Mallorca.
Un último elemento que debería ser tomado en consideración sería que laboralmente la restauración compite, como sector, con los hoteles. "Siempre ha sido así, pero ello se ve ahora mucho más agudizado porque el trabajador prefiere hoy sobre todo jornada continuada, que es algo que pueden ofrecer los establecimientos hoteleros", explica Cusí, para concluir: "Nos encontramos con que muchos trabajadores de la restauración se van ahora al sector hotelero, aunque sólo les contraten para unos pocos meses, porque desean poder contar con la aparente seguridad laboral que ese sector les ofrece".
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