El hombre no podrá acercarse a menos de 500 metros de la víctima, así como de su domicilio o lugares que esta frecuente, y se le impondrán cinco años de libertad vigilada.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial ha celebrado este lunes la vista previa del juicio contra el joven de 22 años para quien inicialmente la Fiscalía pedía diez años de cárcel por delito continuado de abuso sexual.
Los hechos se remontan a los meses de marzo y abril de 2021, cuando el acusado, con pleno conocimiento de que la víctima contaba con 13 años de edad, mantuvo relaciones sexuales completas con la misma en múltiples ocasiones.
En su escrito de conclusiones, la Fiscalía consideraba que quedaba plenamente constatado que la menor consentía libremente su práctica y que no medió coacción alguna por parte del procesado.