La Orquesta Sinfónica de Baleares cautivó al numeroso público que llenó la Sala Magna del Auditorium de Palma, en su recital inaugural del ciclo de conciertos en esta sala, interpretando la majestuosa Sinfonía número 5 en do sostenido menor del compositor austríaco Gustav Mahler (1860-1911).
Bajo la dirección de Guillermo García Calvo (Madrid, 1978), Generalmusikdirektor de la Ópera de Chemnitz (Alemania) y Director Titular de la Robert-Schumann-Philharmoni, además de Director Musical del Teatro de la Zarzuela de Madrid, la obra maestra desafió los cánones románticos, ofreciendo una experiencia emocional y virtuosismo musical impresionantes.
La OSIB, con García Calvo a la batuta, metió la sexta y con todo su poderío instrumental, casi un centenar de músicos sobre el escenario, fue capaz de protagonizar una ejecución impecable, destacando la habilidad de la orquesta para transmitir la complejidad emocional de la partitura. Los vientos, particularmente brillantes las trompas, aprovecharon la gran oportunidad que les brindaba la composición de Mahler.
Ori Wissner-Levy (Nueva York, 1990), primer violín de la Orquesta Filarmónica de Israel, fue el destacado concertino invitado.
Los momentos de intensidad contrastaron hábilmente con secciones más delicadas, creando una experiencia sonora envolvente. Magnífica la interpretación de la Marcha fúnebre, con que arranca la obra, con las trompetas iniciales como aviso de una historia lúgubre, derrotista y funesta.
El éxtasis musical, así como la luz de la vida, llegó con la interpretación del Adagietto para cuerda, inmortalizado por Luchino Visconti en ‘Muerte en Venecia’, dedicado amorosamente por Mahler a su amada Alma
El Auditorium de Palma proporcionó el escenario perfecto para esta interpretación magistral, repleta de contrastes, subidas y bajadas, como una montaña rusa perfecta y embelesadora, de la que nadie quería bajarse al concluir el concierto.
Este viernes 26 en el Auditori de Manacor, volverá a repetirse la magia que ayer conmocionó al público que llenó la platea.
La siguiente cita será el jueves 1 en el Auditorium de Palma, cuando la OSIB y el pianista Gerhard Oppitz, dirigidos por Pablo Mielgo, interpretarán el Concierto para piano número 1, op. 15 y la Sinfonía número 3 op. 90 de Joahnnes Brahms.