Este plan se llevará este viernes al Consell de Govern para su aprobación y el 31 de marzo llegará a la Comisión Institucional sobre Drogodepencia y otras Adicciones para fijar las acciones prioritarias para este año y su presupuesto.
Lo ha explicado este miércoles en una rueda de prensa la consellera de Salud, Manuela García, quien ha destacado que el último precedente de este tipo de documento se remonta a 2011. Eso no significa, ha puntualizado, que desde entonces "no se haya hecho nada" en la lucha contra las adicciones.
"Durante estos 14 años han cambiado tanto los consumos como la manera en la que los ciudadanos nos relacionamos con el consumo", ha apuntado la consellera, quien ha advertido, por ejemplo, de la presencia de nuevas drogas. En ese tiempo, ha continuado, Baleares ha seguidos las directrices del Plan Nacional sobre Drogas, pero se han detectado algunas especificidades que hacían necesario un enfoque autonómico.
También, ha incidido, se han encontrado desigualdades entre las islas del archipiélago en cuanto al acceso a los recursos disponibles para tratar estas patologías, principalmente por la disparidad de las competencias entre administraciones.
"Queremos sea un plan que realmente refleje la realidad, los problemas y las circunstancias que tenemos en nuestras islas", ha zanjado García.
LAS ADICCIONES EN LOS JÓVENES DE BALEARES
Entre otras particularidades, ha destacado la coordinadora autonómica de Adicciones, Elena Tejera, se ha detectado un mayor consumo de sustancias adictivas entre los jóvenes y los menores de edad de Baleares, especialmente de cannabis. Entre las mujeres se ha identificado un consumo más temprano de alcohol y tabaco, ha agregado.
También se ha encontrado un acceso prematuro a los juegos de apuestas o un mayor consumo de sustancias estupefacientes relacionadas con el sexo (conocido como 'chemsex'). Por todo ello, ha expuesto la consellera, el nuevo plan busca establecer mecanismos de prevención, detección precoz y atención enfocados especialmente a los menores de edad.
"Los niños han pasado de elegir el sabor del chicle a elegir el sabor del vapeador", ha alertado la consellera, quien también ha puesto de relieve los problemas de salud mental que estas conductas adictivas pueden llevar aparejados.
Algunas de las acciones previstas enfocadas en la prevención, especialmente entre los menores de edad, son la puesta en marcha de campañas de sensibilización, las acciones preventivas relacionadas con el consumo de pornografía o de juegos en línea o la promoción de espacios de ocio libres de sustancias adictivas.
El consumo de este tipo de sustancias entre los jóvenes, ha apuntado Tejera, está relacionado con el "particular" tipo de ocio que hay en el archipiélago, estrechamente vinculado al alcohol. Las fiestas populares, ha indicado, son uno de los principales entornos iniciáticos.
"Si mantenemos que no hay ocio si no hay alcohol, ¿qué harán nuestros jóvenes? Pues beber. Pero como sabemos que no vamos a conseguir que la gente no beba de la noche a la mañana tenemos programas para informar de los riesgos aparejados y de qué manera evitarlos o reducirlos", ha dicho la coordinadora autonómica.
También ha expresado su preocupación por la prevalencia de "consumo compulsivo de internet" por parte de los adolescentes, que asciende al 18%, o de los juegos con dinero, que se sitúa en el 15%.
MÁS DE 130 ACTUACIONES
El Plan Integral de Adicciones estará en vigor durante ocho años y podrá estar sujeto a los cambios que se crean convenientes en las diferentes evaluaciones intermedias que se realizarán. "El mundo de las adicciones es muy complejo y para desarrollar el plan se necesita una perspectiva a largo plazo", ha subrayado García.
Éste contempla el abordaje de todo tipo de adicciones, no solo por el uso de sustancias como el alcohol, el tabaco y otras drogas sino también aquellas conductas que tienen que ver con las pantallas o los juegos de azar.
Así, estará basado en tres pilares fundamentales, la prevención, el tratamiento y la reinserción social, de los que se desprenden seis líneas estratégicas, que son la prevención, el modelo de atención, la reducción y el control de la oferta, la coordinación, la formación y la investigación. A su vez, el plan contempla 16 objetivos estratégicos, 30 específicos y unas 139 acciones específicas.
El objetivo de todas ellas, ha señalado la Conselleria en un comunicado, es prevenir las conductas adictivas y promover alternativas saludables, formar e informar sobre las adicciones y mejorar el acceso los recursos disponibles para la deshabituación del consumo.
También garantizar un acceso equitativo a estos servicios, evitando cualquier tipo de discriminación o estigmatización, y brindar una atención personalizada que tenga en cuenta las necesidades concretas de cada paciente.
Por otro lado, pretende establecer una red integrada de recursos que permita mejorar la colaboración entre los distintos agentes implicados --tanto los profesionales como la ciudadanía en su conjunto-- y asegurar que las decisiones que se tomen en este campo estén basadas en la ética profesional y la evidencia científica.
Entre muchas otras, Tejera ha destacado la integración de las unidades de conductas adictivas (UCA) en el sistema sanitario de referencia, el desarrollo de una nueva ley de adicciones que incluya el tabaco y otros productos relacionados o incluir la perspectiva de género y la eliminación de los estigmas como los "pilares básicos" de la formación.
IMPACTO EN LA SALUD MENTAL
El consumo de sustancias psicoactivas tiene un impacto significativo en la salud mental, puesto que puede agravar o desencadenar trastornos como la depresión, la ansiedad, la psicosis o las ideas suicidas. Todas estas patologías, a su vez, pueden aumentar la vulnerabilidad al consumo.
Así lo ha explicado en la rueda de prensa la directora general de Salud Mental, Carme Bosch, quien ha dado cuenta la frecuencia con la que en los centros de tratamiento se encuentran casos de patología dual, es decir, de problemas de salud mental que van aparejados a las adicciones. Eso se asocia, ha dicho, a un "peor pronóstico y a una mayor dificultad de tratamiento".
Es por ello por lo que el Plan de Adicciones recoge la necesidad de promover un abordaje integral de estas problemáticas y de coordinar los diferentes servicios que intervienen en ellas.
"Son problemas que requieren de una visión transversal. Sabemos que cuando hay un tema de adicción éste tiene un impacto importante en la salud mental y que cuando se juntan las patologías el pronóstico empeora mucho", ha ahondado.