Según ha informado este viernes la Conselleria de Salud y Consumo, este nuevo espacio asistencial tiene una capacidad de 20 camas, ampliable hasta 28, y el SAMU-061 será el encargado de gestionar la planta. En caso de que sea necesario, la nueva unidad está preparada para iniciar la actividad en 24 horas.
Los pacientes tributarios de esta unidad de curas intermedias son personas que sufren descompensaciones por problemas respiratorios crónicos, de origen pulmonar o cardíaco. Se trata de pacientes no críticos, que no necesitan ingresar en UCI, pero sí una supervisión y vigilancia de su estado hasta que se estabilizan.
UN EQUIPO SANITARIO FORMADO POR APROXIMADAMENTE 17 PROFESIONALES
El acceso a la unidad será directo por la zona de logística, que dispone de un montacargas para trasladar los pacientes a las habitaciones y el equipo sanitario que se prevé desplazar está formado por aproximadamente unos 17 profesionales, entre personal médico, de enfermería, auxiliares de enfermería y técnicos sanitarios.
Desde la Conselleria han asegurado que el sistema sanitario público y privado de Baleares "tiene suficiente capacidad para atender las necesidades de todos los pacientes", pero han añadido que "es necesario prever una alternativa en caso de que se incremente el número de casos por COVID-19".
El acondicionamiento de este establecimiento lo ha llevado a cabo al personal de varias gerencias del Servicio de Salud, que en los últimos días ha preparado los circuitos de entradas de pacientes, ha adaptado la instalación eléctrica y la climatización, y ha gestionado la limpieza de la zona.
Por otra parte, se ha hecho la compartimentación de los espacios, se ha instalado el mobiliario, se ha creado un laboratorio de urgencias y han sido preparados otros dispositivos esenciales como por ejemplo el sistema de gases, ecógrafos o electrocardiógrafos.