Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado, 15 de marzo, a las 08:00 de la mañana. Una patrulla de la Unidad de Seguridad Integral (USEI) fue requerida en el barrio palmesano de Son Cladera por un hombre colombiano de 31 años que aseguraba que acababa de recibir una paliza por parte de su novia.
A la llegada de los policías se encontraron con la víctima, que tenía la cabeza totalmente ensangrentada, heridas en la cara y un mordisco en el antebrazo. El hombre contó a los agentes lo que acababa de pasar: les explicó que él y su novia habían salido de fiesta y que ella había decidido dejar solos a sus dos hijos menores de edad y que los vigilaría mediante una cámara web.
LA JOVEN RECONOCE LA AGRESIÓN
Según la víctima, la agresión se produjo al regresar a casa, cuando él le acababa de preparar un biberón al hijo menor de su novia. En ese momento, la pareja se enzarzó en una acalorada discusión y acabó con la chica apalizando al hombre: le golpeó en la nuca con un objeto contundente, le propinó golpes en la cara y le mordió el brazo. Él decidió salir de la casa y llamar a la Policía.
Los agentes, tras el testimonio de la víctima, fueron a casa de la presunta agresora, española de 26 años, quien reconoció los hechos. Confirmó que no había estado en la casa durante la noche y que los menores se habían quedado al cuidado de su madre. Sin embargo, la abuela de los niños desmintió esa información y aseguró no haberse hecho cargo de ellos esa noche.
INVESTIGADA
Ante la presencia de los menores en la vivienda y la falta de familiares para hacerse cargo de ellos, los agentes informaron a la mujer de su condición de investigada, no detenida, por los presuntos delitos de lesiones en el ámbito familiar y abandono de menores. El hombre, por su parte, fue atendido en el lugar por personal sanitario y posteriormente trasladado al Hospital de Son Espases. Una vez finalizadas las diligencias, víctima y agresor fueron citados para comparecer ante el juzgado de guardia.