Baleares es una de las regiones españolas con mayor incidencia de robos de motos, según un estudio de Línea Directa. Entre 2019 y 2023, se registraron más de 150,000 robos de vehículos en España, con solo un 39 por ciento recuperados. En cuanto a coches, el Ford Fiesta es el modelo más usurpado en el archipiélago.
Baleares se encuentra entre las zonas de España con mayor incidencia de robos de motos, según un estudio elaborado por Línea Directa a partir de datos oficiales del Ministerio del Interior y una muestra de 2,5 millones de vehículos asegurados. Junto con Barcelona y Las Palmas de Gran Canaria, las islas aparecen en el grupo de territorios donde este tipo de delitos es más frecuente.
En Baleares, la frecuencia en el número de robo de coches es del 0,6 por ciento, mientras que en el caso de las motos se sitúa en el 2,2 por ciento, muy por encima de la media nacional del 1,3 por ciento.
El informe analiza el periodo comprendido entre 2019 y 2023, durante el cual se produjeron en España más de 150.000 robos de vehículos, de los cuales casi el 70 por ciento quedaron sin resolver. En el último año registrado, 2024, se notificaron más de 33.000 robos, lo que representa un incremento del 0,7 por ciento respecto al año anterior, confirmando una tendencia ligeramente al alza.

Las motos más robadas en el conjunto del país —y que también son comunes en entornos urbanos como Palma, Ibiza o Maó— son modelos de scooter: la Honda Scoopy, la SYM Symphony y la KYMCO Super Dink, valoradas por su carácter práctico y urbano.
En lo que respecta a los coches, el perfil más afectado por los robos es el de vehículos con una antigüedad media de 11 años y un valor aproximado de 9.500 euros. Los modelos más sustraídos en el ámbito estatal son el SEAT Ibiza, el Volkswagen Golf y el SEAT León, todos ellos de gama media y con una buena salida en el mercado de segunda mano o piezas. En el archipiélago balear el modelo de coche más robado es el Ford Fiesta.
El informe también pone de relieve el creciente uso de tecnología sofisticada en los métodos empleados por los ladrones, como inhibidores de frecuencia, máquinas de diagnosis o interfaces para anular los sistemas de seguridad del vehículo. Este tipo de técnicas ha desplazado progresivamente los métodos más rudimentarios.
Finalmente, las estadísticas muestran que solo el 39 por ciento de los vehículos robados logra ser recuperado por sus propietarios, lo que evidencia la dificultad de revertir este tipo de delitos y el impacto económico que tienen para los afectados.