Arema, la asociación que preside se constituye en febrero de este año al considerar que numerosos restauradores no están representados en las instituciones. ¿Siguen pensando lo mismo?
Ni estábamos representados en las instituciones ni nos veíamos representados por las patronales. A día de hoy continuamos pensado igual; de hecho, hemos seguido sumando asociados a este proyecto y creemos que debemos continuar por esta senda pues contamos con unos 400 asociados. Las patronales de la restauración, a pesar de la crisis que ha habido, no han hecho muchos esfuerzos para acercarse al restaurador de siempre. Sabemos que sentarse en una mesa de negociación no tiene que conllevar faltar al respeto e insultar en medios de comunicación, cosa que tampoco hemos hecho nosotros, pero cuando se hacen las cosas mal hay que decirlo y cuando se hacen bien, también.
¿Considera que tendrían que haber sido más beligerantes con el Govern balear ante las medidas que ha impuesto al sector durante la pandemia?
Tengo la conciencia muy tranquila frente a otras asociaciones que, a lo mejor, no pueden estar tan tranquilos o no pueden entrar en cualquier restaurante porque durante un tiempo, hablando en plata y por decirlo de una manera suave, han hecho la pelota al Govern sin ver la realidad de lo que significaban las restricciones para el restaurador. He sido muy crítico pero nunca he faltado al respeto, ni a las a instituciones ni mucho menos a las personas. Podríamos haber sido mucho más beligerantes, por supuesto, pero creo que hay líneas rojas que no se deben traspasar, sobre todo en lo personal.
"Cuando no debes nada a nadie, eres libre de decir lo que piensas"
¿Arema se considera una asociación donde han ido a parar los restauradores rebeldes?
No lo veo así pues más de la mitad de los asociados que tenemos siguen perteneciendo a Restauración Pimem o Restauración Caeb. No es excluyente estar en una asociación y no poder pertenecer a otra. Lo que sí es cierto es que nosotros no recibimos ningún tipo de subvención, no nos debemos a nadie y cuando no debes nada a nadie eres libre de poder decir lo que piensas. Tenemos total libertad para poder decir lo que pensamos y ahora, que se ha vendido que se han acabado las retricciones pues hemos vuelto a decir que no es verdad.
¿No cree que una hostelería más unida podría haber tenido más fuerza a la hora de negociar con el Ejecutivo balear?
Desde luego. El claro ejemplo es la federación de hoteleros de Mallorca; en Mallorca no existe ni un hotel que no esté asociado a la federación y creo que este debe ser el espejo donde mirarse. Ojalá estuviésemos todos unidos, que en lugar de tres asociaciones hubiera una sola pue tendríamos mucha más fuerza, pero esto que es difícil, pero no imposible, tiene que partir de la base de que cuando se hacen las cosas mal, hay que decirlo y cuando se hacen bien también hay que decirlo. No me parece muy normal que vayan diciendo que están muy contentos cuando se recupera el 100 por cien de capacidad, cuando no es así.
¿Se han producido encuentros con el objetivo de buscar una mayor aproximación en este sector?
Sí, hemos mantenido varias reuniones presenciales con restauración Pimem y Caeb. Además, tuvimos otra reunión telemática con ambas asociaciones donde quedamos que haríamos una sola asociación que aglutinaría a todos los bares y restaurantes de Baleares. Quedamos muy bien y de la noche a la mañana y tras darnos un plazo de unos 10 días para volver a presentar proyectos y demás, una de las asociaciones decidió no coger el teléfono y no volver a presentarse a nada. Después hemos visto que se empezaba a hablar del tema de ayudas y supongo que no querían quedarse fuera de estas ayudas o tener información de primera mano ya que cuando le dices la verdad a los políticos, sean del color que sean, te dan con la puerta en las narices. Con la otra asociación, hemos tenido más trato y nuestras ideas las han llevado a cabo sin nosotros. Curiosamente, esta última patronal se ha ido convirtiendo en oposición a la otra, es decir, al final, si se lee entre líneas, hay una asociación que parece, y digo parece, afín al Govern y otra que es oposición al Govern y que todo lo que hagan está mal.
"Algunos políticos y funcionarios no han vivido la realidad de lo que significa levantarse a las 6 de la mañana, montar un negocio y tener que trabajar para llegar a final de mes"
Llama la atención que los fundadores de "Resistencia balear" hayan terminado formando parte de un partido político o creando uno nuevo. No tendrá usted veleidades políticas?
Hay que entender que cada ser humano es libre de pensar y hacer lo que quiera dentro del marco legal y la democracia. Pero creo que son caminos equivocados porque se han confundido muchas cosas, es decir, lo que fue el movimiento de Resistencia Balear no puede haber terminado en dos partidos políticos, ademas minoritarios, cuando el porqué de este movimiento era mucho más profundo. Sí es cierto que la única manera de cambiar según que cosas es entrando en política, pero entiendo que se podía haber hecho de otra manera. A Alberto Jareño, sí que lo conozco más personalmente y a Víctor Sánchez no loconozco, pero los entiendo y ahora con la distancia que te da el tiempo se puede ver que no lo hicieron todo bien pero que también se han sido bastante injusto con ellos.
¿Cómo calificaría la actitud de Iago Negueruela con el sector de la restauración durante la pandemia?
Entiendo que para Negueruela no ha sido fácil tomar las decisiones que ha tomado. Es cierto y me gustaría recalcar que el Govern ha hecho una brillante gestión sanitaria durante la pandemia. En cuanto a la gestión que nos compete como es la restauración, considero que no lo han hecho bien. La recuperación económica no tenía que haber ido en contra de la recuperación sanitaria, podrían haber ido de la mano. Ahora se están realizando actuaciones para fomentar la actividad turística pero durante mucho tiempo se nos ha atacado frontalmente sin tener en cuenta que detrás de cada bar o restaurante hay una o varias familias que comen, provedores y alquileres que pagar. Algunos políticos y funcionarios no han vivido la realidad de lo que significa levantarse a las 6 de la mañana, montar un negocio y tener que trabajar para llegar a final de mes.
Arema ha sido especialmente crítica cuando el Govern anunció recientemente que se habían acabado todas las restricciones en el sector de la restauración.
Lo que no nos gusta es que se disfracen cosas que no son verdad y que, sobre todo, los medios de comunicación, que saben que no es verdad, lo vendan como tal. No han acabado todas las retricciones. En las terrazas, no puedes meter el 100 por cien de capacidad pues siempre hay que mantener un metro y medio entre comensales. En un restaurante grande, a lo mejor tenemos más espacio pero en un restaurante pequeño de 30 personas no había un metro y medio en 2018 entre comensales por lo que no se ha ampliado el 100 por cien de capacidad; de hecho en el mejor de los casos podemos tener entre un 60 o un 70 por ciento. Además, se han quitado las terrazas de los aparcamientos públicos a cambio de no aumentar la capacidad de los interiores.
"La recuperación económica y la sanitaria deberían haber ido de la mano"
Se sigue prohibiendo fumar en las terrazas.
Efectivamente, se sigue prohibiendo fumar en las terrazas y aunque personalmente me parece bien, esto provoca que la gente se apelotone fuera de las aceras y siga fumando, pues para eso que prohíban el tabaco. A esto hay que sumar que las barras siguen estando prohibidas, pues deben tener una ocupación máxima de dos personas y si son tres amigos ya se tienen que ir a una mesa, mesas que hay pocas porque hay mas distancia entre mesas. Y las mascarillas siguen siendo obligatorias. No se porqué quieren vender que se han terminado las restricciones, ni mucho menos, aunque supongo que será para paliar el posible enfado de los restauradores cuando les quitaron las terrazas de los parkings, aunque también es una manera de relajar a la gente. Mi pregunta es: ¿si estamos a un 82,6 por ciento vacunados y se nos dijo que con un 70 por ciento alcanzaríamos la inmunidad de grupo, porqué no abre todo ya? El que no se ha vacunado a día de hoy, no lo va a hacer. Estamos a la vuelta de la esquina de las navidades y las cenas de empresa. Todo el mundo quiere poder cenar con los amigos o reencontrarse con la familia. Por todo esto reclamamos que si está casi todo el mundo vacunado, pues podamos tener una vida normal y que el fin de todas las restricciones sea real.
¿Como experto en restauración cómo ve el sector ahora con la perspectiva que dan dos años de pandemia?
La pandemia ha marcado un antes y un después. Creo que a día de hoy el gran problema que tiene alguien que vaya a montar un negocio desde cero es la hiperregulación del sector. Con la pandemia existe una hiperregulación total y absoluta. Cabe recordar que durante la pandemia nos subieron dos veces la cuota de autónomos a lo que hay que sumar la factura de la luz. El sector todavía está muy receloso. La situación actual de la restauración todavía sigue siendo pobre pero creo que poco a poco va a ir para arriba. Lamentablemente hemos perdido una oportunidad histórica para poder regular la oferta complementaria de Baleares y poder hacer frente al turismo de borrachera. Podríamos haber ido de la mano tanto la hostelería como la restauración y la administración pública y ejecutar un proyecto para hacer de Mallorca un destino turístico de muchísima calidad.
¿Hacía dónde se dirige en sector en los próximos años?
Tanta oferta y competencia te hace espabilar y el que no sobresalga en cuanto a calidad y originalidad se quedará atrás. El espejo perfecto para esto es el delivery, la comida a domicilio, que fue un boom que vino para quedarse. Ahora mismo todos los grandes cheefs hacen comida a domicilio. Esta es la asignatura pendiente de la restauración: poder hacer una buena comida a domiclio, que llegue bien y que la gente lo disfrute.
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