La Comunidadde Madrid ha dado un paso valiente y ha decidido permitir que los comercios puedan abrir las 24 horas del día los 365 días del año lo que ayudará a reactivar el consumo, aumentar el empleo y hacer de Madrid una ciudad aún más bulliciosa y viva.
En Palma los comerciantes siempre se han opuesto a una posible liberalización de horarios y hasta la fecha han conseguido convencer a los gobernantes de turno para que no tomaran medidas en ese sentido y siguieran protegiéndolos de las grandes superficies. Con ello han conseguido matar a una ciudad turística. Basta pasear a partir de cierta hora por el centro de Palma para ver que es imposible encontrar un solo comercio abierto.
¿Hasta cuando vamos a seguir así? ¿Cuándo se van a dar cuenta los comerciantes de que hay que innovar, ofrecer nuevos atractivos al cliente, en especial a los miles de turistas que cada año nos visitan? ¿Tendrán nuestros gobernantes la valentía de, en contra de pequeños comercios y sindicatos, sacar adelante la liberalización de horarios como ha hecho Madrid?
Es de vital importancia evolucionar, hacer de Palma una ciudad abierta y acogedora. Hoy en día, la flexibilidad horaria es una necesidad para muchas familias, cuyos horarios laborales coinciden con los de los establecimientos. Además las compras han cobrado un mayor protagonismo dentro del ocio familiar por lo que es imprescindible dar más facilidades a los consumidores. Mayor libertad no significa más precariedad sino mayor capacidad de elección.