La primavera ya está aquí, mañana jueves 20 de marzo comienza esta nueva estación. Una época del año muy relacionada con un tiempo cambiante, la floración y sobre todo, la llegada de las alergias. Muchas son las personas que durante estos meses comienzan a experimentar congestión nasal, estornudos, picor de ojos y dificultad respiratoria. Síntomas que en ocasiones pueden confundirse habitualmente con un resfriado común. Se estima que en un futuro próximo uno de cada tres niños en Baleares será alérgico.
Entre el final de 2024 y estos primeros meses de 2025 muchos hospitales de la isla han visto desbordadas sus salas de urgencias por pacientes con síntomas relacionados con el resfriado, la gripe o incluso el COVID. Con el inicio de la primavera, además ahora deberán tener especial alerta por los casos de alergias no detectadas. Y es que, según el alergólogo de Juaneda Hospitales, Alejandro La Rotta, “uno de cada cuatro Baleares sufren alergias detectadas o sin detectar”.
"El polen y los ácaros son los principales responsables de las alergias primaverales en las islas"
“El polen y los ácaros son los principales responsables de las alergias primaverales en las islas” según los expertos en alergología. Nuestra abundante biodiversidad de pinos, cipreses y olivos provoca que durante estos meses el aire de nuestra comunidad se llene de polen en suspensión. "Las alergias respiratorias más frecuentes son las de los pólenes y las de ácaros. Los ácaros están presentes todo el año, pero suelen dar más problemas en primavera y otoño. En cuanto a los pólenes, la mayoría se concentran en primavera", explica La Rotta.

En Baleares, aunque “no hay datos estadísticos precisos”, se estima que una de cada cuatro personas sufre algún tipo de alergia. Este porcentaje podría aumentar en los próximos años debido a factores como la contaminación y el cambio climático. Según el alergólogo “la situación climatológica está afectando al medio ambiente provocando que tanto el pino como el ciprés polinice antes y extienda su etapa durante más meses y la temporada de alergias comience antes”.
Unos patrones de polinización modificados por esta situación climatológica y que ha generado confusión en los diagnósticos. "Antes sabíamos que en abril y mayo predominaba el olivo, pero ahora hay variaciones. Por ejemplo, el ciprés ha estado polinizando durante más semanas de lo habitual", detalla el alergólogo.
DESARROLLO DE ALERGIAS EN LAS PERSONAS
"La exposición a contaminantes en las ciudades aumenta la incidencia de alergias"
La predisposición a las alergias está determinada “por factores genéticos y ambientales”. La Rotta explica que quienes tienen una predisposición atópica (a tener reacciones alérgicas) pueden desarrollar alergias dependiendo del entorno en el que vivan. "Si yo soy atópico y vivo en el Mediterráneo, seguramente tendré más posibilidades de desarrollar alergia al olivo. En cambio, si viviera en Alemania, tendría más riesgo con el abedul", señala el especialista.
Además, la exposición a contaminantes en las ciudades aumenta la incidencia de alergias, ya que los contaminantes como el diésel o el óxido nítrico “pueden hacer que los pólenes liberen más proteínas alergénicas”.

Los síntomas de una alergia pueden confundirse con un resfriado común o incluso con la gripe y la COVID-19. La principal diferencia es que las alergias no producen fiebre, pero sí síntomas prolongados en el tiempo.
"La rinitis alérgica y la rinitis viral se parecen mucho, pero la alérgica no produce fiebre y suele estar acompañada de picor nasal y conjuntivitis"
"Cuando empiezan los síntomas, es difícil diferenciarlos. La rinitis alérgica y la rinitis viral se parecen mucho, pero la alérgica no produce fiebre y suele estar acompañada de picor nasal y conjuntivitis", explica La Rotta.
ALIVIAR LOS SÍNTOMAS DE LA ALERGIA
Conseguir que los efectos de las alergias no nos generen un malestar continuado, no es un aspecto sencillo. Desde alergología de Juaneda Hospitales recomiendan que los ciudadanos que padecen alergias tomen una serie de medidas como son el uso de mascarillas FFP2 para evitar la inhalación de pólenes; evitar salir en las horas de mayor polinización como son mañana y tarde; mantener la casa libre de ácaros, reduciendo alfombras y aspirando con frecuencia; usa antihistamínicos y aerosoles nasales cuando sea necesario; y sobre todo, consultar con un especialista si los síntomas son persistentes.
"Uno de cada tres niños podría ser alérgico en el futuro"
"Si los síntomas son graves y los tratamientos convencionales no funcionan, la inmunoterapia (vacunas para la alergia) es la única opción que puede modificar la enfermedad y reducir la dependencia de medicamentos", indica La Rotta.
Pese a estas medidas de prevención el alergólogo explica que cada vez más personas desarrollan alergias, especialmente los niños. "Hace 50 años, las alergias eran muy poco comunes. Hoy en día, la prevalencia ha aumentado hasta el punto de que uno de cada tres niños podría ser alérgico en el futuro", advierte el especialista.

Los cambios en la alimentación y la contaminación han jugado un papel clave. "Los alimentos ahora tienen más proteínas de defensa debido a la selección de cultivos más resistentes a plagas. Un melocotón de hoy contiene más alérgenos que uno de hace 50 años", explica La Rotta.
"Ahora parece que el gluten y la leche son el enemigo, pero hemos evolucionado con ellos durante milenios. Demonizarlos sin razón no tiene sentido"
ALERGIAS ALIMENTARIAS Y MITOS POPULARES
El especialista aclara que hay confusión entre alergias e intolerancias, especialmente con la lactosa y el gluten. Una de esas confusiones suele ser la intolerancia a la lactosa, que según explica La Rotta “no es una alergia”, sino un déficit de la enzima lactasa, lo que impide “digerir correctamente este azúcar”. Otro caso, suele ser la enfermedad celíaca, “no es una alergia, sino una patología autoinmune que afecta a quienes tienen predisposición genética”.
"Ahora parece que el gluten y la leche son el enemigo, pero hemos evolucionado con ellos durante milenios. Demonizarlos sin razón no tiene sentido", señala el experto.

Una de las herramientas que pueden ayudar a detectar una alergia de una forma más precisa, son las pruebas como el ALEKS-2, que analiza de manera detallada la sensibilidad a más de 280 alérgenos. "Hoy podemos identificar no solo el alérgeno, sino la proteína exacta que lo causa. Esto nos permite predecir si una alergia será grave o persistente", explica La Rotta. Este tipo de pruebas permiten personalizar los tratamientos y mejorar la calidad de vida de los pacientes alérgicos.
"Hoy podemos identificar no solo el alérgeno, sino la proteína exacta que lo causa"
Para quienes sufren alergias, un diagnóstico adecuado y el uso de medidas preventivas pueden marcar la diferencia entre una primavera incómoda y una temporada más llevadera. Como recuerda La Rotta, "conocer la alergia y tratarla correctamente es la mejor estrategia para mejorar la calidad de vida".