La creación de un área de prestación conjunta del servicio de taxi en Mallorca avanza con el respaldo tanto del Govern como del sector. El conseller de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo, ha defendido que este nuevo modelo supondrá una mejora real para la ciudadanía y que está alineado con la Ley del Taxi aprobada por unanimidad en el Parlament balear en 2023.
“El hecho de que se trabaje desde distintos ámbitos municipales en una misma dirección, con colaboración y unificación de zonas de recogida, es una buena noticia. Repercutirá en beneficio de los ciudadanos, que es lo que todos buscamos”, ha asegurado el conseller durante su participación en la asamblea de la Asociación de Taxistas de Pimem, celebrada este jueves en los cines de Palma, Ocimax.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Taxistas de Pimem, Biel Moragues, ha reconocido que la propuesta genera inquietud en algunos municipios, especialmente por la incertidumbre sobre cómo se gestionará esta nueva área de prestación conjunta. “Habrá que escuchar a los ayuntamientos. Son quienes hasta ahora tienen la competencia y exigirán que el servicio esté controlado en sus términos”, ha explicado.
Moragues ha insistido en que el objetivo es unificar el servicio en toda la isla, permitiendo que la competencia dependa del Govern y eliminando transportes irregulares que operan fuera de la normativa. “No puede ser que haya vehículos que cargan y descargan donde quieren, sin regulación ni tarifas claras. Esto perjudica al sector legal”, ha lamentado.
Uno de los puntos más críticos señalados por los taxistas ha sido la proliferación de furgonetas pirata en el aeropuerto de Palma, que obstaculizan las salidas y captan a los turistas con tarifas engañosas. “Hay entre 15 y 20 personas allí cada día, haciéndose pasar por taxis. Esto debe acabar”, ha reclamado desde Pimem, exigiendo al conseller una respuesta “contundente”.
Desde la asociación y el Govern se ha fijado como plazo máximo finales de 2025 para alcanzar un acuerdo que siente las bases del nuevo modelo antes de que entre en vigor la moratoria prevista para 2026.
En palabras de Mateo, el objetivo final es lograr una estructura insular del taxi que armonice el servicio, favorezca la movilidad urbana en todo el territorio y permita competir en igualdad con las nuevas formas de transporte. El conseller ha reiterado que la voluntad del Ejecutivo autonómico es seguir trabajando “con el sector, escuchando y construyendo un sistema que funcione para todos”.