En un comunicado, el cuerpo policial ha explicado que, cuando llegaron diversas patrullas de la Policía Local y la Policía Nacional, encontraron a un grupo de personas en la calle y las separaron.
Una de ellas, un hombre de 49 años y natural de Sierra Leona, presentaba lesiones sangrantes en la frente y hematomas en el rostro. Este manifestó a los policías que desde hace tiempo tiene problemas de convivencia con los vecinos del piso inferior y que esa mañana, al bajar por las escaleras, el padre y los dos hijos le habían abordado y agredido con un palo de golf y un palo de madera, objetos que los agentes localizaron allí mismo.

Por el contrario, una vecina, que era la esposa y madre de los acusados por el agredido, manifestó que este hombre había llamado a la puerta y cuando ella abrió, le zarandeó y le dio un bofetón. Para demostrarlo, señaló a los agentes la mejilla inflamada y enrojecida.
Los presuntos agresores dijeron que, al ver que el vecino había agredido a la mujer, fueron tras él y uno de ellos reconoció que le golpeó y le estranguló. Un testigo, que no quería implicarse, confirmó que el padre y los dos hermanos habían agredido al otro vecino.
Al ver que la tensión se incrementaba entre los implicados y que se acercaban muchos curiosos, los agentes optaron por detener al vecino que había admitido la agresión -por un presunto delito de lesiones- y trasladar al herido a Son Llàtzer en ambulancia para ser atendido de las lesiones.
Posteriormente, ya en comisaría, los familiares del detenido denunciaron al otro implicado por un presunto delito de amenazas. El detenido, junto con el atestado y las diligencias anexas se han trasladado a la Policía Nacional para su presentarlas en el Juzgado de Guardia.