Los datos desglosados muestran que la criminalidad convencional registró un leve incremento del 0,6 por ciento, pasando de 67.024 delitos en 2023 a 67.431 en 2024. Dentro de esta categoría, se ha observado una reducción en los homicidios y asesinatos (-12,5%), descendiendo de 8 a 7 casos, así como en las tentativas de estos crímenes, que han bajado un 9,5 por ciento (de 42 a 38). No obstante, los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria han aumentado un 2 por ciento (de 1.300 a 1.326 casos). Además, los secuestros han crecido un 50 por ciento, pasando de 4 a 6 casos.
En cuanto a los delitos contra la libertad sexual, aunque se observa una disminución general del 5,2 por ciento (de 990 a 939 casos), las agresiones sexuales con penetración han aumentado un 5,1 por ciento (de 156 a 164).
Por otro lado, los robos con violencia e intimidación han descendido un 5,7% (de 1.519 a 1.432), mientras que los robos con fuerza en domicilios, establecimientos y otras instalaciones han crecido un 5,2% (de 2.688 a 2.829), destacando un aumento del 5,8% en robos en domicilios (de 1.973 a 2.050). Asimismo, los hurtos han aumentado un 5,7% (de 23.009 a 24.310).
LA CIBERDELINCUENCIA, EN AUGE

Uno de los datos más alarmantes del balance de criminalidad es el incremento de la ciberdelincuencia, que ha subido un 12,6% en comparación con 2023 (de 11.485 a 12.934 delitos). Dentro de esta categoría, las estafas informáticas han aumentado un 11,4% (de 10.299 a 11.471 casos), mientras que otros ciberdelitos han registrado un crecimiento del 23,4% (de 1.186 a 1.463 casos).
DATOS POR ISLAS Y MUNICIPIOS
El informe del Ministerio del Interior también detalla el comportamiento delictivo por islas y municipios con más de 20.000 habitantes.
En Mallorca, la criminalidad general aumentó un 3% (de 60.967 a 62.815 delitos), con una subida del 1,3% en la criminalidad convencional y del 12,6% en la ciberdelincuencia. En Palma, los delitos crecieron un 1,8%, con un aumento preocupante del 22,4% en violaciones (de 49 a 60 casos). También se incrementaron las tentativas de homicidio y asesinato en un 75%, aunque los homicidios consumados bajaron un 66%. Otros delitos en alza fueron los hurtos (+10,4%) y los robos con fuerza en domicilios (+6,7%).

Otros municipios de Mallorca presentan variaciones dispares. En Alcúdia, la criminalidad bajó un 15%, mientras que en Calvià el descenso fue del 2,9%, con una reducción del 47% en violaciones. Inca también registró una bajada del 7,3%, pero en contraste, en Llucmajor la criminalidad aumentó un 10%, en Manacor un 2,9% y en Marratxí un 15,8%.
En Menorca, la criminalidad general se redujo un 12,3%, aunque la ciberdelincuencia creció un 13,8%. Destacan las disminuciones en Ciutadella (-18,9%) y Mahón (-22,1%).
En Ibiza, la criminalidad aumentó un 4,7%, con un incremento del 3,7% en la criminalidad convencional y del 11,9% en ciberdelitos. En la isla pitiusa mayor, las tentativas de homicidio y asesinato bajaron un 33% y las violaciones un 11%, aunque otros delitos contra la libertad sexual crecieron un 12,6%. También se observó un aumento del 4,7% en los robos con fuerza en domicilios, mientras que los delitos por tráfico de drogas disminuyeron un 15,9%. Por municipios, la criminalidad en Ibiza capital creció un 1,6%, con un descenso del 9,7% en ciberdelincuencia. En cambio, en Santa Eulària (+14,3%), Sant Antoni de Portmany (+4,4%) y Sant Josep de sa Talaia (+3,8%) los delitos aumentaron.
En Formentera, la criminalidad descendió un 0,6%, aunque los ciberdelitos crecieron un 13,6%.
COMPARATIVA NACIONAL
A nivel nacional, la criminalidad total en España cerró 2024 con una ligera disminución del 0,3%, con un total de 2.456.413 infracciones penales registradas. Sin embargo, algunas tipologías delictivas registraron importantes incrementos, como los homicidios dolosos y asesinatos consumados (+4,5%) y las violaciones (+6,7%).
Además, los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria crecieron un 8,3%. En contraste, los robos con fuerza en domicilios y establecimientos bajaron un 6,4%, los hurtos descendieron un 2,5%, y la cibercriminalidad nacional se redujo un 1,4% respecto a 2023. Por su parte, los delitos por tráfico de drogas aumentaron un 2,4%, mientras que los secuestros registraron una notable caída del 13,9%.