mallorcadiario.cibeles.net
Cuarteles y equipamientos militares de Mallorca, un legado que da paso a nuevos usos
Ampliar
(Foto: J. Fernández Ortega)

Cuarteles y equipamientos militares de Mallorca, un legado que da paso a nuevos usos

Por Josep Maria Aguiló
x
jmaguilomallorcadiariocom/8/8/23
sábado 22 de febrero de 2025, 17:49h

Escucha la noticia

A lo largo de más de dos siglos, el servicio militar fue obligatorio en España, una circunstancia que cambió radicalmente en 2001, cuando el Gobierno que entonces presidía el popular José María Aznar decretó el final de la "mili", para dar paso a unas Fuerzas Armadas compuestas ya sólo por militares profesionales. Hace pues ya casi un cuarto de siglo que dejaron de ser llamados cada año a filas decenas de miles de jóvenes en el conjunto del país.

Una de las principales consecuencias de la eliminación de la "mili" en España en 2001 fue la desaparición de la figura de los 'quintos', que eran los jóvenes que al cumplir la mayoría de edad se incorporaban al servicio militar obligatorio. Ese término era tan popular en el habla común, que incluso llegó a dar nombre a toda una generación de brillantes jugadores del Real Madrid de los años ochenta y noventa, liderada por Emilio Butragueño y conocida como 'La Quinta del Buitre'.

Otra de las consecuencias más significativas del adiós a la "mili" fue que favoreció la reestructuración de numerosos equipamientos militares. Dicha reestructuración se había iniciado ya a finales del pasado siglo por razones operativas, con la reforma, el cierre, la cesión o la venta de diversas instalaciones, pero se aceleró a partir de entonces en todo el Estado y también en Baleares.

En el caso concreto del Ejército del Aire, en Mallorca llegó a haber durante varias décadas hasta seis instalaciones oficiales, de las que a día de hoy siguen en activo cuatro, si bien una de ellas lo hace con una función distinta a la originaria.

La instalación de mayor relevancia en la citada rama era y sigue siendo la Base Aérea de Son Sant Joan, que comparte espacio con el aeropuerto civil del mismo nombre. En dicha base realizaban la instrucción los reclutas voluntarios del Ejército del Aire, por un periodo de dos meses. Tras la Jura de Bandera, los ya soldados conocían su posible destino, que en la mayoría de los casos seguía siendo Son Sant Joan.

Otro posible destino en Palma podía ser el cuartel de Son Rullán, situado casi al final de la calle Aragó y que estuvo en funcionamiento hasta la última década del pasado siglo. En ese espacio se ubicaba también la denominada Colonia Militar de Son Rullán, que era una zona residencial construida a mediados del siglo XX. Su fisonomía era inconfundible, ya que todas sus viviendas eran plantas bajas de fachada blanca y un patio interior. Un hecho quizás poco conocido es que los soldados que cumplían la "mili" en Son Rullán hacían guardias no sólo en dicho cuartel, sino también en el aeródromo de Son Bonet.

VIGILANCIA Y CONTROL

En la carretera de Sineu existía otro acuartelamiento aéreo, el de Puntiró, que contaba con un polvorín de suministro para aviones de combate. Estas instalaciones siguen perteneciendo al Ejército del Aire, junto con los almacenes que alberga, si bien el polvorín está ya en desuso. En la capital balear se encontraba asimismo la antigua Jefatura del Ejército del Aire, en concreto en la calle Antoni Planas, un inmueble en donde en la actualidad se halla la Delegación de Defensa en Baleares.

Ya fuera de Palma, en Escorca, se ubicaba y se sigue ubicando el acuartelamiento del Puig Major, en donde tiene su sede el Escuadrón de Vigilancia Aérea número 7, que cuenta con un gran radar para cumplir con su misión de control. Por último, en el norte de la isla se encuentra el Aeródromo Militar de Pollença, que es usado de manera habitual por los helicópteros de rescate del SAR del Ejército del Aire. Además, dispone de una zona residencial que cumple una función de acción social.

Por lo que respecta a la Armada, los palmesanos de mayor edad aún deben de recordar que la Jefatura del Sector Naval de Baleares estaba situada al inicio del Passeig Sagrera, en un inmueble que hoy alberga la Conselleria de Presidència del Govern. En el otro extremo de la bahía palmesana está la Estación Naval de Portopí, que es el principal enclave de la Armada en las Islas.

Otro municipio mallorquín que en su momento contó con equipamientos militares marítimos fue Calvià. Por una parte, había el denominado Fortín de Illetes, que permaneció en activo a lo largo de casi todo el siglo XX. Por otra parte, también en Illetes, se creó en 1953 la Unidad de Zapadores Anfibios de Infantería de Marina, que en los años sesenta se trasladaría luego a Cartagena. Aquellos primeros hombres rana fueron pioneros del buceo autónomo en España y predecesores de la Unidad Especial de Buceadores de Combate.

Cabe recordar, asimismo, que en Sóller hubo hasta finales de los años noventa una base y también viviendas militares, que se transformaron en la actual Instalación de Acción Social de la Armada en Mallorca.

UNA LARGA TRADICIÓN

El mayor número de equipamientos militares en Mallorca corresponde al Ejército de Tierra. Se trata, además, de los equipamientos más conocidos por la mayor parte de la ciudadanía, tanto por los servicios que prestan como por su dilatada historia. En esa situación se encuentra, sin duda, el Palacio de la Almudaina, que es la sede del Cuartel General de la Comandancia General de Baleares y el lugar en donde el Rey recibe cada verano en audiencia a las principales autoridades del Govern, el Consell de Mallorca y el Ajuntament de Palma.

Una actividad quizás aún poco conocida que se realiza de manera regular en el exterior de La Almudaina, frente a la Catedral, es el denominado relevo de la Guardia de Honor. Dicha actividad tiene lugar el último viernes de cada mes —excepto en agosto y en diciembre— a las doce del mediodía. Desde su implantación, miles de residentes y de turistas han podido disfrutar ya de ese despliegue, que incluye siempre desfile, formación, revista de armas y relevo de los puestos de centinela.

El relevo de la Guardia de Honor lo llevan a cabo soldados profesionales del Regimiento de Infantería 'Palma' número 47, equipados con los uniformes al uso en 1782, ideados para su empleo en los actos de especial relevancia. Dicho regimiento y varias unidades específicas más se encuentran en el Acuartelamiento Jaime II, emplazado cerca de Gènova y cuya antigua denominación era Base General Asensio.

En las Avenidas permanece también en activo el antiguo Cuartel de Ingenieros, cuya designación actual es Acuartelamiento General Palacios, en honor al ingeniero del mismo nombre, Ángel Palacios Vallejo. Dos de los proyectos más destacados de Palacios fueron la construcción del antiguo Cuartel de Son Busquets y la reforma del ya desaparecido Hospital Militar. Mucho menos conocido es, en cambio, el actual Cuartel de Intendencia, en la calle del Mar, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI.

La ciudad también contó hasta hace pocos años con el Cuartel de Automóviles de Son Simonet, en la carretera de Valldemossa, que fue vendido por el Ministerio de Defensa a una promotora. El proyecto urbanístico posterior de dicha promotora consistió en la creación de unas 200 viviendas en el solar de ese antiguo equipamiento. Además de Son Simonet, dejaron de estar igualmente en funcionamiento el Cuartel de Son Banya y el Cuartel de Son Tous, así como el ya citado antiguo Cuartel de Artillería de Son Busquets.

NUEVOS USOS

El acuartelamiento de Son Busquets, ubicado en Es Camp Redó, fue construido en los años cincuenta y estuvo en activo durante casi medio siglo. Una vez hecho ya efectivo su cierre, el Ministerio de Defensa y el Ajuntament de Palma entablaron conversaciones para intentar llegar a un acuerdo sobre cuáles podrían ser los posibles nuevos usos de Son Busquets. Cabe recalcar, en este contexto, que el consistorio abogó desde el primer momento por la construcción de viviendas y de equipamientos en ese enclave.

Las conversaciones con Defensa se iniciaron durante el mandato de Catalina Cirer y continuaron con sus sucesores al frente de la Alcaldía, Aina Calvo, Mateo Isern, José Hila, Antoni Noguera y José Hila de nuevo, sin que se pudiera llegar a un acuerdo definitivo. Hace dos años, el departamento que dirige Margarita Robles vendió Son Busquets a la Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes). A partir de ese instante, el interlocutor de Cort y del nuevo alcalde, Jaime Martínez, pasó a ser el citado organismo gubernamental.

La última novedad en relación a este asunto se ha producido, precisamente, este mismo mes de febrero, después de que el teniente de alcalde de Urbanisme, Óscar Fidalgo, haya presentado a los medios el avance del futuro proyecto de Son Busquets, elaborado por el Sepes siguiendo las actuales directrices urbanísticas municipales. En principio, está prevista la construcción de 831 viviendas asequibles en la parcela del antiguo cuartel, de 110.850 metros cuadrados, que también contará con zonas verdes, zonas viarias y equipamientos.

El listado de las instalaciones del Ejército de Tierra en Mallorca no estaría completo si no se citasen en este reportaje cuatro espacios más que todavía siguen plenamente en activo. Nos referimos al Centro Deportivo Sociocultural Militar de Es Fortí, el Centro de Historia y Cultura Militar —en la calle Sant Miquel—, la Torre d'en Pau de Es Coll d'en Rabassa y el Museo Militar de San Carlos, que está ubicado en el Dique del Oeste.

En esos cuatro espacios confluyen también, en cierta forma, el pasado y el presente de las Fuerzas Armadas, dos periodos hechos sobre todo de realidades y de recuerdos. En ese sentido, seguramente tenía razón el gran novelista ruso León Tolstói, autor de la magnífica Guerra y paz, cuando dijo que los dos guerreros más poderosos que existen en el mundo son siempre "la paciencia y el tiempo".

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios