Ha sido difícil: estoy decepcionado y frustrado porque quería estar aquí en mejores condiciones. El dolor que siento es normal porque este tipo de lesión necesita tres semanas de movilidad y me quité la escayola hace dos días, siete días después de la operación, por lo que es normal tener este tipo de dolor e incomodidad", señaló en declaraciones recogidas por MotoGP.com.
En estas condiciones, el balear considera que es "muy difícil ser competitivo". "He intentado apretar, pero incluso apretando, solo puedo ir tres o cuatro segundos más lento", desveló sobre sus sensaciones en la primera jornada de entrenamientos libres, en la que completó 12 vueltas al Circuito de Sepang.
Así, el propio sábado decidirá si participa en la cita o no. "Veamos qué podemos hacer y si en la Clínica Mobile puede ayudarme a mejorar para mañana, con horas de descanso en la cama. Luego, mañana tomaremos la decisión de seguir adelante o entregarle la moto a Michele Pirro. Nada en la moto ha ayudado, solo analgésicos y antiinflamatorios", concluyó.