A pesar de las restricciones y el conflicto entre el alcalde de Palma, Jaime Martínez, y el colectivo de caravanistas, las matriculaciones de autocaravanas y campers nuevas han crecido un 36 por ciento en Baleares en 2024, alcanzando las 117 unidades, según datos de la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (Aseicar) basados en la DGT.
Este aumento coloca a Baleares como la novena comunidad con mayor incremento, superando la media nacional del 22,1 por ciento. En los últimos tres años, la evolución refleja una recuperación del sector en las Islas: 119 matriculaciones en 2022, un descenso a 86 en 2023 y un repunte este año.
El incremento de matriculaciones se da en un contexto de tensiones entre el colectivo de caravanistas y las medidas restrictivas impulsadas por el alcalde de Palma, Jaime Martínez, quien declaró recientemente que "las caravanas no pueden convertirse en una solución habitacional ni en un modelo de turismo descontrolado".
Estas declaraciones han generado una respuesta contundente de los caravanistas, que defienden su actividad como una forma legítima de turismo sostenible. "Nos están criminalizando sin motivo. Lo único que pedimos son espacios adecuados para estacionar y convivir en armonía con la ciudad", aseguraron representantes del colectivo a mallorcadiario.com.
El aumento de matriculaciones no es exclusivo de Baleares. En toda España, se registraron 6.459 matriculaciones en 2024, un 22,2 por ciento más que el año anterior. Comunidades como Navarra (+63 por ciento) y Cantabria (+59,7 por ciento) lideran los incrementos, mientras Cataluña (1.572) y Andalucía (796) destacan por el volumen de matriculaciones.
En Baleares preocupa especialmente este crecimiento de caravanas debido a la grave situación de vivienda que atraviesan las islas. Muchas son las personas que se ven obligadas a vivir en este tipo de vehículos, ante la imposibilidad de acceder a una vivienda.
Desde el Ayuntamiento y desde los diferentes organismos comunitarios se ha comunicado en más de una ocasión que se está tratando de poner solución para ofrecer una vivienda digna a este porcentaje de población que vive en caravanas. Desde los caravanistas avisan que “no pueden pagar por ser pobres” y reclaman una solución que no tenga que pasar por la prohibición.