El Ayuntamiento de Palma ha finalizado las tareas de extracción de materiales, limpieza y adecuación del primer tramo del colector interceptor situado entre la calle Caracas (esquina con Manuel Azaña, junto al parque Krekovic) y la avenida Gabriel Alomar. Cabe recordar que hace un mes la tuneladora acabó los trabajos de perforación, que se prolongaron durante algo más de cuatro meses, con el fin de excavar los 716 metros de este primer tramo.
Según el Consistorio, se trata de una obra de gran envergadura, única en Palma, consistente en la instalación de una gran tubería de hormigón armado de dos metros de diámetro interior. Una vez finalizada, la estructura tendrá tres kilómetros de longitud.
Una vez ejecutado este primer tramo, a finales de este mes de enero, la previsión de Cort es que la maquinaria de la tuneladora se traslade junto a la depuradora, donde se comenzará la excavación del quinto tramo, de 154 metros, entre la estación de bombeo y el tanque de laminación.
De acuerdo con la planificación efectuada, quedarán todavía tres tramos más hasta completar los cinco en los que se ha dividido la obra de tres kilómetros que separan la depuradora EDAR Palma II, en Coll den Rebassa, el punto de inicio de esta infraestructura en Avingudes.
EVITAR VERTIDOS EN LA BAHÍA DE PALMA
La infraestructura cuenta también con tres pozos de ataque y otros tres de recepción. La construcción del colector forma parte del proyecto conjunto de colector interceptor y depósito de laminación, unas infraestructuras destinadas a recoger, conducir y almacenar aguas residuales y pluviales para depurar y evitar derrames en la bahía de Palma cuando se producen precipitaciones.
Las obras tienen un presupuesto global de 22.609.330 euros, distribuidos entre los 10.771.690 euros que cuesta el depósito de laminación y los 11.837.640 euros del colector interceptor. Gracias a la ejecución de este proyecto, se han generado, según Cort, una media de 40 puestos de trabajo directos.
La financiación ha sido aportada por la Conselleria de Medi Ambient i Territori del Govern, a través del canon de saneamiento. Una vez realizados estos proyectos, Cort confía en que se reduzcan en un 90 por ciento los vertidos de la cuenca del Baluard del Príncep, que afectan a las playas urbanas de Can Pere Antoni y Ciutat Jardí y que obligan sistemáticamente a prohibir el baño en estas zonas.