El déficit del conjunto de las administraciones públicas, excluyendo las corporaciones locales y la ayuda financiera, bajó un 12,7 por ciento en el primer trimestre del año, hasta los 3.988 millones de euros, lo que equivale al 0,32 por ciento del PIB, por debajo del 0,38 por ciento del mismo periodo del año anterior. En cuanto a Baleares, la región ha registrado un déficit de -198 millones de euros en marzo de 2019, lo que equivale al -0,61 por ciento del PIB.
Mientras, el déficit del Estado se elevó hasta abril un 39 por ciento en términos absolutos, hasta los 8.195 millones de euros, equivalentes al 0,65 por ciento del PIB, por encima del 0,49 por ciento del PIB registrado en el mismo periodo del año pasado, según los datos de ejecución presupuestaria publicados este martes por el Ministerio de Hacienda.
El aumento del déficit del Estado en el primer cuatrimestre se debe fundamentalmente al crecimiento de los ingresos no financieros del 0,4 por ciento, hasta los 60.899 millones de euros, frente a un aumento de los gastos del 3,8 por ciento, hasta los 69.094 millones de euros.
Hacienda señala que, al igual que el mes anterior, esta evolución se debe, entre otras causas, a que en estos primeros meses se recoge un gasto sin equivalencia en el mismo periodo del año anterior. En concreto, se trata de una mayor subida de la remuneración de funcionarios y del alza de las pensiones, cuyas revalorizaciones computaron más tarde el año pasado tras la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2018.
No obstante, fuentes del Ministerio de Hacienda aseguran que este efecto se mitigará en la segunda parte del año, cuando se hará "evidente" la reducción del déficit público.
De su lado, la cifra trimestral de déficit público de 3.988 millones (-12,7 por ciento), excluye el saldo neto de las ayudas a instituciones financieras y equivale al 0,32 por ciento del PIB, por debajo del 0,38 por ciento del año pasado. Si se incluye en ambos periodos el saldo negativo de la ayuda a las instituciones financieras, el déficit alcanza el 0,30 por ciento del PIB en abril.
LAS CC.AA. REDUCEN SU DÉFICIT
En el desglose de los datos del déficit público, la Administración Central alcanzó un déficit de 7.579 millones en los cuatro primeros meses del año, el 0,6 por ciento del PIB, lo que supone un incremento del 0,13 por ciento. En cambio, las comunidades autónomas disminuyeron su déficit un 3,4 por ciento, hasta los 1.234 millones, un 0,10% del PIB, debido al alza de los recursos (+5,1 por ciento), superior al aumento de los empleos (+4,9 por ciento).
En detalle, las cinco regiones que presentaron superávits fueron Asturias (+0,30 por ciento), Galicia (+0,03 por ciento), Navarra (+0,61 por ciento), La Rioja (+0,1 por ciento) y País Vasco (+0,45 por ciento). El resto registraron déficits: Baleares (-0,61 por ciento), Andalucía (-0,11 por ciento), Aragón (-0,04 por ciento), Canarias (-0,08 por ciento), Cantabria (-0,12 por ciento), Castilla-La Mancha (-0,25 por ciento), Castilla y León (-0,2 por ciento), Cataluña (-0,19 por ciento), Extremadura (-0,56 por ciento), Comunidad de Madrid (-0,14 por ciento), Murcia (-0,38 por ciento) y Comunidad Valenciana (-0,08 por ciento).
Mientras, los Fondos de la Seguridad Social obtuvieron un superávit del 0,38 por ciento del PIB, un 147,1 por ciento superior al de marzo de 2018, tras elevar los recursos un 14,2 por ciento, gracias al fuerte incremento de las cotizaciones (+10,9 por ciento), siendo superior al aumento de los gastos (+7,2 por ciento).
BAJAN LOS INGRESOS
En cuanto al déficit del Estado, en este caso hasta el mes de abril, se situó en 8.195 millones de euros, un 39 por ciento más, equivalente al 0,65 por ciento del PIB, 0,16 puntos porcentuales más a nivel interanual.
Los ingresos en términos de caja bajaron un 7,2 por ciento, en tanto que los gastos subieron un 0,2 por ciento. En el primer cuatrimestre, la recaudación total en términos de caja bajó un 7,2 por ciento, hasta 71.678 millones de euros, de los que 29.931 millones corresponden a las administraciones territoriales por su participación en los impuestos estatales (entregas a cuenta), y 41.747 millones son ingresos para el Estado, que caen un 15,4 por ciento.
No obstante, en el mes de abril y por motivos de calendario en algunas comunidades autónomas se han desplazado al mes de mayo ingresos impositivos por un total estimado de 5.502 millones, de acuerdo con la información de la AEAT. Si se tienen en cuenta los ingresos desplazados la recaudación total a finales de abril se situaría en 77.180 millones, con un descenso de 0,1 por ciento.
Dentro de los ingresos, los referidos a impuestos directos y cotizaciones sociales antes de descontar la participación de las administraciones territoriales en el IRPF, alcanzan en el primer cuatrimestre una cifra de 32.437 millones (incluidos los 3.269 millones desplazados), inferior en un 1,2 por ciento a la de igual periodo de 2018.
Esto es principalmente consecuencia de los menores ingresos del Impuesto sobre Sociedades, que han pasado de 1.584 millones en 2018 a 952 millones en este año por el incremento de las devoluciones en un 10,7 por ciento por el retorno extraordinario del mes pasado.
El IRPF, por el contrario, registra un aumento del 2,8 por ciento, con unos ingresos de 30.418 millones, debido, principalmente, a la evolución de las retenciones del trabajo que han crecido un 5,5 por ciento hasta alcanzar los 29.318 millones, a pesar del impacto de la reducción por rendimientos del trabajo y del reintegro de las prestaciones de maternidad y paternidad.
Por su parte, los ingresos totales por impuestos indirectos ascendieron entre enero y abril a 36.713 millones, un 0,4 por ciento menos que en el mismo periodo del año pasado.
La recaudación neta del IVA en términos homogéneos, es decir corregida del impacto del SII y del distinto ritmo de realización de las devoluciones en ambos años, se incrementó un 3,1%, hasta los 29.818 millones.
A su vez, la recaudación por impuestos especiales se elevó un 5,1%, hasta 6.831 millones, por el alza en labores del Tabaco (+4,2 por ciento), hidrocarburos (+6,7 por ciento) y electricidad (+2,6 por ciento), frente al retroceso de alcohol y bebidas derivadas (-9 por ciento), cerveza (-3,4 por ciento) y carbón (-19,4 por ciento).
LOS GASTOS SUBEN
Por el lado de los gastos, los pagos no financieros efectuados por el Estado a cierre de abril se situaron en 50.243 millones, un 0,2 por ciento más que en el mismo período de 2018.
Los gastos de personal aumentaron un 7 por ciento, hasta 5.033 millones; los gastos corrientes en bienes y servicios subieron a 1.199 millones (+51,6 por ciento), y las transferencias corrientes se elevaron un 4,1 por ciento, hasta 29.552 millones. En cambio, los gastos financieros bajaron un 6,3 por ciento, hasta 11.465 millones.
Entre tanto, las transferencias de capital se redujeron un 13,4 por ciento, hasta 2.049 millones, y las inversiones reales disminuyeron un 43,4 por ciento, hasta 945 millones. Dentro de éstas, bajó la inversión civil (-15 por ciento), y dentro la del Ministerio de Fomento (-13,7 por ciento), junto a la inversión del Ministerio de Defensa (-62,2 por ciento).