El transporte público es el futuro. Descongestionar la ciudad, reducir los niveles de contaminación u olvidarse de los problemas de aparcamiento. Muchas son las ventajas de moverse en bus, tren o metro. Sin embargo, ¿funciona bien este servicio en Palma? Mallorcadiario.com sale a la calle para pulsar la opinión de los ciudadanos sobre el transporte público.
La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Palma ha transportado los primeros meses de este año a casi un millón de personas, un 4,86 por ciento más que en 2018. Para adaptarse al aumento de usuarios, la EMT anunció la semana pasada la incorporación de nuevos buses en cuatro líneas: la 5, la 7, la 8 y la 28. De esta manera, se dará cabida a 5.000 ciudadanos más.
"En algunas ocasiones los conductores aceptan a más gente de la cuenta y te agobias. No deberían obligar a los usuarios a estar tan apretados", reclama una joven.
"El 23 pasa cada veinte minutos pero hay otros que pasan una vez cada hora y tienes que esperar mucho. El 520 también pone muchas dificultades porque tiene una frecuencia muy mala, cada hora y media. Además, deberían poner más asientos porque hay gente que necesita estar sentada", indican unos jóvenes en base a su experiencia como usuarios de la EMT.
Con tal de facilitar el uso del transporte público de los jóvenes, la empresa municipal de transportes puso en marcha la nueva normativa por la que ahora los menores de 16 años pueden viajar gratis en bus. El plan es que sea gratuito en todo el periodo de la educación obligatoria.
"Creo que debería ser más asequible para las familias con hijos, para los estudiantes y para los niños menores de 7 años. Las familias que tienen muchos hijos sufren muchas dificultades para ir en transporte públiico", explica una usuaria de la EMT y de BiciPalma.
Respecto al tren, el Ajuntament de Palma y el Govern se encuentran en pleno proceso de integración tarifaria entre la EMT y el TIB. De momento solo se ha establecido en el metro de la UIB. Esta medida busca favorecer a los usuarios que después tienen que coger un autobús.
"La EMT con el bono de 37 euros puedes coger todos los buses que quieras. En cambio en TIB es más caro, te sale seis euros ir y volver a Inca. En muchas ocasiones pienso que me sale más barato ir a Barcelona en avión que a Inca en tren", se queja una señora.