Haga una radiografía de la compraventa de vivienda en Balears.
Hemos pasado de la gran crisis de 2008 al 2014 a la gran subida, a partir de 2015, cuando comenzó a fluir el crédito bancario y desde entonces se ha disparado. Yo pensaba que habría unos incrementos mínimos, de un 2 o 2.5 por ciento, pero no ésto: el año pasado subió un 9 por ciento en Balears y el anterior, un 6-7 por ciento.
Parece que los precios no van a tocar nunca techo...
Existen una serie de factores que lo están impulsando de manera irremediable: la enorme demanda internacional, la fluidez de la economía y la llegada de turistas prestados de destinos competidores, que optan por el alquiler vacacional de aquí. Además, salen noticias como las de The Times afirmando que Palma es la mejor ciudad del mundo para vivir o que es una de las cinco ciudades mejores para invertir, ques también ayudan a que ésto sea el objeto de deseo internacional.
La clave, pues, es la demanda. ¿Cuánto tendría que crecer la oferta para solucionar el problema de los precios definitivamente?
La demanda es inmensa. No mayor, sino desmedidamente superior. Balears es destino preferente y esto se traslada sí o sí a los precios, debemos ser conscientes de ello. Fíjese que en abril la isla ya estaba a unos niveles que jamás habíamos visto. Solo hay que mirar el número de aviones que aterrizan y despegan... ¡Es un no parar! Y eso muestra el deseo de venir aquí.
Entonces, ¿cómo se bajan los precios?
Esto es el mercado y el mercado se autorregula: Gran demanda, suben los precios. No obstante, creo que la Administración debería haberse puesto hace años con la construcción de vivienda social porque evidentemente, hay mucha gente que no llega y a éstos hay que darles una solución. En Palma está empezando a pasar lo mismo que en Ibiza: tienen compradores a raudales y no tienen qué vender. Es otro tipo de crisis.
¿Alguna vez se imaginó el fenómeno de Palma?
No, Palma era una ciudad muy desconocida, no era un destino en sí mismo, como ahora con una demanda descomunal. Está siempre bajo el foco internacional. De hecho, el factor extranjero es capital: cerca del 40 por ciento de las adquisiciones de vivienda que se hacen en Balears es de extranjeros. Y mientras tengamos todos estos años de récords turísticos, dudo mucho que bajen los precios.
¿Se va a solucionar el problema del precio con la prohibión de alquiler vacacional de Palma?
Es muy, muy difícil que se solvente. Además, creo que es absolutamente contrario al espíritu de la Ley Barceló. Ésta estableció requisitos muy estrictos pero no daba este portazo al sector.
Insisto, ¿con el veto total de Cort no bajarán los precios?
No, ha habido mucha inversión extranjera para dedicarse a esta actividad y no veo capaz a la Administración de contralar semejante volumen. La ley, y las sanciones que prevé, ha asustado a los propietarios mallorquines pero los extranjeros lo harán desde su país y ya está. De ahí, que muchos mallorquines ya hayan vendido su casa y otros, las tengan en standby.
¿Qué tiene de seductor el alquiler de larga duración?
Tiene sus incovenientes. Te pueden dejar de pagar, te pueden dejar la casa en muy malas condiciones después de tres años, etc. Por eso, los propietarios se lo piensan dos veces y de ahí, que no haya vuelto la oferta que se presuponía ni la bajada de precios que se esperaba. En noviembre tuvimos el máximo histórico por metro cuadrado/mes en Balears, más que es 2007, algo que solo pasó aquí y no en el resto del país.
Se lo pregunto porque el diputado de Podem Carlos Saura le dijo a la consellera Busquets en el último pleno del Parlament que "debería hacer saber a los particulares que pueden destinar su piso para alquiler social para evitar las sanciones". Alquiler social y no turístico. ¿Se puede convencer a alguien de esa opción si no es mediante multas?
Eso es imposible. Mientras haya derecho de propiedad, puedes hacer lo que quieras con lo tuyo. Para eso están las instituciones: construye alquiler social y bonifica el alquiler de particulares en esos pisos que están cerrados y parados. construye 5.000, 10.000 pisos, los que sean necesarios. ¿Quién quiere ganar 700 euros cuando te dan 1.000? No es malo querer pagarse la hipoteca y ganar dinero, ¿no? Cuando el mercado baje y ya no pueda pedir 1000 sino 700, pues no quedará otra. Creo en la ley de la oferta y la demanda y ahora hay un momento muy álgido pero a saber cuánto dura...
Chollos quedan pocos, pero algo que esté bien de calidad-precio, ¿cuánto tarde en venderse?
No podría decirle horas pero sí en pocos días.
¿Cómo ve el fenómeno okupa?
Es un problema capital. Es una vergüenza que algo que va en contra el derecho de la propiedad, no se haya afrontado con medidas contundentes antes... Me parece hasta light el desalojo 'exprés' aprobado recientemente. Alguien que entra por la fuerza en una propiedad que no es suya y la okupa, debería ser sacado por la fuerza pública inmediatamente.
En cuanto a su sector, el inmobiliario, ¿ha habido muchos desmanes con el boom?
Los hay, aunque sinceramente, creo que han sido pocos para todos los que se podría haber dado. Piense que aquí no está regulado y los consumidores, a día de hoy, están totalmente desamparados. Ha habido clientes, por ejemplo, que han comprado propiedades en el campo, fuera de ordenación, y no sabían en qué condiciones estaba. Su agente inmobiliario no se había cerciorado de nada y luego les han venido los problemas. No puede ser que cualquiera, sin estudios ni formación, se dedique a la inversión máxima de toda familia, como es la compra de su casa.
Su asociación pide una regulación con urgencia.
Sí, como en Catalunya y País Vasco. La Llei de Habitatge ya lo contempla, con un registro y unos requisitos, y si se cumple lo que nos dijo el director de Habitatge -en mayo entraría en vigor- éste asunto se solventará pronto.
¿Cuál es la competencia de inmobiliarias extranjeras?
Hay muchísimas, la mayoría no están dados de alta en nuestro Colegio, y son los líderes de las compraventas de viviendas a extranjeros, principalmente de lujo. Hay muy pocas agencias mallorquinas que se dediquen a compraventas de dos o tres millones por casa. Es un sector muy cerrado. Por ejemplo, en Santa Catalina: comprado y vendido por suecos.