Cuando aparecen los síntomas iniciales de un posible cáncer de mama, como, por ejemplo, la detección de un bulto sospechoso en el pecho, o una pequeña ulceración en el pezón, o la secreción de liquido, la mujer trata, desde un primer momento, de descartar un posible diagnóstico oncológico. Es consciente de que esa es una de las opciones posibles, porque así se ha dado a conocer, de manera reiterada, en las diversas campañas informativas que se han ido poniendo en marcha durante estos años.
Sin embargo, la reacción del hombre ante estos síntomas es diferente. Generalmente, piensa que se trata de una simple infección, ya que, en el fondo, está convencido de que es una enfermedad que solo sufren las mujeres. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que el cáncer de mama es una dolencia mucho más habitual en la población femenina, pero no lo es que los hombres se mantengan fuera de cualquier tipo de riesgo.
FALSA SENSACIÓN DE SEGURIDAD
Precisamente, por esta falsa sensación de seguridad, resulta frecuente que cuando el hombre, al fin, se decide a acudir a la consulta del médico, sea demasiado tarde para abordar la patología de forma eficaz y con resultados plausibles. Esta es la razón de que, según las estadísticas actualizadas, el 80 por ciento de casos en hombres se detecten en estadios avanzados y cuando ya han resultado afectados los ganglios de la axila.
Estos son los datos que se enmarcan en el contexto de una enfermedad que, de hecho, tiene en el diagnóstico precoz la mejor baza para su curación.
Este es el sentido de las intensas campañas de detección preventiva del cáncer de mama que se han puesto en marcha en algunas comunidades autónomas, entre ellas Baleares. Este protocolo pone especial énfasis en la realización de una mamografía como elemento más resolutivo a la hora de anticipar el diagnóstico, así como en la divulgación de aquellos factores que parecen guardar una mayor relación con el desarrollo de un tumor mamario.
FACTORES DE RIESGO
Uno de estos aspectos es el componente genético, ya que, especialmente en el primer grado de parentesco (madres y hermanas, pero también padres y hermanos), pueden compartirse ciertas mutaciones genéticas que incrementan el riesgo de aparición del tumor. Igualmente, hay que tener en cuenta la edad (aunque, ni mucho menos, ser joven resulta un factor excluyente), la obesidad o hábitos poco recomendables, como la ingesta de alcohol o el consumo de tabaco.
Esto es así en el caso de la mujer, pero también si nos referimos a los hombres. Concretamente, la incidencia del cáncer de mama en varones se sitúa actualmente, según las últimas estimaciones, en el 1,5 por ciento del conjunto de la población masculina. El porcentaje es muy superior en las mujeres, por supuesto. No en vano, estamos hablando de la neoplasia más frecuente en este colectivo, con más de 1,6 millones de diagnósticos al año en todo el mundo y una prevalencia del 36,3 por ciento.
SÍNTOMAS RECURRENTES
Ahora bien, pese a la baja afectación, es conveniente tener muy presentes determinados síntomas especialmente recurrentes en hombres que, eventualmente, pudieran estar desarrollando un proceso de tumor mamario, buena parte de los cuales también son compartidos por las mujeres: la detección de un bulto indoloro en la mama, que generalmente es debido a un quiste de grasa u otros problemas menores, pero sin que sea descartable que se trate de una posible señal de aviso frente este tipo de tumores; la ginecomastía, o crecimiento anómalo de la región mamaria; el retraimiento de la piel que envuelve esta zona del cuerpo, y la producción de líquidos secretores que emanan del pezón.
INVESTIGACIÓN
Al igual que ocurre con la enfermedad en la mujer, el cáncer de mama masculino es una entidad heterogénea, por lo que su investigación y abordaje se debe plantear de forma individualizada a partir de la biología del tumor de cada paciente.
Precisamente, para facilitar esta labor, hasta este momento en el mundo existían dos registros, uno norteamericano y otro europeo, con un total de 1.800 casos. A estos, hay que sumar ahora el primer Registro Nacional del Cáncer de Mama en el Varón, impulsado por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama, que sitúa a España como país clave para la búsqueda científica en el ámbito de este tipo de tumor en hombres, con la recopilación de los datos clínicos y especímenes biológicos de alrededor de 800 pacientes.
Los expertos contemplan finalizar la fase de captación de pacientes y la recogida de datos en el primer semestre de 2023, con la consiguiente publicación de los primeros resultados a lo largo de la segunda parte de este año.
Además, este registro se halla acompañado del programa Arderne, un proyecto de investigación traslacional para avanzar en la individualización de las características biológicas de cada varón con la finalidad de identificar cuál es el mejor tratamiento aplicable.
INVISIBLES 23
Sobre estos aspectos, y en relación a la importancia de conferir visibilidad a esta enfermedad en los varones, se disertó en el transcurso de la celebración de 'Invisibles 23', el primer evento que se ha llevado a cabo en España dedicado exclusivamente al cáncer de mama en hombres.
La organización corrió a cargo de la Asociación de Pacientes con Cáncer de Mama Masculino (INVI) y contó con la presencia de algunos de los mejores expertos en este campo de la medicina, como los doctores Noelia Martínez, Ander Urruticoechea e Ignacio Moncada, así como el presidente de INVI, Màrius Soler.
RECEPTORES HORMONALES
Durante las jornadas, salieron a la luz datos de gran utilidad médica y científica, Uno de ellos es que, así como en las mujeres el 70 por ciento de los tumores de mama mantienen dependencia de los receptores hormonales, y un 30 por ciento presentan menos dependencia, como en el caso del triple negativo o HER2 positivo, estos dos subgrupos son una rareza en el varón. Si nos ceñimos a la población masculina, el 90 por ciento de diagnósticos de tumores de mama se ajustan al tipo luminal o con presencia de receptores hormonales.
Según ha puesto de manifiesto uno de los principales expertos en esta patología, el doctor Ander Urruticoechea, oncólogo y director científico del Onkologikoa, un cáncer de mama que ataca a un hombre y otro que afecta a una mujer, constituyen, en realidad, "enfermedades diferentes que deben valorarse de manera individual".
"NO ES EXACTAMENTE EL MISMO CÁNCER EN HOMBRES QUE EN MUJERES"
El especialista ha señalado que, si bien hasta hace relativamente poco tiempo los puntos de vista sobre la afectación del tumor mamario en mujeres y hombres respondían a patrones similares, "hoy sabemos que biológicamente no son exactamente lo mismo, por lo que una comparativa genérica o por grandes grupos no tiene sentido".
El avance en la investigación de esta enfermedad en varones reviste una gran dificultad debido a la escasa prevalencia de la patología en este sector de la población. Aunque los ensayos clínicos cuentan con una pequeña muestra de hombres, aún sigue sin ser representativa, por lo que, en palabras del doctor Urruticoechea, "no se pueden sacar conclusiones específicas para este colectivo demográfico".
Asimismo, bajo su punto de vista, el programa Ardene "va a ofrecer la oportunidad, a través de la colaboración con el grupo europeo y norteamericano, de avanzar en el intento de individualizar las características biológicas de cada varón para acercarlo a un mejor tratamiento".
VISIBILIZACIÓN
Durante el encuentro, el presidente y fundador de INVI, Màrius Soler, insistió en la importancia de visibilizar y concienciar sobre la existencia de la enfermedad en varones, también con el objetivo de acabar con el estigma.
Para ello, algunas de las propuestas de INVI pasan por incluir a los hombres en las campañas institucionales sobre el cáncer de mama, y reforzar la información en torno a esta patología en las consultas de Atención Primaria y Medicina General.
Esta última cuestión resulta fundamental, dado que, como explica el doctor Urruticoechea, "muchos de los hombres con un tumor en el pecho no piensan que pueda tratarse de un cáncer y llegan al diagnóstico en fases de la enfermedad más avanzadas y con un peor pronóstico".
TRATAMIENTOS
Respecto a los tratamientos, los especialistas reclaman más información para dilucidar si es necesario establecer diferencias entre los casos de cáncer de mama según se trate de un hombre o una mujer.
"En esta cuestión, ejerce un papel fundamental el registro realizado por GEICAM, lo que permitirá determinar si su eficacia puede ser paralela o si tienen los mismos efectos secundarios", matiza el experto, quien añade que "es posible que existan matices, porque la diferencia de género las va a imponer, pero no tenemos una constancia clara y estos registros nos van a facilitar el estudio en profundidad de este campo".
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