La Fiscalía pide una condena de 10 años de prisión por abuso sexual a una menor para el expárroco de Can Picafort Pedro Barceló Rigo, que ya fue condenado en 2016 a 6 años de cárcel por otro caso anterior de pederastia cometido en la misma parroquia.
El escrito de acusación del ministerio público pide la condena para Barceló por esta nueva causa por abusos con acceso carnal a una niña que acudió a catequesis en la parroquia de Can Picafort entre los años 2007 y 2008.
Según el fiscal, el sacerdote abusó de la menor, que entonces tenía entre 6 y 7 años, "con el único propósito de satisfacer sus deseos sexuales", sentándola sobre sus piernas e introduciendo sus dedos en la vagina de la niña.
El escrito de la Fiscalía indica que Barceló se aprovechó de que por su condición de sacerdote, pudiendo estar a solas con la niña y de que, por su influencia sobre ella por su cargo, la menor no era capaz de oponerse, abandonar el lugar o pedir ayuda.
Además de la condena de 10 años de prisión por abuso sexual e inhabilitación especial, la Fiscalía pide también que se le prohíba acercarse a menos de 500 metros ni comunicarse con la víctima durante 20 años; y que la indemnice con 40.000 euros por daño moral. La Fiscalía traslada el escrito a la Diócesis de Palma como responsable civil subsidiario.
Barceló fue el primer sacerdote expulsado de la Iglesia en España por un caso de pederastia, en marzo de 2013, al ser condenado con la pena máxima de expulsión del estado clerical en el proceso penal eclesiástico abierto contra él.
En julio de 2016 fue condenado a 6 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual, tras haber confesado que violó una decena de veces a una niña de 10 años que acudía a la parroquia de Can Picafort a recibir la catequesis.