En el marco de la Operación Orada/Swiper, la Guardia Civil ha detenido en Palma a un hombre que formaba parte de una organización criminal y manipulaba las piezas para revenderlas en el mercado negro. En su domicilio acumulaba más de 1.000 piezas de oro valoradas en medio millón de euros.
Agentes de la Guardia Civil han detenido en Palma a un hombre de origen europeo del Este acusado de receptación, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal, tras localizar en su domicilio más de 1.000 piezas de oro valoradas en 500.000 euros, además de dinero en efectivo, relojes de alta gama y herramientas para manipular metales preciosos.
La detención se enmarca en la Operación Orada/Swiper, una investigación que ya permitió la detención de tres personas por 16 robos con fuerza en viviendas de varias zonas de Mallorca. El ahora arrestado habría sido el encargado de modificar y dar salida a las joyas sustraídas, camuflándolas antes de venderlas en el mercado negro.
El registro en el domicilio, autorizado por la autoridad judicial, reveló un taller clandestino montado en una habitación, equipado con sopletes, moldes, detectores de metales y analizadores de oro y diamantes. En este espacio, el detenido fundía y transformaba las piezas robadas en nuevas joyas o lingotes.
La Guardia Civil ha advertido de que la manipulación de metales con materiales de fácil combustión, como sopletes y bombonas de butano, representaba un riesgo grave de explosión o incendio para los vecinos del inmueble.
Durante la operación se intervinieron también 10.120 euros en efectivo y varios relojes. Las autoridades están analizando minuciosamente todas las joyas recuperadas, ya que muchas presentan nombres y fechas grabadas, lo que podría facilitar su devolución a las víctimas de los robos.
El detenido ha sido puesto a disposición judicial y la investigación sigue abierta para localizar más posibles afectados y desarticular completamente la red criminal.