Después de 31 años de recorrido en Balears, ¿qué balance hace?
Creo que estamos bien implantados y la gente valora lo que hacemos, pero lo que más me enorgullece es que hemos sabido adaptarnos a las necesidades de ahora. Si estuviéramos con los mismos parámetros, maneras y tendencias del 87, no estaríamos hoy así. Tenemos 26 dispositivos, programas diversos, con actualización e innovación por parte de nuestros profesionales, y siempre con un enfoque ideológico y filosófico de servicio.
Se va a la cama satisfecho.
Ya son muchos años de estar en esta batalla y uno va aprendiendo a redimensionar batallas. Al principio luchas por erradicar el problema de la droga, ahora entiendes que tu misión es hacer todo lo posible, hasta donde lleguen tus posibilidades, para minimizarlo y caminar al lado de las personas que lo sufren.
No banalicemos el alcohol: es una droga y es muy, muy traicionero
El alcohol es una droga pero socialmente aceptada.
Y eso es un tremendo error, no debemos banalizarlo. El alcohol es muy, muy traicionero. Un proceso de adicción puede durar 25 años y hay que recalcar que no existen exalcohólicos: los que son alcohólicos lo son para siempre. Su lucha es no volver a probar ni una sola gota. Aquí tenemos dos programas: uno ambulatorio, para personas que no están tan deterioradas, y otro resiencial con comunidad terapética.
Atienden a 523 personas diariamente en Balears. Es mucha gente.
Me llama la atención cómo ha cambiado la percepción de la droga como problema. Si coges el CIS de los años 90, la droga era de las mayores preocupaciones. Ahora está por debajo del 20. Y en ese sentido, aunque suene perverso, creo que nosotros tenemos algo que ver.
Ha bajado la percepción de la droga como problema
¿Se ha normalizado la droga?
Eso es. Parece que forma parte de la sociedad. Como que aquí están atendidos y ya. Pero no nos engañemos: además de las adicciones nuevas, cuidado porque siguen perviviendo las adicciones de toda la vida y son muy peligrosas. Eso de que la heroína ha desaparecido es una gran mentira: se sigue consumiendo aunque ahora solo sea el 20 por ciento de los atendidos.
Los porros. Uno de los mantras: no pasa nada por fumarse uno de vez en cuando. ¿Es así?
No, claro que pasa y es precursor de otras drogas. Y decir ésto no es de carcas, es la realidad. No trivialicemos el consumo. Es el primer escalón que cogen los jóvenes para introducirse en otros niveles. Hay que ver la frecuencia y la intensidad, no es lo mismo un porro a la semana que 15 al día, como casos que nos llegan. Y el problema es que crean adicción. Uno de los bulos que se vende es que no generan adicción: mentira. El tetracannabiol es una sustancia que está en todos los porros y es una sustancia adictiva. Igual que las sustancias del tabaco o del alcohol. Si te fumas uno, luego el cuerpo te pedirá otro, y después otros y otro para que te haga efecto.
Hay un estudio de la Universidad de Granada que demuestra que, no solo son suscitadores de esquizofrenia -eso ya estaba dicho- sino también de las demás enfermedades mentales. Eso significa que tú puedes tener esquizofrenia latente y vivir con ella sin problema pero si fumas porros, se despierta.
Los porros crean adicción y son suscitadores de enfermedades mentales
Y para conseguir el porro, te pones en contacto con gente que te puede abrir otras puertas.
Es la oferta y la demanda. Primero te venden eso, luego te van picando con otras sustancias. Yo me pregunto, ¿qué ganas jugándotela?
¿Qué piensa cuando ve a políticos plantear la legalización de la marihuana, por ejemplo?
Es tan peligroso lo que dicen… Lo primero que me pregunto es si han estado delante de una persona consumidora. Es cierto que hay gente consumidora de hachís y otras drogas que han podido mantener su vida con valores muy aceptables de responsabilidad, pero les propongo que reflexionen: ¿acaso todos tenemos los mismos recursos de personalidad y sociales?
¿Es una irresponsabilidad que un político abra este melón?
Irresponsable y egoísta. Deberían tener más empatía social con la gente que no tiene los mismos recursos que ellos. Además, primero deberían preguntarse qué es lo que se persigue: ¿el narcotráfico? Es falso y provinciano, siempre quedarán nichos para el mercado negro y más teniendo en cuenta que la droga se mueve a nivel planetario, no en estas islas. ¿Proteger a la ciudadanía? Para nada. Hay otras drogas, legales y reguladas, que por legales y reguladas no han acabado con la adicción.
¿Qué pretenden los que quieren legalizar el cannabis? ¿Acaso han tenido delante a una persona consumidora?
Algunos lo ven positivo por el efecto terapéutico.
Es cierto que en determinadas dolencias, el principio activo -tetrahidrocannabinol - es un amortiguador del dolor. Pero no estamos hablando de eso, hablamos de fumar. De todo el ritual. Nadie va a una consulta a pedir ese principio activo en una pastilla, hablamos de legalizar el ritual.
No cree en el "yo controlo".
Déjeme que lo ponga muy en duda. Conozco casos de personajes célebres de este país que hacían apología del porro, la heroína, etc. y después de cierto tiempo te enteras que tienen problemas de adicción. De tanto ir el cántaro a la fuente…
Cocaína. Dice que se ha banalizado el consumo.
Es que hemos llegado a un punto de que forma parte del día a día, al salir del trabajo o de la universidad o del FP, es una dinámica asociada a la fiesta. En vez de tomarme cuatro cubatas, me meto dos tiros y listo. Pero después serán cuatro, luego del viernes al domingo. Luego voy tan acelerado que necesito otras sustancias para bajar. Pues pastillas o heroína.
Cuando veo en un solo día noticias de un turista muerto apuñalado, luego otro balconing… ¿de verdad nos creemos que son gente en estado normal, como usted y yo? No. Van pasados de rosca.
Otro riesgo es la suma de alcohol o drogas con el coche. ¿Se ha topado con gente arrepentida?
Sí, tanto de los que han sufrido las consecuencias en sus propias carnes como los que han causado daño a otros. Hay que hacer un llamamiento a la responsabilidad. ¿Por qué si le damos un arma a una persona borracha nos parece una auténtica locura y si coge el coche, no?
La adicción a las nuevas tecnologías no es solo cosa de los más jóvenes
Smartphones, tablets, ordenadores, consolas... Todos ellos también están generando adicción.
Desde hace algunos años los profesores y las familias nos decían "tenemos chavales con problemas serios". Pero claro, no consumían droga y nos veíamos en una situación absurda. ¿Qué teníamos que hacer? ¿Darles un porro para que pudiesen entrar? Evidentemente no. Así que una vez más, nos adaptamos y montamos un dispositivo: el programa CIBER.
¿Cómo observa el fenómeno? Hay familias que se sientan a una mesa y no hablan, solo miran su móvil.
A día de hoy no es la socioadicción más grave -hay trastornos muy graves, como la anorexia o la bulimia - pero ciertamente es muy preocupante, y a mí me da mucha pena. Los que venimos del mundo educativo, nos topamos hace años con el problema de exceso de horas de televisión, videoconsola... pero ahora, con el móvil, el problema se desplaza contigo. Y cuidado porque no es solo cosa de chicos: los adultos también debemos autoregularnos. Tenemos en un mismo interfaz el trabajo -e-mail, teléfono- y diversión -Facebook, Instagram, Youtube-, es fácil perder el criterio. Hagan la prueba: súbanse a un autobús y observen cuántos van mirando el mundo.