De las diez unidades de demanda que establece el nuevo Plan de Sequía, dos continúan en el escenario de prealerta: la de la Serra de Tramuntana Sud y la de Manacor-Felanitx. Ambas han mejorado el valor de su índice y en el caso de la unidad de Tramuntana Sud se ha superado el umbral de normalidad, de 0'5. Sin embargo, de acuerdo con el nuevo plan de sequía, se considera que se sale del escenario de prealerta cuando la unidad de demanda mantiene valores superiores al umbral de prealerta durante tres meses consecutivos. Lo mismo sucede en Formentera, pero a la inversa. Aunque sus valores en el mes de enero son inferiores a 0'5, no cambia de escenario, y sólo pasará de normalidad a prealerta si durante tres meses consecutivos presenta valores inferiores al umbral de normalidad.
Según los valores del índice de sequía del mes de enero, el ascenso ha sido generalizado en casi todas las unidades de demanda, aunque sólo de manera significativa a la de Artà y la de Tramuntana Sud. Las únicas unidades de demanda donde el índice ha mostrado un cierto retroceso son las de Eivissa y Formentera. Estos indicadores se calculan cada mes con los niveles de los acuíferos, los volúmenes almacenados en los embalses y los volúmenes captados en las fuentes.
De acuerdo con los cálculos, la media de las reservas hídricas de enero para todas las islas ha aumentado un 1%, y se situó en el 59% -se incrementan un 1% en Mallorca y un 3% en Menorca y se sitúan, así, en el 59% y el 64%, respectivamente. En Eivissa, han descendido un 2% y en Formentera lo han hecho un 6%, por lo que se sitúan en el 53% y 40%, respectivamente.
En cuanto a precipitaciones, de acuerdo con los datos de la AEMET, en enero ha sido un mes muy húmedo en Menorca, normal en Mallorca y húmedo en las Pitiusas. La precipitación acumulada en el último año, sin embargo, muestra un déficit de lluvia en todas las islas, del 45% en las Pitiusas, del 17% en Menorca y del 15% en Mallorca.
Este índice de sequía se calcula por zonas o unidades de demanda delimitadas en función de los acuíferos y las infraestructuras de gestión existentes desde el pasado mes de diciembre, cuando entró en vigor el Plan Especial de Actuación en Situaciones de Alerta y Eventual Sequía de las Islas Baleares (o Plan de Sequía). Hasta ese momento se utilizaban las unidades de demanda y el índice de sequía delimitados con criterios administrativos, según lo previsto en el Plan Hidrológico de las Islas Baleares vigente. Con el nuevo Plan de Sequía las unidades de demanda se han delimitado con criterios hidrogeológicos (técnicos) y se han mejorado los indicadores utilizados para el cálculo del índice de sequía, por lo que se ha pasado a tomar medidas en 90 puntos de control frente a los 45 utilizados hasta ahora. Además, se ha previsto una unidad de demanda en Formentera, que antes formaba parte de la misma unidad que Eivissa. Como resultado, hay más indicadores y más unidades de demanda, lo que permite localizar con más precisión las zonas en situación de sequía.
El Plan de Sequía establece las actuaciones que deben llevar a cabo los diferentes actores implicados en función del valor del índice de sequía, con el objetivo de minimizar los efectos de la sequía sobre la población. Aunque la elaboración de los planes de sequía se prevé en la normativa desde el año 2001 y que las situaciones de sequía son habituales en el clima mediterráneo, es la primera vez que la comunidad autónoma dispone de un plan de gestión de sequías . Los cálculos del nuevo índice de sequía, desde diciembre de 2015, se pueden encontrar en el Portal del Agua de las Illes Balears (<
http://www.dma.caib.es>).