En su comparecencia ante el pleno del Parlament para responder a las condenas del Tribunal Supremo a los líderes independentistas del "procés", Torra ha mostrado su "indignación y consternación" por una sentencia que ha calificado de "gran farsa" y de "infame" y que representa, ha dicho, "venganza y escarmiento".
Torra denuncia que la sentencia "entierra los cimientos del derecho" y supone la instauración de un "derecho de Estado contra la disidencia que solo se basa en la sagrada unidad de España", porque "limita a partir de ahora de manera vergonzante muchos de los derechos".