El Govern reaccionó en apenas 72 horas a la masiva manifestación contra el cierre de bares y restaurantes. Independientemente de que sean plenamente efectivas o sirvan para acallar las protestas, las medidas de apoyo al sector presentadas el viernes constituyen un notable esfuerzo y ponen de manifiesto la capacidad de actuación que tiene el ejecutivo de Armengol para reorientar sus políticas y facilitar compensaciones a los sectores más afectados en el actual escenario de crisis económica.
El Govern actuó empujado por la salida a la calle de 4.000 personas que focalizaron su descontento en Francina Armengol. Y actuó con prontitud. No todos los manifestantes, sin embargo, eran profesionales del sector de la restauración. La protesta movilizó a muchos procedentes de otros negocios, como el ocio nocturno, los centros deportivos o el comercio, sin descartar que también hubiera bastantes descontentos de otros sectores -como el turístico-, perjudicados por la ausencia de actividad.
Es por ello que sería oportuno que las ayudas se extiendan a todos los negocios que se están viendo deteriorados por una crisis que dura ya muchos meses. En este sentido, los hoteleros -tanto a través de la FEHM como de la Agrupación de Cadenas Hoteleras- han reclamado su propio plan de rescate. También las agencias de viaje; aunque hasta el momento, con poco éxito.
Los establecimientos hoteleros de las Islas llevan prácticamente cerrados desde el final de la temporada de 2019, con el corto intermedio que supuso el plan piloto y la breve temporada del verano de 2020 que permitió abrir unos meses sólo la mitad de la planta de Mallorca, por ejemplo. En la actualidad, únicamente están en funcionamiento el 3,2 de las plazas hoteleras de las Islas, lo que significa prácticamente el cierre total del sector que tira de la economía local, aportando el 42 por ciento del PIB balear.
Mejoras como la aplicación de ERTEs o las nuevas disposiciones sobre los trabajadores fijos discontinuos no son exclusivas de las empresas hoteleras, un sector que sigue esperando que las numerosas reuniones con la administración den paso de una vez a medidas concretas en materia fiscal y de estímulo económico. El Govern debe dar al sector la importancia que tiene para la dinamización de la economía y la creación de puestos de trabajo. Aunque no hayan sido los artífices principales de la masiva protesta de la semana pasada, es justo que la protección de la administración no excluya a todos los perjudicados, sobre todo si son el eje sobre el que gira lo demás.