Las últimas manifestaciones del director general del Ib-Salut, Juan José Bestard, en las que hace una defensa del copago, con una serie de argumentos en los que no voy a entrar, han creado un profundo malestar en el seno del Partido Popular, porque en estos momentos y en virtud de su cargo es la “voz” de los populares en materia sanitaria.
Me cuentan que más de uno ha pedido que sea la consellera Carmen Castro la que defina la postura del Govern en este tema y no Bestard, que, con sus declaraciones, está no sólo distorsionando la imagen del PP sino, además, incendiando el ambiente y confundiendo a los ciudadanos.
Bestard es muy dueño de opinar lo que le dé la gana, pero lo que no puede hacer es ir en contra de la política de su propio partido y de las declaraciones realizadas por personas mucho más relevantes que él acerca del copago, porque es el director general del Servicio Balear de Salud y con sus declaraciones, como alto cargo público, está poniendo en la picota a sus compañeros, quienes han dicho, por activa y por pasiva, lo contrario que él.
El señor Bestard debe recordar que cuando habla quien lo hace es el máximo responsable del Ib-Salut, algo que en el PP está tan claro que más de uno ya ha dicho públicamente que lo mejor es que guarde silencio y se dedique a gestionar, que es para lo que cobra.