La Policía Nacional detuvo el pasado 20 de enero detiene a un joven de 18 años que intentó entrar en un domicilio con sus moradores en el interior. El presunto ladrón, que había sido detenido dos días antes por haber robado supuestamente un vehículo, resultó herido en una pierna al caer mientras trepaba para acceder al interior de la vivienda.
Agentes de la Policía Nacional detuvieron el pasado día 20 de enero a un varón de origen argelino y de 18 años de edad, como presunto autor de un delito de robo con fuerza en las cosas.
Los hechos ocurrieron ese mismo día en una vivienda de la calle Aragón de Palma. La Policía recibió ese día un aviso de que un varón que había intentado entrar en una vivienda y de que su hijo le estaba persiguiendo.
Al llegar los agentes al lugar observaron al detenido en el suelo con una herida punzante en el muslo, por lo que fue trasladado al hospital.
Según el relato de las personas que habían dado el aviso, se encontraban en el interior de su domicilio cuando oyó un fuerte ruido y gritos de dolor, por lo que procedió a asomarse a la terraza. Allí vieron cómo el detenido abandonaba corriendo el lugar, momento en el que llegó el hijo del requirente y salió corriendo detrás del detenido hasta que le dio alcance.
Los policías pudieron comprobar que el detenido había intentado acceder a la vivienda escalando por una columna, desde donde trepó a una cornisa y agarró unos tubos que protegían la azotea desde la que pretendía entrar a la vivienda. Pero esos tubos cedieron y el joven cayó a una barandilla que protegía la zona de abajo de la vivienda, por lo que el joven se clavó en el muslo uno de los hierros de la barandilla.
Se da la circunstancia de que el joven había sido detenido dos días antes por otro delito de robo con fuerza en las cosas, tras ser sorprendido en el interior de un vehículo que no era de su propiedad, junto con otro varón y ofrecer gran agresividad en el momento de su detención.