En 2024, 88 obras públicas en Baleares, valoradas en 81,6 millones de euros, quedaron desiertas por falta de actualización de precios y plazos inasumibles. Aunque las licitaciones desiertas disminuyeron un 5% respecto a 2023, la incertidumbre persiste, afectando proyectos clave y financiados con fondos europeos, que de no ejecutarse, deben ser devueltos.
En 2024, 88 obras públicas en Baleares quedaron desiertas por un valor de 81,6 millones de euros, según la Asociación de Constructores de Baleares. La principal causa es la falta de actualización de precios y los plazos de ejecución "inasumibles", una tendencia que se mantiene desde 2022.
Los constructores advierten que la situación es un "hecho insólito" antes de la pandemia, que genera incertidumbre en el sector, ya que los sobrecostes no han sido compensados y las revisiones de precios han sido mínimas. En comparación con 2023, el número de licitaciones desiertas bajó un 5%, pero el impacto económico apenas se redujo un 3%.
Se trata de un "hecho insólito" que antes de la pandemia de Covid-19 nunca había sucedido, lo que, según denuncian los constructores, se encuentran en una situación de fragilidad e incertidumbre absoluta al haber asumido unos sobrecostes que no están siendo compensados.
Por islas, Menorca sufrió el mayor aumento en obra desierta (380%), mientras que en Mallorca y en Ibiza-Formentera hubo descensos. Las obras afectadas incluyen colegios, carreteras, aeropuertos y depuradoras, algunas financiadas con fondos europeos que corren el riesgo de perderse. La Asociación de Constructores señala casos como la rehabilitación de la Llar d'Ancians en Mallorca o la reforma de la terminal del aeropuerto de Ibiza, que ha quedado desierta cuatro veces.
Cabe recordar que en febrero de 2024 la Asociación de Constructores mantuvo una reunión con la presidenta del Govern, Marga Prohens, en la que reclamaron que se aplique en todas las licitaciones de obra superiores a un año, una cláusula de revisión de precios por defecto, entre otras medidas.