La cadena mallorquina Garden Hotels finaliza una temporada turística en la que han realizado una importante inversión en la reforma de su planta hotelera. Una temporada que no ha sido, ni mucho menos, de récord como en años anteriores. ¿La razón? La recuperación de los destinos competidores y la ecotasa, entre otros factores, es lo que explica Gabriel Llobera en una entrevista para la nueva sección de mallorcadiario.com 'El Turismo que viene', en la que los referentes del sector analizarán cada semana los principales aspectos de la industria clave para Baleares. Gabriel Llobera Prats es presidente de ACH (Agrupacion de Cadenas Hoteleras) además de director general de Garden Hotels desde 1997 hasta la actualidad.
La inversión del sector hotelero y su apuesta por la calidad es clara, pero ¿hay la misma implicación desde la administración?
La mayor parte de la planta hotelera ha hecho los ‘deberes’ mejorando la oferta y, obviamente, la calidad, pero la administración pública no ha ido al mismo ritmo; no se ha puesto al nivel que esperábamos y las inversiones en zonas turísticas de Mallorca dejan mucho que desear. Creemos que lo recaudado por el Impuesto del Turismo Sostenible debería destinarse a realizar todas esas mejoras, porque es para lo que se creó, ¿no? Hemos hecho creer al turista que pagaba por una cosa cuando ese impuesto se va a usar para otra. No estamos en contra de que se hagan viviendas sociales, pero si el Govern cuenta con un presupuesto de 1.200 millones de euros más que el año pasado, que use parte de esos fondos para construirlas; la tasa que pagan los turistas para promover un turismo sostenible debe ir directamente a las zonas en las que se ha recaudado
¿Cómo ha afectado la derogación de la Ley General de Turismo a la hora de acometer todas estas reformas?
La inversión turística que hemos llevado a cabo en los últimos tres años, y que se ha visto frenada por la derogación de la ley, lógicamente ha provocado que las inversiones que se podrían haber acometido no se hayan hecho. Creemos que es una equivocación, ya no sólo a nivel turístico, sino también a nivel social y me explico: Además de dar trabajo a los empleados de los hoteles durante la temporada también lo tenían los trabajadores dedicados a esas reformas – albañiles, pintores, electricistas – y si bien esta temporada se han hecho algunas, la temporada que viene se harán las mínimas. Además, los hoteles que no pudieron hacer esos ‘deberes’ en su momento por falta de recursos, ahora tampoco van a poder hacerlo, porque no pueden acceder a las ayudas de preveía la Ley General de Turismo, con lo que se genera un agravio comparativo con otros mercados que lastra nuestra competitividad.
"La mayor parte de la planta hotelera ha hecho los ‘deberes’ pero la administración pública no ha ido al mismo ritmo"
Esta apuesta por la calidad, en muchos casos con una subida de categoría, ¿es la fórmula para acabar con el turismo incívico?
No creo que tenga nada que ver una cosa con la otra, porque es la administración, en este caso, quién ni siquiera tiene claro cómo acabar con este tipo de turismo. Mire, hay turismo de tres estrellas, un turismo familiar como el de Garden Hotels, que está dispuesto a llegar hasta un nivel, y hay hoteles que están dispuestos a dar un servicio hasta ese nivel y después hay otro tipo de cliente de cuatro estrellas, pero eso no tiene nada que ver en cuanto a que tengamos un turismo de borrachera, porque no va vinculado a los hoteles. Sabemos que, en muchas de las zonas por las que se mueve este tipo de turista, no se consume en los hoteles, sino que lo hacen en bares o en tiendas de licor sin ningún tipo de control o con un control laxo. No es mi intención demonizar ni a los hoteles ni a la oferta complementaria, pero es una realidad y ese turista no viene el régimen de todo incluido, como se nos quiere hacer creer, sino que simplemente se aloja en el hotel y come y bebe fuera de él.
¿Qué balance hace Garden Hotels de esta temporada pasada?
Esta temporada, que ahora acaba, no está cerrada todavía con lo que no le puedo dar datos exactos, pero le puedo decir que ha sido ligeramente inferior a la temporada pasada, tanto a lo que se refiere a estancias turísticas como a la producción. No ha sido lo que esperábamos, incluso bastante por debajo a lo esperado, y eso lo vimos desde principio de temporada, porque la tendencia es a la baja y de cara a la temporada que viene ojo, porque hay muchos factores que confluyen: ¿qué pasará con el Brexit?, ¿cómo acabará?, ¿influirá y de qué forma en el turismo balear?... todo ello crea una incertidumbre en el mercado y, queramos o no, nos está afectando, porque se traduce en menos reservas; eso, por un lado, y por el otro, tenemos al mercado alemán que no está reaccionando, con lo que si uno no reacciona y el otro no sabe hacia dónde va, nos conduce a un limbo momentáneo que nos afecta. Todo esto nos lleva a ponernos en el supuesto de que la temporada que viene será peor que esta; la previsión en la WTM del mercado británico se mueve en bajadas en torno a un tres o un cinco por ciento, pero, si le soy sincero, creo que será una cifra superior; no me gustaría pecar de derrotista, pero la realidad es que se está vendiendo por debajo de lo esperado.
"No me gustaría pecar de derrotista pero la realidad es que se está vendiendo por debajo de lo esperado"
¿Qué está fallando?
Lo que está claro es que touroperadores tiene intereses en otros mercados; les debe salir más a cuenta. Siempre hemos pensado que el cliente ‘prestado’ no es el de Egipto, Marruecos o Túnez, que afecta en mayor proporción al sector hotelero canario, sino que Mallorca e Ibiza, sobre todo, ‘bebe’ de turistas de Turquía, que contaba con una planta hotelera similar a la balear. Ahora vamos por delante, jugamos en otra liga como se dice comúnmente, gracias a las inversiones que hemos realizado en nuestros hoteles y debemos ser capaces de dar a conocer a nuestros clientes todas esas mejoras y eso es muy complicado si dichas inversiones se hacen en el establecimiento y no fuera de él, me refiero a aceras, alumbrado, limpieza, etc. Estas deficiencias de inversión no sólo afectan al sector turístico como tal, sino que son carencias a un nivel global. Además, se culpa al ‘tridente del mal’ (ríe), es decir, turista de hotel o de alquiler vacacional y empresas de rent a car, de la sensación de masificación de Mallorca, cuando el problema es la falta de inversión y el mal funcionamiento del transporte público, con lo que el visitante se suma al residente en la carretera, y creo que esa sensación sólo la tiene el residente de Palma, porque en el norte, desde Alcúdia a Can Picafort, no la tenemos. No se deben de pegar palos a quien no corresponde.
¿Qué papel juega el turista nacional en estos momentos de incertidumbre en otros destinos?
Todos los hoteleros hemos hecho una aproximación al turista nacional (ríe) porque es un mercado que, aunque no sustituirá al 100 por 100 el vacío que nos dejen otros mercados, nos ayudará a que la caída no sea tan fuerte.
¿Ecotasa sí, ecotasa con condiciones o ecotasa no?
Soy de la opinión de ecotasa no y mucho menos duplicarla. No, porque es un impuesto totalmente injusto que grava directamente al turista que acude a la oferta regulada (hoteles y alquiler vacacional legal), es un impuesto con el que ‘atracamos’ al turista nada más entrar por la puerta del hotel y que nos resta competitividad con el resto de mercados y más con los competidores directos. Creo que duplicar la tasa turística es un sinsentido y que, además, y ya lo he dicho anteriormente, no se destina a las inversiones de mejora de las infraestructuras aparejadas a la planta hotelera. El Govern tiene dinero suficiente para inversiones no relacionadas con el turismo, con lo que la tasa debe destinarse únicamente a mejorar la calidad de la estancia del que la ha pagado, es decir, el turista. Imagine además cómo nos afecta a los hoteles que son destino para familias; padre, madre y dos hijos por ponerle un ejemplo. Hemos detectado esta pasada temporada que Turisme se ha puesto muy duro en cuanto a las inspecciones y creemos que es un poco incongruente, porque la ecotasa se cobra a niños mayores de 16 años, pero niños de 13 años no pueden dormir con sus padres porque se considera tercera persona, con lo que deben pagar otra habitación. Como padre, ya no como hotelero, le diría que es un peligro que niños de 13 años duerman solos en una habitación, no lo veo muy lógico y así se lo hemos transmitido a la Administración. Creemos que el turismo familiar, ya sea en régimen de todo incluido como en otros, es un turismo que le aporta muchísimo a Baleares, con lo que, en lugar de penalizarlo, se debería de potenciar.
"La ecotasa es un impuesto totalmente injusto que grava directamente al turista que acude a la oferta regulada"
¿A qué retos se enfrenta la planta hotelera destinada mayoritariamente al turismo familiar, teniendo en cuenta la posible regulación del ‘todo incluido’?
La regulación del ‘todo incluido’ afecta a la planta hotelera en general. Es una ley que está pensada para una problemática concreta de una zona determinada que se aplica a toda Mallorca y creemos que eso es un error. Alcúdia, Playas de Muro y Can Picafort no tienen ningún problema en cuanto a turismo familiar y ‘todo incluido’ se refiere; si existen problemas en algunas zonas deben solucionarse en esas zonas y no extrapolarlos. Las compañías hoteleras de estas zonas más problemáticas me consta que están haciendo un gran trabajo y una gran inversión para mejorar la planta hotelera y así, recibir a un turista de mejor calidad. Nuestro cliente tiene un presupuesto para venir de vacaciones y nos demanda el ‘todo incluido’ y no me parece normal retirar del mercado una demanda de nuestros clientes, porque, si lo hacemos, los desviamos hacia otros destinos similares que sí tiene el que ellos solicitan. Lo que está claro es que vivimos todos, directa o indirectamente, del turismo y no podemos tirar piedras sobre nuestro tejado, que es lo que hace la administración hoy por hoy con esos ‘misiles’ que suelta, me refiero al borrador del ‘todo incluido’, la duplicación de la ecotasa, etc., y les pediría que se fijaran si, en otras administraciones, se juega con lo que les da de comer, con su tejido industrial, como están haciendo aquí.
¿Al Pacte de Govern le marca la agenda los ecologistas?
Cada socio de Govern reclama lo que le conviene. Creo que en estos momentos hay una parte de este Govern más dialogante, la del partido que gobierna, con la que nos sentamos y, en muchas ocasiones, llegamos a acuerdos, pero probablemente tienen presiones por parte de sus socios de gobierno que hacen que el discurso final sea diferente. Supongo que las claves de la gobernabilidad son complicadas y difíciles de cumplir, pero, si finalmente la próxima temporada tenemos una bajada de turistas y nuestra economía sufre, no creo que interesen estos pactos de Govern, porque van en contra de la economía popular. Si la idea es bajar el número de turistas y mejorar la rentabilidad, mire, yo no lo veo. Hace más de 10 años que la planta hotelera no crece, así que el problema será otro.
¿El alquiler vacacional es el problema?
Si la planta hotelera no ha crecido y ha aumentado el número de turistas, usted misma lo ha dicho. Mire, no estoy en contra, en absoluto, del alquiler vacacional; el alquiler turístico existe desde hace muchos años, pero no está suficientemente regulado y nuestra reclamación es que esté igual de regulado que lo está la oferta hotelera, con la misma zonificación; lo que no es lógico es que en una zona rústica se pueda construir un hotel, pero tampoco lo es que haya un chalet turístico. Puedo entender que para preservar el patrimonio de Mallorca se ayude a los agroturismos, para esto hay una regulación específica que es muy buena y funciona muy bien, con un turismo de calidad, nacional, internacional y local, que beneficia a la economía local, pero lo que no es lógico es que todo valga, en cualquier lugar y en cualquier momento, porque no es lo económicamente más respetable, y eso se ha permitido hasta ahora. Si bien es cierto que se ha comenzado a poner la lupa sobre este tema, hoy por hoy hace falta una regulación más completa porque no se puede quedar bien con todo el mundo; hoy sí y mañana ya veremos no es ni el camino ni la solución. Debemos ser muy trasparentes y si no se puede explotar turísticamente una finca no se puede y punto. Además, es innegable que el incremento de la oferta de alquiler vacacional ha llevado aparejado una serie de problemas para el residente, en nuestra opinión, muy graves. El acceso a la vivienda de alquiler es muy complicado, hoy por hoy, en Baleares y el alquiler vacacional ha desplazado al residente. La oferta ilegal es mucha y el Govern dice que no tiene suficientes inspectores para hacerle frente y eso afecta a la vivienda, a la industria y conlleva una economía sumergida que no es buena para nadie. Las grandes plataformas no se frenan por unas multas, que, en ocasiones, no llegan ni siquiera a pagar. Se trata de una competencia desleal pura y dura y no lo debemos permitir.
"El alquiler turístico existe desde hace muchos años pero no está suficientemente regulado"
¿Cómo afecta, si es que lo hace, al sector hotelero la progresiva subida, hasta el 17 por ciento en tres años, del sueldo de los trabajadores de este sector?
Durante estos últimos cinco años todo el sector hotelero ha experimentado una subida de salarios, así que no es sólo este 17 por ciento, sino que venimos de un convenio anterior con una subida pautada de un 1’125 por ciento cada año que el IPC estuviera por debajo y la subida del cinco por ciento, que fue una subida muy alta y muy criticada por el sector, es verdad que esta pasada temporada no ha sido tan gravosa como se esperaba, pero si la temporada viene como suponemos que lo haga será complicado llegar a este cinco por ciento más de subida. Al final la cuenta de resultados se verá afectada y eso no es bueno ni para los empleados ni para los empresarios.
¿Cree que la estrategia de ‘Better in Winter ‘está dando resultados?
Tengo que admitirle que la campaña ‘Better in Winter’ me gustó mucho. A nivel de marketing está muy bien hecha, di la enhorabuena a Pere Muñoz públicamente el día que nos la presentó, pero hemos de ser conscientes que, para venga gente a la Isla hemos de tener aviones que la traiga y para que lleguen más aviones en temporada baja, existen una serie de condicionantes que se deben afrontar. Existió la propuesta de que los touroperadores o las compañías tuvieran ciertas ‘ayudas’ en forma de reducción de tasas en invierno o de reducción también de los costes por trabajador a la Seguridad Social en dicha temporada, y creo que con esas ayudas se conseguiría traer a más gente en temporada baja. No sé, creo que el Better in Winter está funcionando en otras zonas, como Playa de Palma, pero no en Alcúdia o Can Picafort, que, como puede ver, los hoteles están cerrados. Si me pide si la estrategia ha funcionado, le contesto que no todavía.
"Es una lástima ver el parque de autobuses del TIB lleno y parado cuando podría haber muchos funcionando"
¿Cree que lo hará?
Creo que si el Govern pusiera todos los ingredientes podría funcionar. Hace una semana larga tuvimos una reunión con el cónsul británico en España y durante la misma, Simon Manley miraba por la ventana y me decía que no entiende que, con el sol que hay en Mallorca, no está todo abierto. Hay que conseguir que las compañías aéreas pongan vuelos en invierno y nosotros debemos facilitárselo. Este es el inicio para que la estrategia de resultado; el transporte público de calidad no existe en esta isla y la oferta en invierno debe ir aparejada. Es una lástima ver el parque de autobuses del TIB lleno y parado cuando podría haber muchos funcionando en diferentes frecuencias, que son no escasas, sino escasísimas a la hora de conectar Palma y los diferentes pueblos de la Isla. Ir de Alcúdia a Palma o viceversa en invierno es además de una locura de horarios, una pérdida de tiempo. Le pondré un ejemplo: estuvimos hablando con el alcalde de Sa Pobla para poder tener una especie de ‘Hub’ en el municipio para que turista y residente tuviera unos mini autobuses para llegar a los pueblos aledaños, tanto en invierno como en verano, ya que descongestionaría las carreteras en época estiva y permitiría la conectividad, prácticamente inexistente, en invierno.
La agenda 2030, en cuanto al medio ambiente se refiere, imagino debe ser un reto para la planta hotelera. ¿Qué se hace por la sostenibilidad desde Garden Hotels?
La planta hotelera se está adaptando. Desde el momento que el gas llega a las zonas turísticas se hace una inversión en cambio de calderas para eliminar el gasóleo; hemos puesto cargadores de coches eléctricos en todos nuestros hoteles; tenemos placas solares; reutilizamos aguas… Mire, el hotelero es pionero en dar estos pasos porque tenemos muy presente el medio ambiente, nos preocupa y ponemos todas las herramientas para cuidarlo. Es verdad también que la administración debería facilitar la entrada de todos los actores en esta dinámica sostenible, mediante como le he dicho anteriormente, con el dinero de la ecotasa. Hay que descongestionar Palma, acabar las vías que están en marcha y potenciar el transporte público, como hacen otros destinos punteros como Mallorca.
Otro de los retos de futuro de los que se habló en la WTM es la digitalización. ¿En qué punto están?
El mundo va hacia una digitalización completa y la planta hotelera no tiene que ser menos. En un futuro no tan lejano desaparecerá el dinero, se pagará de manera electrónica, abriremos las puertas con los teléfonos móviles, las reservas hoteleras se harán de otra forma … debemos estar preparados. Mire, nosotros ya no tenemos a gente picando reservas, sino que las revisan a medida que van entrando desde el punto de origen para facilitar al cliente su reserva y su comodidad; pueden escoger cómo pagar, la habitación que quieren, modificar sus datos personales o los de la reserva, etc. La apuesta de la planta hotelera es muy fuerte en este sentido, porque ya le digo, todo lo que sea facilitar al cliente la llegada al destino hace que nos escojan a nosotros y no a otros destinos. Me gustaría dejar clara nuestra estrategia, porque como le he comentado, esta gente que antes picaba reservas y ahora no, no es sustituida, sino que se está reconvertida en otras áreas, como por ejemplo potenciar al máximo las redes sociales y la marca. La digitalización no está quitando puestos de trabajo, sino que está creando otros diferentes.
"La Administración debe ser consciente de que las cosas no irán tan bien como hasta ahora y deben ayudarnos, no hundirnos más"
¿Cómo cuida Garden Hotels la Responsabilidad Social Corporativa, tan importante para la marca?
Hablamos de personas y cuando hablamos de personas lo hacemos del bienestar de la gente en global. Para que una empresa funcione el empresario debe tener clarísimo que los empleados deben estar bien cuidados y ahora eso no basta sólo a nivel empresa, sino que tiene que revertir a nivel de toda la sociedad y es una lucha que no podemos hacer solos, las administraciones deben ayudarnos. Hace una semana que tuvimos en la FEHM un acto simbólico en el que mostramos todos los proyectos sociales que hemos llevado a cabo, por ejemplo, como con el Banco de Alimentos. Es un pequeño granito de arena que revierte en esta parte de la sociedad que no llega a fin de mes, pero no sólo estamos enfocados en eso, sino que existen muchas vertientes con las que se ayuda a una parte de la sociedad más necesitada. Garden Hotels comenzó hace dos años un proyecto con los agricultores que ahora está comenzando a dar sus frutos; acordamos que toda la materia orgánica que se tiraba a la basura se reutilizase en forma de abono de calidad con la ayuda de una cooperativa de Llevant y de APAEMA y la experiencia ha sido muy positiva, porque el resultado es un compost de mucha calidad hecho en Mallorca y que no necesita traerse de fuera con el consecuente gasto que supone para los agricultores el tener que importarlo. Durante dos años hemos estado dándole mucha guerra a la conselleria de Medi Ambient hasta que lo han entendido y este año se va a llevar a cabo una experiencia piloto con TIRME, ya no sólo con un hotel, sino con una serie de hoteles de Meliá, Riu y Garden, y si funciona se trasladará a toda Mallorca. Así, ayudas al payés, tienes producto de calidad y creas sinergias para conseguir generar riqueza que se queda y repercute en la economía de aquí.
¿Cuáles son los retos de futuro para Garden Hotels?
La respuesta está como con el Brexit (ríe), que no sabemos cómo irá, pero si la temporada que viene es similar a esta, con resultados más bajos pero que se pueden sobrellevar, no pasará nada. Pero no tan sólo estamos hablando de una subida de salarios en un cinco por ciento, sino que suben también la materia prima, el combustible, la electricidad y si este conjunto nos supone un desembolso de casi un ocho por ciento y eso no ayuda para lo que está por venir. Creemos que lo conveniente sería que, tanto la administración balear como la del Estado, la administración Central, sean conscientes de que las cosas no irán tan bien como hasta ahora y deberían ponerse a la altura de las circunstancias y ayudarnos, no hundirnos más. Incertidumbre sería la palabra adecuada para definir este periodo.