"Sí a las terrazas, dan vida a la ciudad, la revitalizan y atraen a gente", opina una ciudadana. "Lo importante es llegar a un consenso entre partes, que permita desarrollar la actividad económica y deje a los vecinos descansar", apunta otro.
Recientemente, la Plataforma Sí a las Terrazas de Palma ha solicitado al consistorio un referéndum popular sobre el futuro de las terrazas aprovechando que “sus gobernantes forman parte de partidos que alardean y hacen bandera de las consultas populares”.
Sin embargo, desde el Ajuntament de Palma se han opuesto a esta medida porque lo que corresponde ahora es que entre las partes implicadas se tenga "más empatía y diálogo”. Asimismo, el portavoz municipal, Alberto Jarabo, pide a los restauradores “comportamientos que demuestren su estima al descanso de los vecinos”.
Desde Restauración, en cambio, opinan que bajo el "aparente interés de preservar el descanso de los vecinos, se está desarrollando un reglamento que va a acabar no solo con centenares de bares y restaurantes, sino que va a acabar con un modelo de ciudad y convivencia en el que va a privar a los ciudadanos de disfrutar de nuestras calles y plazas”.