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'¿Legalizar el cannabis? Que vengan esos políticos con la Policía y verán lo que es'
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(Foto: Javier Fernández)

"¿Legalizar el cannabis? Que vengan esos políticos con la Policía y verán lo que es"

Por Cristina Suárez
domingo 15 de noviembre de 2020, 07:51h

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A la droga no la frena ni una pandemia: tan sólo hay que adaptar el negocio. Lo sabe bien el inspector Faustino Nogales, jefe del Grupo II de Estupefacientes del Cuerpo Nacional de Policía y responsable de incontables golpes al narcotráfico en la isla. Uno de los últimos, la Operación Sirena, ha puesto encima de la mesa la última modalidad de producción de marihuana: inmigrantes irregulares que, a cambio de dinero, asumen el cultivo de la droga. Nogales habla de este y otros asuntos, como la legalización del cannabis o la colaboración entre la Policía Nacional y la Policía Local de Palma, en mallorcadiario.com.

En la Operación Sirena han dado con unos protagonistas particulares.

Sí, particulares en cuanto a que las personas que mantienen las plantaciones en sus casas son inmigrantes en situación irregular. Desde hace un tiempo venimos constatando que las mafias y los clanes se sirven de este colectivo, principalmente, sudamericanos. Llegan a España y hasta que regularizan su situación están a expensas de organizaciones criminales. Antes hablábamos de prostitución y trabajo clandestino y ahora vemos que los captan para producir y traficar con drogas. La organización le alquila el piso y él se encarga de la droga, por lo que si viene la Policía, a efectos penales es él quien responde. A cambio le pagan un dinero que, dada su situación de vulnerabilidad, le va muy bien.

Últimamente no cesan las operaciones e incautaciones de marihuana. ¿Qué está pasando?

Pasa que la marihuana da más dinero que la cocaína. Si yo fuera traficante de drogas, me decantaría antes por la primera que por la segunda ya que el riesgo es menor y cuenta con un mercado emergente muy potente.

¿Detectan un incremento de su consumo?

Sí. Cada vez hay mas consumidores de marihuana que de cocaína, probablemente porque es más barato y porque la oferta está mucho más extendida. En Palma se vende por todos los barrios que se pueda imaginar.

"La marihuana da más dinero que la cocaína. Si yo fuera traficante de drogas, me decantaría antes por la primera que por la segunda"

La marihuana que se comercializa ahora va más cargada de tetrahidrocannabinol (THC), el principio activo de esa droga. Lo dice Projecte Home.

Claro, si el objetivo es colocarse, cuanto más THC mejores resultados. Se corre la voz y aumenta la demanda, así que la oferta se adapta.

¿Cuál es el perfil de los consumidores?

Lamentablemente, chicos muy jóvenes. Vemos niños de entre doce y catorce años que ya le están dando fuerte a la marihuana. A partir de ahí, todo. Adolescentes con brotes psicóticos, esquizofrenia, violencia extrema, trastornos de la personalidad y de la percepción... Se montan un mundo interno sólo por y para la marihuana y encima piensan que es terapéutica y legal, y no. No es ni una cosa ni la otra, estoy harto de repetirlo.

"Vemos niños de entre doce y catorce años que ya le están dando fuerte a la marihuana"

Unidas Podemos está trabajando en una ley para su legalización. ¿Qué opina?

Sería un error catastrófico. Yo les invitaría, a ellos y a cualquiera que esté a favor de la legalización, a que se vengan un día con nosotros y conozcan a los consumidores. Una simple entrevista les bastaría para comprobar que esa persona no está bien y que su estado psicológico deja mucho que desear.

Existe una idea generalizada del consumidor de marihuana como una persona hippy, alejada del entorno urbano, que le va bien fumar porros para llevar una vida más calmada. Pero tengamos muy en cuenta que las plantas de ahora ya no son naturales. Lo que se cultiva ahora es una auténtica bomba de relojería.

¿Hay mucho trasvase de traficantes de cocaína o heroína al cannabis?

Sí. Gente histórica de aquí, que estaban con la cocaína, se han pasado a la marihuana. Es cierto que no suelen dejar lo otro pero sí se lanzan de cabeza a este negocio por lo anteriormente comentado.

"La marihuana que se cultiva ahora es una auténtica bomba de relojería, legalizarla sería un error catastrófico"

Hablemos de cocaína. ¿El confinamiento ha hecho mella?¿Ha disparado su consumo?

La demanda de la cocaína va in crescendo, no se ha frenado. Lo que ocurre es que, debido a las limitaciones de movilidad, esta sustancia escasea, así que los traficantes han suplido la cantidad con la calidad. Se vende más, al mismo precio, pero se baja la calidad o directamente se suplanta. Hemos detectado mezclas que la simulan a la perfección: olor, textura e incluso efectos son los mismos, es decir, se está vendiendo cocaína simulada que, hasta los traficantes más avezados, se la están comiendo.

Este verano en Ibiza se ha aprehendido coca rosa, que no es coca pero sí muy cara.

Sí, no es cocaína, es una mezcla de metafentaminas con otras sustancias, entre ellas, viagra. Se le llama así por el color que adquiere al machacar pastillas de éxtasis.

El negocio se adapta en todas sus vertientes. También en el transporte.

Sí. Con la pandemia te la llevan a casa, el famoso "telecoca". En patinete, en coche, en taxi, incluso en estas empresas de reparto en bici. Hay quien es consciente de lo que trasporta y quien, tras un encargo sospechoso, se nos planta con la "sorpresa" en las manos.

¿También durante los días más duros del confinamiento?

Por supuesto, la pandemia no para a la droga. Ni al traficante ni al consumidor. Es más, se reinventan. Como el consumidor no puede ir al punto de venta, el punto de venta va al consumidor. El comprador asume un mínimo gasto extra por el transporte, y listo.

"Claro que hay 'telecoca': en patinete, en moto, en taxi... Hasta repartidores en bici"

¿Qué papel juega Mallorca en el mercado de la droga?

El mercado interno, que es pequeño en comparación con otros destinos, tiene suministro de sobra. Ahora bien, el objetivo final de las organizaciones es Europa y en este sentido, esta isla es una plataforma intermedia fabulosa: su costa, las embarcaciones de recreo, la entrada y salida de aviones. Es un sitio maravilloso para el traficante.

Cambiando de tema: su Grupo trabaja en colaboración con la Policía Local de Palma. Es un proyecto pionero en toda España. ¿Se trabaja bien así?

Bueno, el encaje que pueda tener dependerá de quienes dirijan el equipo y de quienes lo conformen. De entrada puede generar dudas a nivel operativo (competencias naturales) y administrativo (los policías locales, por ejemplo, tienen un sueldo algo mayor que los nacionales).

No obstante, he de decir que aquí el experimento ha salido bien porque yo, desde el primer momento, dejé claras mis normas y exigencias -para todos por igual- y porque el resto de integrantes del equipo son excepcionales. Tanto los policías nacionales como los locales son sobresalientes y han respondido a la perfección.

"La colaboración de mi grupo con la Policía Local ha sido un éxito porque desde el primer día dejé claras las normas y todos, ellos y nosotros, nos hemos adaptado"

¿Operativamente hay diferencias?

No, ninguna. Es como si yo tuviese más efectivos. Contamos con que los policías locales tienen una formación jurídica e intelectual excelente, son jóvenes y están motivados.

En cuanto a los jueces y fiscales, ¿pecan de conservadurismo? ¿Es difícil convencerles?

Ellos también son presos del sistema, que es nuestro verdadero handicap. Las herramientas que tenemos en este país para perseguir el mundo de la droga son muy pobres. En Italia o Francia, por ejemplo, se partirían de risa si les dijésemos que necesitan una orden judicial para colocar una baliza –un geolocalizador- a un traficante. Allí se entiende que la Policía no tiene que pedir permiso a nadie para desarrollar su trabajo, sencillamente, porque es la Policía. ¡Que no somos Villarejo ni detectives privados! Si yo hago una intervención telefónica y le pongo una baliza a un sospechoso es porque estoy convencido de que me lleva a algo. Esto de "primero tráigame la droga y luego vemos" es un disparate, nada efectivo.

"Los policías no somos Villarejo ni detectives privados, necesitamos un sistema que nos habilite a trabajar con mayor agilidad"

¿Por qué cree que esto es así y no se cambia?

No lo sé, muchas veces me lo planteo. Creo que nuestro sistema aún desconfía de la Policía, preso de aquel pasado que ya es lejanísimo. En nuestro Cuerpo puede haber ovejas negras, como en todas partes y debemos apartarlas, pero necesitamos que el sistema confíe en la Policía.

En el caso de Drogas, en el que la línea entre el éxito y el fracaso es tremendamente fina, me sorprende las pocas y pobres herramientas y recursos con los que nos dota el sistema. La primera máxima que te meten en la cabeza cuando estudias en la academia es que "drogas es igual a delincuencia y vicerversa", es decir, la droga degenera un barrio, una ciudad, todos los colectivos que toca.

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