El desencuentro entre Govern y sindicatos respecto al plan lingüístico pactado entre PP y Vox ha vivido hoy un capítulo especialmente intenso en la reunión extraordinaria de la Mesa Sectorial de Educación convocada por el conseller de Educación, Antoni Vera.
De hecho, el sindicato STEI se ha levantado de la mesa antes de que terminara. A su salida de la reunión, el secretario de Enseñanza Pública del sindicato, Lluis Segura, ha subrayado que “es un acuerdo parlamentario entre dos partidos, uno de los cuales tiene el objetivo claro de hacer desaparecer la lengua propia de Baleares y la cultura de las Islas".
Segura ha señalado que “no serán cómplices de una normativa que lo que hace es segregar aulas" y que "introduce un conflicto que antes no existía", apuntando que el papel de los sindicatos es negociar y no acudir a reuniones informativas, como ha calificado el encuentro.
Por su parte, una vez terminada la reunión, el conseller Antoni Vera ha señalado que las medidas concretas para hacer efectiva la libre elección de lengua en los colegios se explicarán más adelante a los sindicatos en este mismo foro y, de este modo, "todos podrán participar y dar su opinión".
"Lo que tenemos claro es que (la libre elección de lengua) es una medida totalmente voluntaria" porque solo la aplicarán los centros que quieran desarrollarla, ha garantizado el conseller, que ha insistido: "participará quien quiera, quien no quiera seguirá igual y ya está".
Vera ha recordado que la libre elección de primera lengua se recoge en la ley de normalización lingüística y en la ley balear de educación aprobada el año pasado por los partidos de izquierda de Baleares.
Por ello, ha señalado que "no existen motivos" para la movilización del sector educativo, pero "cada uno es libre". Ha negado asimismo que el desdoblamiento de aulas y los grupos flexibles no suponen en ningún caso "segregación lingüística".
Una posición totalmente contraria ha mantenido UGT. Su secretario de Ensenyament, Tino Davia, considera que las medidas implican "una segregación en toda regla" que además ha estimado que tendría un coste de unos 136 millones de euros, lo que evitará que esos recursos económicos puedan destinarse a reducir ratios o a solucionar el tema de los barracones.
"De esta reunión no hemos podido extraer cuestiones clarificadoras. No teníamos documentación y al final se ha informado de acuerdos de dos grupos que se negociarán, pero no vemos claro cómo se hará", ha censurado Davia, quien ha dicho que el conseller les ha reconocido "que alguna modificación no sustancial de la normativa se tendría que llevar a cabo para poder aplicarlo".
Por su parte, el sindicato ANPE ha planteado al conseller que aplique este proyecto solo en la escuela privada y concertada, pero en ningún caso en la pública. Su presidente en Baleares, Víctor Villatoro, ha abogado por una "legislatura tranquila" en la educación en las islas y asegura que "la libre elección de lengua es inaplicable", según la actual organización de los espacios y los medios de los colegios públicos de las islas.
El representante de la Unión Obrera Balear (UOB), Gabriel Vives, ha dicho que no entiende en qué medida esta iniciativa promovida por Vox ayuda al conocimiento y difusión del catalán en las islas, por lo que este sindicato no descarta algún tipo de protesta.
Ha señalado asimismo que en la reunión de este lunes el conseller "se ha comprometido a negociar todos los aspectos del plan piloto", si bien ha considerado que los conceptos que maneja la Conselleria de grupos flexibles y desdoblamientos parece un “sinónimos de segregación”.
El secretario general de la Federación de Enseñanza de CCOO, Mario Devis, ha dicho, por su parte, haber salido "un poco preocupado" de la reunión, en la que se han explicado las líneas maestras pero "no se ha concretado nada". "Había un acuerdo marco que se tiene que cumplir", por lo que “estaremos vigilantes”, ha concluido el representante de CCOO.