El presidente de la Asociación de Amics de s'Arenal, David Servera, explica que el torrente donde se producen los vertidos fecales "transcurre desde la urbanización Son Verí Vell hasta s'Arenal, desembocando en el puerto deportivo de S'Arenal de Llucmajor".
Servera añade que "al lado de la desembocadura, a unos 100 metros, se encuentra una arqueta de aguas pluviales. Hace un año y coincidiendo con las obras de reforma de un hotel, empezaron a salir aguas fecales y residuos de materiales como toallitas y papeles a través de esta arqueta".
Desde entonces, la situación se ha hecho insostenible pues los vertidos fecales se vienen produciendo periódicamente, cada semana. Estos vertidos que generan unos olores nauseabundos, “están afectando a numerosos vecinos que viven en los alrededores del torrente, así como a algunos hoteles", señala David.
DENUNCIAS EN SACO ROTO
Los vertidos de aguas fecales, como no podía ser menos, fueron denunciados por los vecinos. Y es aquí donde empieza la odisea para que las administraciones públicas actúen ante una denuncia vecinal.
David Servera explica en este punto que "cada vez que se producen vertidos, los vecinos llamamos a la Policía Local y ésta levanta un atestado por lo que, en toda lógica, este problema medioambiental tiene que ser conocido por el Ayuntamiento de Llucmajor. La realidad es que el consistorio, hasta la fecha, no ha hecho nada de nada”.
Por si esto no fuera suficiente, según Servera "desde el ayuntamiento se nos instó a acudir al Seprona y este organismo, tras enviar una patrulla un día que no había vertidos, nos dijo que no podían determinar el origen de los mismos, aunque alertaron sobre el peligro de acceder al interior de las arquetas, especialmente para los niños. Desde entonces y cada vez que llamamos al Seprona y tras asegurarnos que continuarían investigando para determinar las causas y los autores de estos vertidos, no responden a nuestras peticiones alegando que la patrulla está ocupada”.
Los vecinos también han acudido a la Guardia Civil de s'Arenal para denunciar los vertidos "y la Guardia Civil nos ha expresado su extrañeza y asombro por el hecho de que el Ayuntamiento de Llucmajor no hubiese tomado cartas en el asunto al tratarse de un problema de salud pública", destaca el presidente de la asociación.
Finalmente, concluye David Servera "el pasado 24 de julio, se produjo un importante vertido de aguas fecales. Al mismo acudió Aqualia, la empresa concesionaria del tratamiento de aguas del ayuntamiento y nos recomendaron que no acudiésemos al Torrent de Son Verí por su manifiesta toxicidad".
Los vecinos ya no saben a qué puerta llamar para que les tomen en consideración y, de una vez por todas, se ponga fin a estos vertidos de aguas fecales que están afectando a la salud de los vecinos de las zonas colindantes al torrente.