Los grupos ecologistas y antiautopista agrupados en la plataforma que se opone al desdoblamiento de la carretera Llucmajor-Campos exigen negociar el proyecto con el Consell de Mallorca. Esa es la postura que han confirmado a mallorcadiario.com fuentes de la plataforma. Aseguran que necesitan más información sobre los cambios anunciados por la responsable de Movilidad del Consell, Mercedes Garrido, por lo que la apremian a mantener una reunión para negociar el futuro de la vía. Sin embargo, otros colectivos incluidos en la plataforma han señalado a este medio que el anuncio "es insuficiente" y que seguirán pidiendo “cero ampliaciones de carreteras en Mallorca”.
ANUNCIO ELECTORALISTA
Desde el GOB, Margalida Ramis no duda de que “es evidente que han tomado esta decisión porque faltan seis meses para las elecciones, no verlo así sería de ilusos”.
Para el portavoz de Tot Inclòs, Toni Pallicer, se trata de un anuncio “totalmente electoralista”: “en las bases de Més ha habido mucho mal estar por la posición intransigente de Miquel Ensenyat (presidente del Consell de Mallorca y candidato de Més al Govern en mayo de 2019). La gente que votó a Més está bastante enfadada. Se ha perdido una oportunidad histórica porque esta iba a ser una legislatura histórica en la que la izquierda no tenía que negociar con Unió Mallorquina... Eso no se ha aprovechado y hemos visto que los cambios en política de carreteras han sido mínimos”.
UNA LICITACIÓN EN EL AIRE
Ramis señala que los cambios anunciados por Garrido son “sustanciales”. En concreto se habla de la reducción de la vía en hasta diez metros, pasando de los 54'82 metros a 45'50 metros. Se asegura que en el nuevo proyecto se rebaja el consumo de territorio de los 70.000 metros cuadrados a los 50.000. Garrido sostiene que se ahorrará dinero en expropiaciones mientras que el presupuesto de las obras será prácticamente el mismo.
Pero para el GOB la cosa no está tan clara: “no sabemos si se puede mantener la licitación actual del proyecto, este se ha visto alterado de una forma sustancial y cabe preguntarse si deben adjudicarse de nuevo las obras. No somos técnicos ni juristas, pero esperamos una nueva exposición pública. No sabemos cómo encaja todo tras este anuncio. En todo caso es una de las dudas que Garrido debe aclarar”. Ramis también se plantea si con los cambios anunciados se podrán continuar las obras en el tiempo que queda de legislatura: “tendremos que ver cómo se materializan los cambios, con las obras comenzadas y un cambio de estas características nadie sabe lo que implica. Han hecho el anuncio, pero no han explicado qué pasos dará la administración más allá de ese anuncio”
Por parte de Tot Inclòs, Pallicer apunta que “nadie sabe lo que va a pasar, tenemos las obras en marcha y en los próximos seis meses pueden continuar a medias o no. Nos preocupa que todo quede en el aire y dependa del que entre tras las elecciones de mayo”.
UNA VICTORIA QUE EXIGE MÁS TRABAJO
Desde Tot Inclòs anuncian que no van a aflojar la presión sobre el desdoblamiento de Llucmajor – Campos: lo tenemos muy claro, la situación es insostenible nos acercamos al precipicio. Tenemos que asumir un nuevo modelo en el que se apueste por el tren, por los desplazamientos a pie, que sea todo más humano frente a este colapso circulatorio insoportable. Ello conlleva un cambio de modelo urbanístico. Grandes superficies como Lidl o Mercadona están esperando la carreteras para asentarse en otros pueblos. Por eso decimos cero ampliación de carreteras”.
Ramis, del GOB, celebra que la presión de la plataforma haya servido para anunciar cambios: “vemos que si hay voluntad política puede haber cambios cuando hace sólo unos meses no era así. Ha habido una oposición fuerte y bien argumentada y por tanto también debe haber margen político”. Ante esta nueva tesitura advierte que lo importante es negociar con el Consell de Mallorca el futuro de la vía Llucmajor-Campos: “esto no es una victoria y ya está. Se nos abre un espacio para continuar trabajando. Ellos no se han sentado a negociar esta infraestructura. Sólo han hecho una propuesta, pero seguimos sin poder discutir el proyecto. Y eso es lo que queremos y en lo que vamos a seguir trabajando”.
Y van más lejos. Sostienen que el proyecto aún sigue siendo más de lo que están dispuestos a aceptar: “lo único que tenemos es un anuncio de algo que se negaron a discutir. Nunca ha habido transparencia en este proyecto. El proyecto es desmesurado y muestra las contradicciones de los partidos que gobiernan el Consell de Mallorca, y ahí incluyo al PSOE”.