Así, en municipios como Inca, Alcúdia, Port d'Alcúdia, Can Picafort o Cala Ratjada han registrado "mucho movimiento" de visitantes.
El presidente de la asociación, Miquel Àngel Mateu, ha añadido que aunque la sensación "no era la del verano" se ha notado la afluencia de visitantes, que se ha traducido en buenos niveles de venta.
Según han apuntado, los comerciantes de las zonas turísticas coinciden en que han sido los establecimientos que finalmente han abierto quienes han aprovechado estos días de vacaciones y han obtenido unas buenas ventas.
"Esta Semana Santa ha caído pronto y aún había hoteles y establecimientos cerrados pero los visitantes que finalmente ha decidido venir a Mallorca han podido aprovechar para comprar en los comercios que sí estaban abiertos y de aquí salen los buenos resultados", ha afirmado Mateu.
En el caso de Palma, los datos recogidos por la asociación van en la misma línea. De este modo, el centro y, según el vicepresidente, Miquel Àngel Salvà, el constante movimiento de gente y visitantes ha hecho posible que "se pueda hablar de buenas cajas para el comercio, especialmente en el sector de la moda".
Las calles Sant Miquel, Oms, Jaume III y Jaume II han sido las que han experimentado mayor afluencia de visitantes. En concreto, según han destacado, el sábado "fue un día de locura en cuanto a ventas".