El mercado de la vivienda premium en Mallorca e Ibiza alcanza cifras récord, con precios inalcanzables para la mayoría de los residentes. Mientras el 86 por ciento de las propiedades de lujo en las islas son chalés, la demanda extranjera sigue en auge, representando más de la mitad de las compras en el sector. En algunas zonas exclusivas, como el Puerto de Andratx o Dalt Vila en Ibiza, el porcentaje de compradores foráneos supera el 70 por ciento.
Comprar una vivienda de lujo en Baleares es cada vez más un privilegio reservado a fortunas extranjeras. Según datos del portal inmobiliario Idealista, el 86 por ciento de las viviendas de alto standing en el archipiélago son chalés, con un precio medio que ronda los 3 millones de euros.
El mercado está dominado por inversores internacionales, que representan el 51 por ciento de la demanda total. En algunas de las zonas más exclusivas, este porcentaje se dispara hasta el 73 por ciento, lo que refleja el fuerte interés de compradores alemanes, neerlandeses y británicos en adquirir propiedades en las islas.
Baleares lidera el mercado inmobiliario de lujo en España con 14 de las 32 zonas residenciales más caras del país. Entre las más destacadas se encuentran:
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Puerto de Andratx (Mallorca): los pisos alcanzan un precio medio de 1,87 millones de euros y los chalés llegan a los 7,5 millones, con un 73,3 por ciento de compradores extranjeros.
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Dalt Vila-La Marina (Ibiza): las viviendas unifamiliares tienen un precio medio de 2,15 millones, y un 72,9 por ciento de la demanda proviene del extranjero.
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Peguera, Calvià (Mallorca): los pisos se venden a un precio medio de 1,59 millones y el 68,2 por ciento de los compradores son extranjeros, mientras que los chalés alcanzan los 4,25 millones con un 39,7 por ciento de demanda foránea.
El encarecimiento de la vivienda en Baleares, impulsado en gran medida por la inversión extranjera y la exclusividad del mercado, está alejando a los residentes de la posibilidad de acceder a una propiedad. El auge del turismo de lujo y la compra de segundas residencias por parte de millonarios europeos han elevado los precios a niveles inalcanzables para la mayoría de la población local.