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El aeropuerto de Son Sant Joan, patas arriba

Por Joan Miquel Perpinyà
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jmperpinyamallorcadiariocom/10/10/25
viernes 21 de febrero de 2025, 08:00h

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El aeropuerto de Palma está en un proyecto de renovación y ampliación que cuenta con un presupuesto de 550 millones de euros y finalizará el año próximo. Aunque busca mejorar la eficiencia y comodidad, las obras generan molestias a viajeros y trabajadores, quienes denuncian condiciones laborales precarias y falta de medidas de seguridad por parte de AENA, que ponen en peligro la salud de los empleados.

El aeropuerto de Palma, uno de los principales puntos de entrada y salida de las Islas Baleares y por el que el año pasado pasaron más de 33 millones de viajeros y más de 243.000 vuelos al año, se encuentra actualmente inmerso en un ambicioso proyecto de renovación y ampliación.

El invierno pasado dio comienzo la obra, con un presupuesto de 550 millones de euros. Está previsto que duren tres temporadas, con el objetivo de modernizar la instalación para reordenar el espacio existente de modo más eficiente y adaptar el aeródromo a la nueva normativa europea, con nuevas máquinas de inspección de equipajes Standard 3 del SATE (Sistema Automatizado de Tratamiento de Equipajes en bodega).

OBRAS

Entre los trabajos que se están ejecutando, se encuentran la remodelación del área de los filtros de seguridad del Edificio Procesador, que permite al pasajero, según AENA, realizar el proceso con mayor fluidez y comodidad; la implantación de pasarelas en el Módulo A y en el Módulo D, para facilitar el acceso de los viajeros al avión y evitar el traslado en autobús y, además, se acortarán los recorridos entre el Edificio Procesador y los distintos módulos para permitir que el pasajero se mueva con mayor fluidez y comodidad. Por otra parte, se llevará a cabo una reordenación de los espacios dedicados al acceso de vehículos al aeropuerto, así como a los aparcamientos, con el fin de ganar fluidez en el tráfico rodado de vehículos, con la instalación de una pasarela de conexión entre el edificio terminal y el parking público.

AENA insiste que, gracias a esta reforma, se reducirá un 20 por ciento el recorrido en cualquier movimiento en el aeropuerto. También la simplificación del tráfico interinsular al disponer un flujo directo y diferenciado del Módulo B a través del edificio procesador, un incremento sustancial en la luz natural tanto en los filtros de seguridad como en las conexiones con los módulos A y D, más confort y fluidez de paso en el filtro de pasajeros debido al aumento de la superficie disponible y de la implantación de la nueva maquinaria de inspección que permitirá no extraer los líquidos y componentes electrónicos.

Además, las zonas de control de pasaportes, los mostradores de facturación y las cintas de recogida de equipajes también se van a incrementar para mejorar el servicio de calidad y agilizar los flujos, y se va a renovar la zona comercial dotándola de una mayor oferta. Por otro lado, se va a incorporar a la zona restringida una zona exterior donde el viajero podrá disfrutar del tiempo que pase mientras espera su vuelo de salida.

El proyecto también incluye la instalación de paneles fotovoltaicos en la cubierta del parking público para autoconsumo, reduciendo las emisiones de CO2; creación de nuevos fingers que eviten el uso de autobuses y el montaje de equipos de climatización de última generación con consumos más eficientes, un adecuado aislamiento y tecnología LED en las zonas de nueva construcción.

MOLESTIAS

Estas obras, aunque necesarias para mejorar la infraestructura y la capacidad del aeropuerto, están provocando numerosas molestias a los viajeros y también a los trabajadores, cuyos sindicatos denuncian falta de “medidas preventivas” que ponen en peligro la seguridad. La situación ha llevado al Govern balear a trasladar su preocupación al ente público gestor del aeropuerto, AENA.

Desde el inicio de las obras, los viajeros se topan con los lógicos inconvenientes generados por las obras, con cambios en la ubicación de los filtros de seguridad, reorganización de puertas de embarque y una reducción de los servicios disponibles en el interior de la terminal. Además de un aumento en el nivel de ruido y polvo.

DENUNCIAS SINDICALES

Los empleados del aeropuerto, no obstante, han sido los más perjudicados. Los sindicatos han alzado la voz para denunciar las condiciones laborales precarias que, según ellos, se han agravado con las obras. Los trabajadores aseguran que la reubicación de espacios y la falta de medidas adecuadas de seguridad y salud están poniendo en riesgo su salud y bienestar.

El sindicato Comisiones Obreras ha advertido que, si la situación no mejora, habrá movilizaciones antes de Semana Santa. Exigen que AENA adopte medidas preventivas para garantizar la protección de los trabajadores ante los riesgos generados por las obras y reclaman que la dirección de Son Sant Joan asuma su responsabilidad y garantice un entorno laboral seguro.

Otros sindicatos como USO denuncian la falta de ventilación en áreas de trabajo temporales, la exposición constante al ruido de las obras y la insuficiencia de zonas de descanso adecuadas.

Ante la creciente presión tanto de los viajeros como de los empleados, el Govern balear ha decidido intervenir y trasladar su preocupación por la situación generada a AENA, la empresa encargada de gestionar el aeropuerto. En un comunicado oficial, el Govern expresó su inquietud por las denuncias realizadas por los sindicatos y solicitó a AENA que tome medidas inmediatas para mejorar las condiciones en el aeropuerto.

La Secretaría autonómica de Trabajo, Empleo y Diálogo Social y el Instituto de Seguridad y Salud Laboral (IBASSAL) trasladó a AENA su preocupación ante las denuncias recibidas del sindicato Comisiones Obreras por la situación de inseguridad de los trabajadores del aeropuerto de Palma debido las obras de reforma.

Catalina Cabrer expresó: “Estamos muy preocupados. La salud y la seguridad laboral son claves para este Govern, es por eso que ante cualquier denuncia de este tipo, que puedan poner en riesgo la seguridad de las personas trabajadoras, activamos el protocolo para poner solución de forma lo antes posible desde el diálogo”. Y añadió: “Hemos instado a AENA a que tome las medidas necesarias para llevar a cabo una reunión con el comité de seguridad y salud y los delegados de prevención para verificar los sistemas de seguridad y aplicar las medidas necesarias en beneficio de los trabajadores y trabajadoras del aeropuerto”.

Sin embargo, la situación no mejora y los usuarios y trabajadores son quienes sufren que el tercer aeropuerto en importancia de España esté manga por hombro.

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