Izquierda Unida no concurrirá con Podemos en las elecciones autonómicas en Navarra, Murcia y Asturias y “ve difícil Castilla y León, Aragón y Madrid”. Es un nuevo revés para la estrategia de alianzas de Pablo Iglesias. En Marea (Galicia) y Compromís (Comunidad Valenciana) tampoco irán de la mano de la formación morada.
Después de meses de negociaciones, Izquierda Unida planta a Iglesias en tres comunidades en las que se presentará en solitario o en otras plataformas. La confluencia Unidas Podemas pierde fuelle y se mantiene en Baleares. En el aire quedan otras comunidades en las que los de Iglesias también podrían quedarse solos.