El pasado mes de octubre nació la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de Baleares, que preside María Cañellas. Nacida en Palma en 1990, es ingeniera civil. Además, hizo un máster en Ingeniería de Caminos en la Universidad de Cambridge. En la actualidad, es gerente de Construcciones Metálicas Cañellas, que recientemente ha cumplido 50 años. María Cañellas forma parte de la cuarta generación de esta empresa. Durante la entrevista, deja muy clara su pasión por su trabajo y por AJE, que nace con el aval de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) y de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE).
¿Con qué objetivo nace esta nueva asociación?
El objetivo principal de nuestra asociación es dar voz a los jóvenes empresarios, tanto a los que están al frente de empresas de nueva creación como a los que dirigen otras de largo recorrido. Todos tenemos un primer denominador en común, que es tener menos de 41 años. Además, queremos mostrar la positividad que nos da el hecho de ser jóvenes y al mismo tiempo crear oportunidades laborales, sobre todo en estos momentos de crisis sanitaria y económica. Tenemos la responsabilidad de hacerlo. Somos parte fundamental del tejido empresarial y del futuro económico de Baleares. Por eso, nos queremos juntar, creando una unidad que nos haga más fuertes para poder pedir las ayudas que necesitamos como jóvenes empresarios y para solicitar que se cree un marco socioeconómico legislativo favorable para poder crear oportunidades de trabajo.
Imaginemos por un momento que soy joven y empresario. ¿Cómo me convencería para entrar en AJE?
En primer lugar, te diría que somos gente como tú —durante unos instantes pasamos al tuteo y me siento rejuvenecer—, con el mismo día a día que tú cuando miras el balance del banco o hablas con tus trabajadores, tus clientes o tus proveedores. Conocemos los problemas reales y los tocamos diariamente. En segundo lugar, te diría que desde AJE tenemos la fuerza para poder participar en el marco económico de Baleares, en las mesas en donde se discuten los acuerdos o se hacen los convenios que luego repercuten en nuestras empresas. Si estás solo y aislado en casa, no conocerás ni la mitad de personas que conocerás estando dentro de nuestra asociación. Y conocer personas, conocernos entre nosotros, es crear oportunidades, que es lo que necesitamos ahora mismo para que la economía pueda avanzar.
La unión hace la fuerza...
Así es. Si te encierras en tu despacho en los momentos difíciles, tu empresa no sobrevivirá. Por eso, tienes que salir fuera y conocer gente que está pasando por tu misma situación, para aprender de sus errores y de sus aciertos. En definitiva, queremos crear esa conexión entre jóvenes empresarios, que todos nos conozcamos. Por otra parte —volvemos ahora al ustedeo—, también podemos poner en contacto a nuestros asociados con diferentes oficinas de financiación, tanto a través de CAEB como de CEAJE.
"Lo importante hoy es aguantar. Ahora no hemos de pretender crecer si no podemos"
¿Es un plus contar con el apoyo de CEAJE y de CAEB?
Es más que un plus, es algo vital. Somos gente muy seria y queremos hacer las cosas muy bien. Por eso, cuando constituimos nuestra asociación, lo hicimos queriendo contar con el apoyo de dos fundamentos muy fuertes y muy bien asentados, como son CAEB y CEAJE. No hubiéramos creado AJE si no hubiera sido de la mano de esas dos grandes confederaciones, que cuentan con una reputación impecable. Insisto, queremos que nuestro proyecto sea un proyecto serio, que además disponga de herramientas reales para poder trabajar. Queremos ofrecer a nuestros asociados soluciones, ayudas y apoyos reales. Ya no es suficiente sólo hablar, hay que trabajar día a día.
En las distintas asociaciones de CAEB hay además muchos empresarios que tienen menos de 40 años...
Así es, sí. Esas asociaciones tienen además un valor increíble y hacen un trabajo fantástico. Los jóvenes empresarios que ya formaban parte de alguna de esas asociaciones deben seguir en ellas, pero también es muy importante que al mismo tiempo estén en AJE. Somos jóvenes empresarios de diferentes sectores y tenemos mucho que aprender unos de otros, porque compartimos los mismos problemas. Además, cuando uno comparte un problema con otros empresarios, ese problema se reduce a la mitad, porque esos empresarios le dan a uno ideas, le ayudan a analizar, le dan soluciones y le ayudan a prosperar. Queremos decirle a cualquier joven emprendedor que aunque él crea que su empresa es pequeña, su contribución al bienestar social es siempre enorme.
¿Por qué todavía hoy no es muy conocida la figura del emprendedor?
Porque se tiene que visibilizar más. Hay mucha gente a la que nadie le ha dicho nunca cómo se puede ser un emprendedor o cuáles son las herramientas para crear una empresa. Habría que mostrar también a la gente casos de éxito y de fracaso, porque si un emprendedor fracasa, ello no quiere decir que esa circunstancia sea ya para siempre. A veces se ha de fracasar para poder encontrar luego la solución correcta. Por otra parte, se debería conocer asimismo la calidad de vida que puede tener un empresario, pues si bien es cierto que trabajamos muchas horas, podemos compaginar nuestra vida laboral y nuestra vida familiar. Todas estas ventajas se han de ver.
¿Tienen previsto ir a las escuelas a dar charlas?
Sí, efectivamente. Tenemos previsto ir a las escuelas y a la UIB, así como participar en cualquier foro formativo, para dar a entender que si tienes una pasión, una idea y a alguien que cree en ti, puedes ser empresario. Si un niño o una niña pueden ser el día de mañana doctores o periodistas, ¿por qué no también empresarios? Esa realidad la viví desde niña en el seno de mi familia y por eso me pareció que ser emprendedora era una posibilidad también para mí. Además, un niño o una niña que no hayan nacido en una familia de empresarios también pueden ser unos grandes emprendedores.
"En una crisis también hay oportunidades. Hay empresas que hoy están facturando más que nunca"
¿Los jóvenes emprendedores de hoy serán los grandes empresarios del mañana?
Lo serán, sí, sin ninguna duda.
¿Ser joven es hoy una ventaja o un hándicap?
Siendo jóvenes, tenemos muchísimo que aprender, pero también muchísimo que aportar. Tenemos las mentes abiertas para poder debatir nuevas ideas y encontrar nuevos marcos en los que trabajar con las administraciones públicas. Queremos que las instituciones nos tengan en cuenta, que tengan en cuenta nuestra voz, porque al fin y al cabo las nuevas ideas son el futuro en cualquier ámbito. Los jóvenes somos el futuro, somos la sociedad y las empresas del mañana. Queremos que nos escuchen, queremos contribuir, pero también queremos oír. No queremos imponer nuestras ideas, queremos colaborar. Tenemos una pasión colaborativa muy fuerte y queremos que las instituciones también cuenten con nosotros. Tenemos una formación y unas ganas de trabajar muy grandes.
El paro entre los menores de 40 años ha crecido en Baleares un 133 por ciento en un año...
Es cierto. Y además casi el 50 por ciento de los parados actuales en las Islas son menores de 40 años. Ahora estamos viviendo una situación complicada, es evidente, sales a la calle y lo ves. Están cerrando negocios y la situación es dramática. Aun así, al mismo tiempo son también momentos de reflexión. Quizás el modelo que teníamos hasta ahora no era el correcto. Ahora tenemos tiempo de pensar. Si alguien tenía la idea de montar una empresa, puede preparar un "business plan" o ver cuánto tendría que invertir para poder crear su negocio. En una crisis también hay oportunidades. Hay empresas que hoy están facturando más que nunca. En ese sentido, quiero lanzar un mensaje de empoderamiento, porque la sociedad necesita las ideas de los jóvenes.
¿Una gran empresa sería sólo aquella que tiene una continua expansión?
No necesariamente, no. Una gran empresa no es únicamente aquella que tiene muchos trabajadores. Una gran empresa es aquella que aporta valor, que contribuye a la economía y que crea bienestar social, porque ofrece empleo e impulsa una situación favorable en su entorno. No hace falta que todos seamos un Amancio Ortega, es suficiente con que en tu comunidad pongas tu granito de arena como empresario para mejorar las condiciones de tu ámbito local. En definitiva, un gran empresario es quien más contribuye de una manera sana y positiva al progreso de la sociedad.
¿Es hoy más necesario que nunca que las empresas y las administraciones colaboren?
Debería ser así, sí, ya que en cierto modo todos somos los mismos, pues sólo hay una economía. Yo no entiendo la diferencia entre público y privado. Todos somos la economía de Baleares, ya sea desde el ámbito público o desde el ámbito privado. Todos servimos a la economía de Baleares, a la población de Baleares y al bienestar social de Baleares. Todos somos uno, todos trabajamos por el mismo objetivo común. Todos queremos una sociedad de bienestar con una calidad de vida y unas condiciones de vida decentes para todo el mundo. Si el sector privado y el público no van de la mano, no iremos a ninguna parte. Sin sector privado no hay sector público. Y a la inversa.
¿Hay vida —empresarial— más allá del turismo?
Totalmente. De hecho las empresas que conforman actualmente nuestra asociación son de ámbitos diferentes, como por ejemplo agricultura, industria, construcción, software, electricidad y también turismo, claro. Somos transversales. Estamos abiertos a cualquier idea y a cualquier tipología de empresa. De hecho, hay posibles futuros ámbitos que ahora mismo ni siquiera nos imaginamos. Para eso están las nuevas ideas, para revolucionar la economía de hoy.
"Si el sector privado y el público no van de la mano, no iremos a ninguna parte"
¿Cómo se puede hacer frente a la actual incertidumbre?
En situaciones de extrema urgencia o devastadoras, si uno como empresario está en una mala situación económica y no tiene contacto con el exterior, sólo ve cosas negativas y problemas, pero si sale y habla con empresarios de otros sectores que están saliendo adelante, ve esperanza y positividad. Esos empresarios concretos le darán además ideas para poder aguantar. Porque lo importante hoy es aguantar. Ahora no hemos de pretender crecer si no podemos. En la crisis de 2008, muchas empresas sobrevivieron porque trabajaron mucho, se apretaron el cinturón y tomaron decisiones ágiles y difíciles en el momento necesario. Ahora mismo lo vemos todo muy negativo, pero la actual crisis también pasará. Lo que tenemos que hacer ahora es aguantar, para que el día de mañana podamos seguir trabajando con normalidad.
¿Hay esperanza entonces?
La incerteza está ahí, no la quitaremos, pero no nos podemos encerrar en nuestro despacho. Insisto, lo que tenemos que hacer es salir, colaborar y encontrar soluciones. Sería muy triste que una empresa que habría podido sobrevivir si hubiera tenido acceso a determinados apoyos, no lo haga. Mire, crear una asociación en momentos de prosperidad, cuando las cosas van bien, es relativamente fácil. Por eso, cuando las cosas van mal y las empresas necesitan ayuda, tiene que haber una asociación que ofrezca esa ayuda. Por eso hemos nacido ahora. Hacía mucho tiempo que estábamos pensando en este proyecto, pero lo hemos lanzado ahora porque hoy más que nunca son necesarias las herramientas que nosotros podemos ofrecer para apoyar a los jóvenes empresarios.