En pocos años, los nuevos dispositivos han pasado de ser una ayuda para estar interconectados y para hacer nuestras vidas un poco más fáciles a suponer un problema para muchas personas, sobre todo para aquellas que, por ejemplo, no pueden dejar de utilizar o de mirar el teléfono móvil hagan lo que hagan, ya sea pasear, charlar con otras personas o incluso conducir su vehículo.
La directora del Servicio de Orientación de Familias y Adicciones de Proyecto Hombre en Baleares, Gisela López, explica a mallorcadiario.com que cuentan con dos programas específicos, 'Ciber' y 'Eureka', para las adicciones vinculadas a las nuevas tecnologías. El primero es un programa ambulatorio que nació en 2017 para personas de hasta 24 años, mientras que el segundo es un programa que se creó en 2022 para personas mayores de 25 años.
López señala, en ese contexto, que en los ocho primeros meses de este año han pasado por el programa 'Ciber' un total de 36 personas y sus respectivas familias. Y en el caso de 'Eureka', las personas atendidas han sido 72 en total.
Por lo que respecta a la tipología de los usuarios de ambos programas, en el caso de 'Ciber' indica que "estamos hablando de personas con una media de edad de 16 años, que en el 80 por cien de los casos son chicos, que están estudiando y que vienen cuando sus familias detectan una serie de problemas en casa, sobre todo por el uso de dispositivos o de videojuegos". Un hecho que esta terapeuta destaca es que no hay diferencias remarcables entre los jóvenes por el hecho de pertenecer a una clase social o a otra, "pues hoy todos tenemos dispositivos móviles".
DISTINTAS PROBLEMÁTICAS
En cuanto al perfil de los usuarios de 'Eureka', "mayoritariamente también son hombres y su principal problemática es la ludopatía", básicamente con apuestas, bien a través de los móviles o bien con carácter presencial. Además, se trata de personas con un perfil estructurado, es decir, "son personas que tienen un trabajo estable, pero que presentan esta problemática".
En el caso concreto de la ludopatía, "es verdad que la cuestión económica asusta y que es la que suele dar la señal de alarma", mientras que en el caso de los jóvenes atendidos en 'Ciber' "la señal de alarma es un comportamiento agresivo", en el sentido de que cuando los padres intentan poner límites al uso de los dispositivos, generalmente sus hijos adolescentes "se rebotan" y, además, "empieza a haber luego una agresividad que antes no había".
"Nosotros trabajamos para lograr que haya un uso responsable de los dispositivos", prosigue López, puntualizando que ello no implica obligatoriamente retirarle el móvil a un adolescente. "Esta problemática no tiene nada que ver con el caso de quienes consumen sustancias, ya que en ese supuesto tú trabajas para que no las consuman", especifica seguidamente. En esa misma línea argumentativa, afirma también que "hacer un uso responsable de los dispositivos es poder vivir sin que el uso de esos elementos perjudique tu vida".

UNA TERAPIA INTEGRAL
La terapia que se sigue para todos estos casos es de carácter integral, lo que significa que hay distintas modalidades de terapia. Así, "hay por supuesto terapia grupal, donde se trabaja con las familias". De hecho, "en todos los programas de Proyecto Hombre trabajamos junto con las familias". Los profesionales encargados de la mayoría de esas iniciativas suelen ser psicólogos y pedagogos.
En el caso de la citada terapia de grupo, "lo que se hace es unir a personas con los mismos problemas para trabajar de forma conjunta". Al mismo tiempo, "hay un apoyo individual, pero el grueso del ideario de Proyecto Hombre está centrado en el trabajo en grupo".
"Nuestros programas tienen una duración aproximada de un año, porque se trabajan muchas cosas además de la adicción, como por ejemplo otros problemas que pueda tener la persona afectada", destaca López, para apostillar: "Son programas de alta exigencia".
PREVISIONES DE FUTURO
En ocasiones se ha dicho que quien sufre una adicción suele ser propenso a padecer más adicciones, pero no necesariamente tiene por qué ser así. "En el caso de las drogas se da más polidependencia que en el caso de las adicciones comportamentales", aclara López.
En cualquier caso, "las adicciones a las tecnologías van en aumento". En paralelo, cada vez somos más conscientes de que tienen unos riesgos. A ello habría que añadir que "la tecnología no va a frenar, sino que cada vez va a ir a más, por lo que es fundamental la prevención". Precisamente, "al igual que hay programas de tratamiento, hay programas de prevención, que en este caso son importantísimos".
López ofrece, por último, varios consejos vinculados a la prevención. "Lo primero que necesitamos es saber y conocer qué dispositivos usan nuestros hijos y nuestras hijas, y a partir de ahí es importante que cuando surja cualquier duda preguntemos a un profesional, pues no hay que tener miedo de consultar con un experto", resume. Una vez que se ha hablado ya con un profesional, el paso siguiente es que "la familia entienda que tiene capacidad para mejorar la situación y que ha de estar implicada al cien por cien en la búsqueda de la solución a esta problemática".
VIDA COTIDIANA
Por su parte, la psicóloga y coach Sandra Císcar explica a este digital que desde hace ya dos décadas "utilizamos el móvil como una herramienta más de nuestra vida cotidiana, tanto en el trabajo como en el ámbito personal y social". A su juicio, "es obvio que en muchos casos se está haciendo un uso abusivo o excesivo" de dicho dispositivo. En principio, es evidente que "la tecnología está para ayudarnos, pero es muy fácil caer en una adicción si se hace un uso de dicha tecnología sin conciencia".
Más allá del hecho de que cada uno de nosotros tiene su propia personalidad y de que esta influye en el uso que hacemos de las redes y de las nuevas tecnologías, conviene recordar que, como confirma Císcar, "hay aplicaciones que están diseñadas por programadores cuyo objetivo es que pasemos el máximo tiempo posible en dichas aplicaciones y que estemos a gusto en ellas, para conseguir el mayor beneficio económico".
Ante esta realidad, una posible solución es la desintoxicación digital, es decir, que de manera voluntaria cada persona intente a lo largo del día estar varias horas sin estar conectada al móvil, al ordenador o al televisor. Para ello, previamente es necesario "tomar conciencia de que se ha estado haciendo un uso excesivo" de las nuevas tecnologías y de que, por tanto, es preciso "limitar el tiempo que dedicamos a cada aplicación". En última instancia, cada uno de nosotros tiene la facultad de poder actuar con sentido común y de desconectar en ese ámbito cotidiano tan específico.
INICIO EN LA INFANCIA
Si pese a nuestra voluntad de no estar tantas horas seguidas interconectados digitalmente, vemos que tenemos alguna dificultad para poder cumplir con nuestro propósito de desconexión, "para ello están los profesionales, para ayudarnos". Dichos profesionales pueden ser desde los médicos de familia o los psicólogos hasta los expertos de Proyecto Hombre.
Un dato muy interesante que aporta Císcar es que, según recientes estudios, a edades cada vez más tempranas "hay retrasos en el habla de los niños debido al uso excesivo de las pantallas, ya que si están mucho tiempo frente a un dispositivo, no interactúan con el mundo real y no tienen la oportunidad de aprender el lenguaje, que es pura imitación". Además, a diferencia de los adultos, los niños "aún siguen madurando a nivel cerebral" durante varios años, por lo que sus padres deben estar muy pendientes de ellos.
A modo de conclusión, esta experta recalca que en el empleo de las nuevas tecnologías puede haber hasta tres etapas distintas, que serían "uso, abuso y dependencia". La primera etapa sería la única correcta o recomendable, pero desafortunadamente "es muy fácil caer" en las otras dos etapas. El principal reto de los especialistas en la prevención y el tratamiento de las adicciones es hoy, justamente, llevar a cabo una labor informativa y terapéutica que haga casi imposible, o que dificulte al menos, la llegada a las etapas del abuso y de la dependencia.